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Reina Valera New Testament of the Bible 1858 by Anon.

A >> Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1858

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23 Entonces el, oidas estas cosas, fue muy triste, porque era rico mucho.

24 Y viendo Jesus que se habia entristecido mucho, dijo: iCuan
dificultosamente entraran en el reino de Dios, los que tienen dineros!

25 Porque mas facil cosa es entrar un cable por un ojo de una aguja, que un
rico entrar al reino de Dios.

26 Y los que [lo] oian, dijeron: ?Y quien podra ser salvo?

27 Y el les dijo: Lo que es imposible acerca de los hombres, posible es
acerca de Dios.

28 Entonces Pedro dijo: He aqui, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te
hemos seguido.

29 Y el les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, o
padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios,

30 que no haya de recibir mucho mas en este tiempo, y en el siglo venidero
la vida eterna.

31 Y JESUS tomando [aparte] los doce, les dijo: He aqui, subimos a
Jerusalem, y seran cumplidas todas las cosas que fueron escritas por los
profetas del Hijo del hombre.

32 Porque sera entregado a las gentes, y sera escarnecido, e injuriado, y
escupido;

33 y despues que le hubieren azotado, le mataran: mas al tercer dia
resucitara.

34 Mas ellos nada de estas cosas entendian, y esta palabra les era
encubierta; y no entendian lo que se decia.

35 Y ACONTECIO, que acercandose el de Jerico, un ciego estaba sentado junto
al camino mendigando,

36 el cual como oyo la compania que pasaba, preguntaba que era aquello.

37 Y le dijeron, que Jesus Nazareno pasaba.

38 Entonces dio voces, diciendo: Jesus, Hijo de David, ten misericordia de
mi.

39 Y los que iban delante, le renian que callase: mas el clamaba mucho mas:
Hijo de David, ten misericordia de mi.

40 Jesus entonces parandose, mando traerle a si. Y como el llego, le
pregunto^.

41 diciendo: ?Que quieres que te haga? Y el dijo: Senor, que vea.

42 Y Jesus le dijo: Ve: tu fe te ha hecho salvo.

43 Y luego vio, y le seguia, glorificando a Dios: y todo el pueblo como vio
[esto,] dio alabanza a Dios.



CAPITULO 19

1 Y ENTRADO, paso adelante a Jerico.

2 Y he aqui, un varon llamado Zacheo el cual era principe de los publicanos,
y era rico.

3 Y procuraba ver a Jesus quien fuese; y no podia a causa de la multitud,
porque era pequeno de estatura.

4 Y corriendo delante, se subio en un arbol cabrahigo, para verle: porque
habia de pasar por alli.

5 Y como vino a aquel lugar Jesus, mirando le vio, y le dijo: Zacheo, date
priesa, desciende: porque hoy es menester que pose en tu casa.

6 Entonces el descendio a priesa, y le recibio gozoso.

7 Y viendo esto todos, murmuraban, diciendo, que habia entrado a posar con
un hombre pecador.

8 Entonces Zacheo, puesto en pie, dijo al Senor: He aqui, Senor, la mitad de
mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, lo vuelvo
con los cuatro tantos.

9 Y Jesus le dijo: Hoy ha sido salva esta casa: por cuanto tambien el es
hijo de Abraham.

10 Porque el Hijo del hombre vino a buscar, y a salvar lo que se habia
perdido.

11 Y OYENDO ellos estas cosas, prosiguiendo [el,] dijo una parabola, por
cuanto estaba cerca de Jerusalem; y porque pensaban que luego habia de ser
manifestado el reino de Dios.

12 Y dijo: Un hombre noble se partio a una provincia lejos, para tomar para
si el reino, y volver.

13 Mas llamados diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad
entre tanto que vengo.

14 Empero sus ciudadanos le aborrecian; y enviaron tras de el una embajada,
diciendo: No queremos que este reine sobre nosotros.

15 Y acontecio, que vuelto el, habiendo tomado el reino, mando llamar a si a
aquellos siervos, a los cuales habia dado el dinero, para saber lo que habia
negociado cada uno.

16 Y vino el primero, diciendo: Senor, tu mina ha ganado diez minas.

17 Y el le dice: Esta bien, buen siervo: pues que en lo poco has sido fiel,
tendras potestad sobre diez ciudades.

18 Y vino otro, diciendo: Senor, tu mina ha hecho cinco minas.

19 Y tambien a este dijo: Tu tambien se sobre cinco ciudades.

20 Y vino otro, diciendo: Senor, he aqui tu mina, la cual he tenido guardada
en un panizuelo:

21 porque tuve miedo de ti, que eres hombre recio: tomas lo que no pusiste,
y siegas lo que no sembraste.

22 Entonces [el] le dijo : Mal siervo, de tu boca te juzgo: sabias que yo
era hombre recio, que quito lo que no puse, y que siego lo que no sembre:

23 ?por que pues no diste mi dinero al banco: y yo viniendo lo demandara con
el logro?

24 Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que
tiene las diez minas.

25 Y ellos le dijeron: Senor, tiene diez minas.

26 Porque [yo] os digo que a cualquiera que tuviere, le sera dado: mas al
que no tuviere, aun lo que tiene le sera quitado.

27 Y tambien a aquellos mis enemigos, que no querian que yo reinase sobre
ellos, traedlos aca, y degolladlos delante de mi.

28 Y DICHO esto, iba delante subiendo a Jerusalem.

29 Y acontecio, que llegando cerca de Bethphage, y de Bethania, al monte que
se llama de las Olivas, envio dos de sus discipulos,

30 diciendo: Id a la aldea que esta delante, en la cual como entrareis,
hallareis un pollino atado, en el cual ningun hombre jamas se ha sentado:
desatadle, y traedle.

31 Y si alguien os preguntare: ?Por que [le] desatais? le direis asi: Porque
el Senor le ha menester.

32 Y fueron los que habian sido enviados, y hallaron, como [el] les dijo.

33 Y desatando ellos el pollino, sus duenos les dijeron: ?Por que desatais
el pollino?

34 Y ellos dijeron: Porque el Senor le ha menester.

35 Y le trajeron a Jesus; y echando [ellos] sus vestidos sobre el pollino,
pusieron encima a Jesus.

36 Y yendo el, tendian sus capas por el camino.

37 Y como llegasen ya cerca de la descendida del monte de las Olivas, toda
la multitud de los discipulos, gozandose, comenzaron a alabar a Dios a gran
voz por todas las maravillas que habian visto,

38 diciendo: Bendito el rey que viene en nombre del Senor: paz en cielo, y
gloria en lo altisimo.

39 Entonces algunos de los Fariseos de la compania le dijeron: Maestro,
reprende a tus discipulos.

40 Y el respondiendo, les dijo: Os digo que si estos callaren, las piedras
clamaran.

41 Y como llego cerca, viendo la ciudad, lloro sobre ella,

42 diciendo: Porque tambien tu, si conocieses, a lo menos en este tu dia