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Reina Valera New Testament of the Bible 1858 by Anon.

A >> Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1858

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26 mas a ninguna de ellas fue enviado Elias, sino a Sarepta de Sidon, a una
mujer viuda:

27 y muchos leprosos habia en Israel en tiempo del profeta Eliseo: mas
ninguno de ellos fue limpio, sino Naaman el Syro.

28 Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas.

29 Y levantandose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la
cumbre del monte, sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para
despenarle.

30 Mas el, pasando por medio de ellos, se fue.

31 Y DESCENDIO a Capharnaum, ciudad de Galilea, y alli los ensenaba en los
sabados.

32 Y estaban fuera de si de su doctrina: porque su palabra era con potestad.

33 Y estaba en la sinagoga un hombre que tenia un espiritu de un demonio
inmundo, el cual exclamo a gran voz,

34 diciendo: Ah, ?que tenemos contigo, Jesus Nazareno? ?has venido a
destruirnos? yo te conozco quien eres, el Santo de Dios.

35 Y Jesus le rino, diciendo: Enmudece, y sal de el. Entonces el demonio,
derribandole en medio, salio de el; y no le hizo dano alguno.

36 Y fue espanto sobre todos, y hablaban unos a otros, diciendo: ?Que cosa
es esta, que con autoridad y potencia manda a los espiritus inmundos, y
salen?

37 Y la fama de el se divulgaba de todas partes por todos los lugares de la
comarca.

38 Y levantandose Jesus de la sinagoga, se entro en casa de Simon: y la
suegra de Simon estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella.

39 E inclinandose hacia ella, rino a la fiebre, y la fiebre la dejo; y ella
levantandose luego, les sirvio.

40 Y poniendose el sol, todos los que tenian enfermos de diversas
enfermedades, los traian a el: y el, poniendo las manos sobre cada uno de
ellos, los sanaba.

41 Y salian tambien demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tu eres el
Cristo, Hijo de Dios: mas [el] riniendoles no los dejaba hablar, porque
sabian que el era el Cristo.

42 Y siendo ya de dia salio, y se fue al lugar desierto; y las companias le
buscaban, y vinieron hasta el: y le detenian que no se fuese de ellos.

43 Y el les dijo: Que tambien a otras ciudades es menester que anuncie el
evangelio del reino de Dios: porque para esto soy enviado.

44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea.



CAPITULO 5

1 Y ACONTECIO, que estando el junto al lago de Gennezaret, las companias se
derribaban sobre el por oir la palabra de Dios.

2 Y vio dos navios que estaban cerca de la orilla del logo; y los
pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes.

3 Y entrado en uno de estos navios, el cual era de Simon, le rogo que le
desviase de tierra un poco; y sentandose, ensenaba desde el navio las
companias.

4 Y como ceso de hablar, dijo a Simon: Lleva en alto mar, y echad vuestras
redes para tomar.

5 Y respondiendo Simon, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche,
nada hemos tomado: mas en tu palabra echare la red.

6 Y habiendolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se
rompia.

7 E hicieron senas a los companeros que [estaban] en el otro navio, que
viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos navios de tal manera que
se anegaban.

8 Lo cual viendo Simon Pedro, se derribo de rodillas a Jesus, diciendo:
Salte de conmigo, Senor, porque soy hombre pecador.

9 Porque temor le habia rodeado, y a todos los que [estaban] con el, de la
presa de los peces que habian tomado:

10 y asimismo a Jacobo y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran companeros de
Simon. Y Jesus dijo a Simon: No temas: desde ahora tomaras hombres.

11 Y como llegaron a tierra los navios, dejandolo todo, le siguieron.

12 Y ACONTECIO que estando en una ciudad, he aqui un hombre lleno de lepra,
el cual viendo a Jesus, postrandose sobre el rostro le rogo, diciendo: Senor,
si quisieres, puedes limpiarme.

13 Entonces extendiendo la mano le toco, diciendo: Quiero: se limpio. Y
luego la lepra se fue de el.

14 Y el le mando que no lo dijese a nadie: Mas ve, (dice), muestrate al
sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mando Moises, para que les conste.

15 Empero el hablar de el andaba mas; y se juntaban muchas companias a oir,
y ser sanadas por el de sus enfermedades.

16 Mas el se apartaba a los desiertos, y oraba.

17 Y acontecio un dia, que el estaba ensenando, y Fariseos y doctores de la
ley estaban sentados, los cuales habian venido de todas las aldeas de
Galilea, y de Judea, y Jerusalem; y la virtud del Senor estaba alli para
sanarlos.

18 Y he aqui, unos hombres, que traian en una cama un hombre que estaba
paralitico; y buscaban [por donde] meterle, y ponerle delante de el.

19 Y no hallando por donde meterle a causa de la multitud, subieron encima
de la casa, y por el tejado le bajaron con la cama en medio, delante de
Jesus.

20 El cual, viendo la fe de ellos, le dice: Hombre, tus pecados te son
perdonados.

21 Entonces los escribas y Fariseos comenzaron a pensar, diciendo: ?Quien es
este que habla blasfemias? ?quien puede perdonar pecados, sino solo Dios?

22 Jesus entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les
dijo: ?Que pensais en vuestros corazones?

23 ?cual es mas facil; decir: Tus pecados te son perdonados; o decir:
Levantate, y anda?

24 pues porque sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de
perdonar pecados, (dice al paralitico): A ti digo : Levantate, toma tu cama;
y vete a tu casa.

25 Y luego levantandose en presencia de ellos, y tomando aquello en que
estaba echado, se fue a su casa glorificando a Dios.

26 Y tomo espanto a todos, y glorificaban a Dios; y fueron llenos de temor,
diciendo: Que hemos visto maravillas hoy.

27 Y DESPUES de estas cosas salio, y vio a un publicano llamado Levi,
sentado al banco [de los publicos tributos,] y le dijo: Sigueme.

28 Y dejadas todas cosas, levantandose, le siguio.

29 E hizo Levi gran banquete en su casa, y habia mucha compania de
publicanos, y de otros, los cuales estaban a la mesa con ellos.

30 Y los escribas y los Fariseos murmuraban contra sus discipulos, diciendo:
?Por que comeis y bebeis con los publicanos y pecadores?

31 Y respondiendo Jesus, les dijo: los que estan sanos no han menester
medico, sino los que estan enfermos:

32 no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a penitencia.

33 Entonces ellos le dijeron: ?Por que los discipulos de Juan ayunan muchas
veces, y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariseos; y tus discipulos
comen y beben?

34 Y el les dijo: ?Podeis hacer que los que son de bodas ayunen, entre tanto
que el esposo esta con ellos?

35 empero vendran dias cuando el esposo les sera quitado: entonces ayunaran
en aquellos dias.

36 Y les decia tambien una parabola: Nadie mete remiendo de pano nuevo en
vestido viejo: de otra manera el nuevo rompe, y al viejo no conviene remiendo
nuevo.

37 Y nadie echa vino nuevo en cueros viejos: de otra manera el vino nuevo
rompera los cueros, y el vino se derramara, y los cueros se perderan.

38 Mas el vino nuevo en cueros nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se
conserve.

39 Y ninguno que bebiere el viejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El
viejo es mejor.



CAPITULO 6

1 Y ACONTECIO que pasando el por los sembrados en un sabado segundo del
primero, sus discipulos arrancaban espigas, y comian, fregandolas con las
manos.

2 Y algunos de los Fariseos les dijeron: ?Por que haceis lo que no es licito
hacer en sabados?

3 Y respondiendo Jesus, les dijo: ?Ni aun esto habeis leido, que hizo David
cuando tuvo hambre, el, y los que con el estaban?

4 ?como entro en la casa de Dios, y tomo los panes de la proposicion, y
comio, y dio tambien a los que [estaban] con el; los cuales no era licito
comer, sino a solos los sacerdotes?

5 Y les decia: El Hijo del hombre es Senor aun del sabado.

6 Y acontecio tambien en otro sabado, que el entro en la sinagoga y enseno;
y estaba alli un hombre que tenia la mano derecha seca.

7 Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaria en sabado, por
hallar de que le acusasen.

8 Mas el sabia los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenia la mano
seca: Levantate, y ponte en medio. Y el levantandose, se puso en pie.

9 Entonces Jesus les dice: Os preguntare una cosa: ?Es licito en sabados
bien hacer, o mal hacer? ?hacer salva [una] persona, o matarla?

10 Y mirandolos a todos al rededor, dice al hombre: Extiende tu mano; y el
lo hizo asi, y su mano fue restituida sana como la otra.

11 Y ellos fueron llenos de locura, y hablaban los unos a los otros que
harian a Jesus.

12 Y ACONTECIO en aquellos dias, que fue al monte a orar, y paso la noche
orando a Dios.

13 Y como fue de dia, llamo a sus discipulos; y escogio doce de ellos, los
cuales tambien llamo Apostoles:

14 a Simon, al cual tambien llamo Pedro, y a Andres su hermano, Jacobo y
Juan, Felipe y Bartolome,

15 Mateo y Tomas, y Jacobo, [hijo] de Alfeo, y Simon, el que se llama
Zeloso,

16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que tambien fue el traidor.

17 Y descendio con ellos, y se paro en un lugar llano; y la compania de sus
discipulos, y grande multitud de pueblo de toda Judea, y de Jerusalem, y de
la costa de Tyro y de Sidon, que habian venido a oirle, y para ser sanados de
sus enfermedades;

18 y [otros] que habian sido atormentados de espiritus inmundos: y eran
sanos.

19 Y toda la compania procuraba, de tocarle: porque salia de el virtud, y
sanaba a todos.

20 Y ALZANDO el los ojos a sus discipulos, decia: Bienaventurados los
pobres: porque vuestro es el reino de Dios.

21 Bienaventurados los que ahora teneis hambre: porque sereis hartos.
Bienaventurados los que ahora llorais: porque reireis.

22 Bienaventurados sereis cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os
esparcieren, y [os] denostaren, y rayeren vuestro nombre como malo, por el
Hijo del hombre.

23 Gozaos en aquel dia, y alegraos: porque, he aqui, vuestro galardon [es]
grande en los cielos: porque asi hacian sus padres a los profetas.

24 Mas iay de vosotros ricos! porque teneis vuestro consuelo.

25 iAy de vosotros, los que estais hartos! porque tendreis hambre. iAy de
vosotros, los que ahora reis! porque lamentareis y llorareis.

26 iAy de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros!
porque asi hacian sus padres a los falsos profetas.

27 Mas a vosotros los que ois, digo: Amad a vuestros enemigos: haced bien a
los que os aborrecen.

28 Bendecid a los que os maldicen; y orad por los que os calumnian.

29 Y al que te hiriere en la mejilla, dale tambien la otra; y del que te
quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas.

30 Y a cualquiera que te pidiere, da; y al que tomare lo que [es] tuyo, no
vuelvas a pedir.

31 Y como quereis que os hagan los hombres, hacedles tambien vosotros asi.

32 Porque si amais a los que os amen, ?que gracias tendreis? porque tambien
los pecadores aman a los que los aman.

33 Y si hiciereis bien a los que os hacen bien, ?que gracias tendreis?
porque tambien los pecadores hacen lo mismo.

34 Y si prestareis a aquellos de quienes esperais recibir, ?que gracias
tendreis? porque tambien los pecadores prestan a los pecadores, para recibir
otro tanto.

35 Amad pues a vuestros enemigos; y haced bien, y emprestad, no esperando de
ello nada; y sera vuestro galardon grande, y sereis hijos del Altisimo:
porque el es benigno [aun] para con los ingratos y malos.

36 Sed pues misericordiosos, como tambien vuestro Padre es misericordioso.

37 No juzgueis, y no sereis juzgados: no condeneis, y no sereis condenados:
perdonad, y sereis perdonados:

38 dad, y se os dara: medida buena, apretada, remecida, y rebosando daran en
vuestro regazo: porque con la misma medida que midiereis, os sera vuelto a
medir.

39 Y les decia una parabola: ?Puede el ciego guiar al ciego? ?no caeran
ambos en el hoyo?

40 El discipulo no es sobre su maestro: mas cualquiera que fuere como el
maestro, sera perfecto.

41 ?Por que miras la paja que [esta] en el ojo de tu hermano, y la viga que
[esta] en tu propio ojo no consideras?

42 ?O como puedas decir a tu hermano: Hermano, deja, echare fuera la paja
que [esta] en tu ojo, no mirando tu la viga que [esta] en tu ojo? Hipocrita,
echa fuera primero de tu ojo la viga; y entonces miraras de echar fuera la
paja que [esta] en el ojo de tu hermano.

43 Porque no es buen arbol el que hace malos frutos; ni arbol malo el que
hace buen fruto.

44 Porque cada arbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de las
espinas, ni vendimian uvas de las zarzas.

45 El buen hombre del buen tesoro de su corazon saca bien; y el mal hombre
del mal tesoro de su corazon saca mal: porque de la abundancia de su corazon
habla su boca.

46 ?Por que me llamais, Senor, Senor, y no haceis lo que digo?

47 Todo aquel que viene a mi, y oye mis palabras, y las hace, [yo] os
ensenare a quien es semejante.

48 Semejante es al hombre que edifica una casa, que cavo y ahondo, y puso el
fundamento sobre piedra; y habiendo avenida, el rio dio con impetu en aquella
casa, mas no la pudo menear: porque estaba fundada sobre piedra.

49 Mas el que oyo, y no hizo, semejante es al hombre que edifico su casa
sobre tierra sin fundamento, en la cual el rio dio con impetu, y luego cayo:
y fue grande la ruina de aquella casa.



CAPITULO 7

1 Y COMO acabo todas sus palabras en oidos del pueblo, entro en Capharnaum.

2 Y el siervo de un centurion enfermo se iba muriendo, el cual el tenia en
estima.

3 Y como oyo de Jesus, envio a el los ancianos de los Judios, rogandole que
viniese y librase a su siervo.

4 Y viniendo ellos a Jesus, rogaronle con diligencia, diciendole: Porque es
digno de concederle esto:

5 que ama nuestra nacion, y el nos edifico una sinagoga.

6 Y Jesus fue con ellos: mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envio
el centurion amigos a el, diciendole: Senor, no tomes trabajo, que no soy
digno que entres debajo de mi tejado:

7 por lo cual ni aun me tuve por digno de venir a ti: mas manda con la
palabra, y mi criado sera sano.

8 Porque tambien yo soy [hombre] puesto en potestad, que tengo debajo de mi
soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo:
Haz esto, y [lo] hace.

9 Lo cual oyendo Jesus, se maravillo de el, y vuelto, dijo a las companias
que le seguian: Os digo, [que] ni aun en Israel, he hallado tanta fe.

10 Y vueltos a casa los que habian sido enviados, hallaron sano al siervo
que habia estado enfermo.

11 Y acontecio despues, que [el] iba a la ciudad que se llama Nain, e iban
con el muchos de sus discipulos, y gran compania.

12 Y como llego cerca de la puerta de la ciudad, he aqui, que sacaban un
difunto, unigenito a su madre, la cual tambien era viuda; y habia con ella
grande compania de la ciudad.

13 Y como el Senor la vio, fue movido a misericordia de ella, y le dice: No
llores.

14 Y acercandose, toco las andas; y los que [le] llevaban, pararon, y dice:
Mancebo, a ti digo, levantate.

15 Entonces, volviose a sentar el que habia sido muerto, y comenzo a hablar;
y le dio a su madre.

16 Y tomo a todos temor, y glorificaban a Dios, diciendo: Que profeta grande
se ha levantado entre nosotros; y, que Dios ha mirado su pueblo.

17 Y salio esta fama de el por toda Judea, y por toda la tierra de al
rededor.

18 Y DIERON las nuevas a Juan de todas estas cosas sus discipulos; y llamo
Juan unos dos de sus discipulos,

19 y envio a Jesus, diciendo: ?Eres tu aquel que habia de venir, o
esperaremos a otro?

20 Y como los varones vinieron a el, dijeron: Juan el Bautista nos ha
enviado a ti, diciendo: ?Eres tu aquel que habia de venir, o esperaremos a
otro?

21 Y en la misma hora sano a muchos de enfermedades, y plagas, y de
espiritus malos; y a muchos ciegos dio la vista.

22 Y respondiendo Jesus, les dijo: Id, dad las nuevas a Juan de lo que
habeis visto y oido: Que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son
limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, a los pobres es anunciado
el Evangelio.

23 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mi.

24 Y como se fueron los mensajeros de Juan, comenzo a hablar de Juan a las
companias: Que salisteis a ver al desierto? [?alguna] cana que es agitada del
viento?

25 Mas, ?que salisteis a ver? [?algun] hombre cubierto de vestidos
delicados? He aqui, que los que estan en vestido precioso, y en delicias, en
los palacios de los reyes estan.

26 Mas, ?que salisteis a ver? [?algun] profeta? Tambien os digo, y aun mas
que profeta.

27 Este es de quien esta escrito: He aqui, envio mi angel delante de tu faz,
el cual aparejara tu camino delante de ti.

28 Porque [yo] os digo [que] entre los nacidos de mujeres, no hay mayor
profeta que Juan el Bautista: mas el mas pequeno en el reino de los cielos es
mayor que el.

29 Y todo el pueblo oyendo[le,] y los publicanos, justificaron a Dios,
bautizandose con el bautismo de Juan.

30 Mas los Fariseos, y los sabios de la ley, desecharon el consejo de Dios
contra si mismos, no siendo bautizados de el.

31 Y dice el Senor: ?A quien pues comparare los hombres de esta generacion,
y a que son semejantes?

32 Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los
unos a los otros, y dicen: Os tanimos con flautas, y no bailasteis: os
endechamos, y no llorasteis.

33 Porque vino Juan el Bautista que ni comia pan, ni bebia vino, y decis:
Demonio tiene.

34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decis: He aqui, un hombre
comilon, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.

35 Mas la sabiduria es justificada de todos sus hijos.

36 Y LE rogo uno de los Fariseos, que comiese con el. Y entrado en casa del
Fariseo, se sento a la mesa.

37 Y he aqui, una mujer que habia sido pecadora en la ciudad, como entendio
que estaba a la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un [vaso de] alabastro
de ungueento;

38 y estando detras a sus pies, comenzo llorando a regar con lagrimas sus
pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y
ungia[los] con el ungueento.

39 Y como vio [esto] el Fariseo que le habia llamado, dice en si, diciendo:
Este, si fuera profeta, conoceria quien y cual es la mujer que le toca; que
es pecadora.

40 Entonces respondiendo Jesus, le dijo: Simon, una cosa tengo que decirte.
Y el le dice: Di, Maestro.

41 Un acreedor tenia dos deudores: el uno le debia quinientos denarios, y el
otro cincuenta:

42 y no teniendo ellos de que pagar, solto [la deuda] a ambos: di, pues,
?cual de estos le amara mas?

43 Y respondiendo Simon, dijo: Pienso que aquel al cual solto mas. Y el le
dijo: Rectamente has juzgado.

44 Y vuelto a la mujer, dijo a Simon: ?Ves esta mujer? Entre en tu casa, no
diste agua para mis pies; y esta ha regado mis pies con lagrimas, y
limpiado[los] con los cabellos de su cabeza.

45 No me diste beso: esta desde que entre no ha cesado de besar mis pies.

46 No ungiste mi cabeza con oleo; y esta ha ungido con ungueento mis pies.

47 Por lo cual te digo, [que] sus muchos pecados son perdonados, porque amo
mucho: mas al que se perdona poco, poco ama.

48 Y a ella dijo: los pecados te son perdonados.

49 Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre
si: ?Quien es este, que tambien perdona pecados?

50 Y dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado: ve en paz.

CAPITULO 8

1 Y ACONTECIO despues, que el caminaba por todas las ciudades y aldeas
predicando, y anunciando el evangelio del reino de Dios; y los doce con el;

2 y algunas mujeres que habian sido curadas [de el] de malos espiritus, y de
enfermedades: Maria, que se llamaba Magdalena, de la cual habian salido siete
demonios;

3 y Juana mujer de Chuzas, procurador de Herodes; y Susanna, y otras muchas
que le servian de sus haciendas.

4 Y COMO se junto una grande compania, y los que estaban en cada ciudad
vinieron a el, dijo por una parabola:

5 Uno que sembraba salio a sembrar su simiente; y sembrando, una [parte]
cayo junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron.

6 Y otra [parte] cayo sobre piedra; y nacida, se seco, porque no tenia
humedad.

7 Y otra [parte] cayo entre espinas; y naciendo las espinas juntamente, la
ahogaron.

8 Y otra [parte] cayo en buena tierra; y cuando fue nacida, llevo fruto a
ciento [por uno.] Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oidos para oir,
oiga.

9 Y sus discipulos le preguntaron, que era esta parabola.

10 Y el dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios:
mas a los otros por parabolas, para que viendo no vean, y oyendo no
entiendan.

11 Es pues esta parabola: La simiente es la palabra de Dios.

12 Y los de junto al camino, estos son los que oyen; y luego viene el
diablo, y quita la palabra de su corazon, porque no se salven creyendo.

13 Y los de sobre piedra, [son] los que habiendo oido, reciben la palabra
con gozo: mas estos no tienen raices: que a tiempo creen, y en el tiempo de
la tentacion se apartan.

14 Y lo que cayo entre espinas, estos son los que oyeron; mas idos son
ahogados de los cuidados, y de las riquezas, y de los pasatiempos de la vida,
y no llevan fruto.

15 Y lo que en buena tierra, estos son los que con corazon bueno y recto
retienen la palabra oida, y llevan fruto en paciencia.

16 Ninguno empero que enciende el candil, le cubre con [algun] vaso, o le
pone debajo de la cama: mas le pone en un candelero, para que los que entran,
vean la lumbre.

17 Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa
escondida que no haya de ser entendida, y de venir a luz.

18 Mirad pues como ois: porque a cualquiera que tuviere, le sera dado; y a
cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener sera quitado de el.

19 Y VINIERON a el su madre y hermanos, y no podian llegar a el por causa de
la multitud.

20 Y le fue dada aviso, diciendo: Tu madre, y tus hermanos estan fuera, que
quieren verte.

21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que
oyen la palabra de Dios, y la hacen.

22 Y ACONTECIO un dia [que] el entro en un navio con sus discipulos, y les
dijo: Pasemos de la otra parte del lago; y subieron.

23 Y navegando ellos, se durmio. Y descendio una tempestad de viento en el
lago; y se llenaban, y peligraban.

24 Y llegandose a el, le despertaron, diciendo: Maestro, maestro, [que]
perecemos. Y despertado el, rino al viento y a la tempestad del agua, y
cesaron: y fue hecha grande bonanza.

25 Y les dijo: ?Que es de vuestra fe? Y [ellos] temiendo, fueron
maravillados, diciendo los unos a los otros: ?Quien es este, que aun a los
vientos y al agua manda, y le obedecen?

26 Y navegaron a la tierra de los Gadarenos, que esta delante de Galilea.

27 Y saliendo el a tierra, le salio al encuentro de la ciudad un hombre que
tenia demonios ya de muchos tiempos; y no vestia vestido, ni estaba en casa,
sino por los sepulcros.

28 El cual como vio a Jesus, exclamo, y postrose delante de el, y dijo a
gran voz: ?Que tengo yo contigo, Jesus Hijo del Dios Altisimo? ruegote que no
me atormentes.

29 (Porque mandaba al espiritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de
muchos tiempos le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos: mas
rompiendo las prisiones era agitado del demonio por los desiertos.)

30 Y le pregunto Jesus, diciendo: ?Que nombre tienes? Y el dijo: Legion:
porque muchos demonios habian entrado en el.

31 Y le rogaban que no les mandase que fuesen al abismo.

32 Y habia alli un hato de muchos puercos que pacian en el monte, y le
rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejo.

33 Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos: y el hato de
ellos se arrojo de un despenadero en el logo, y se ahogo.

34 Y los pastores, como vieron lo que habia acontecido, huyeron; y yendo,
dieron aviso en la ciudad y por las heredades.

35 Y salieron a ver lo que habia acontecido, y vinieron a Jesus; y hallaron
sentado al hombre, del cual habian salido los demonios, vestido, y en seso, a
los pies de Jesus; y tuvieron temor.

36 Y les contaron los que [lo] habian visto, como habia sido salvado aquel
endemoniado.

37 Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos al rededor le
rogaron, que se fuese de ellos: porque tenian gran temor. Y el subiendo en el
navio se volvio.

38 Y aquel hombre, del cual habian salido los demonios, le rogo para estar
con el: mas Jesus le despidio, diciendo:

39 Vuelvete a tu casa, y cuenta cuan grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y
el se fue, predicando por toda la ciudad cuan grandes cosas habia Jesus hecho
con el.

40 Y ACONTECIO que volviendo Jesus la compania le recibio: porque todos le
esperaban.

41 Y he aqui, un varon llamado Jairo, el cual tambien era principe de la
sinagoga vino, y cayendo a los pies de Jesus, le rogaba que entrase en su
casa:

42 porque una hija unica que tenia, como de doce anos, se estaba muriendo. Y
yendo, le apretaba la compania.

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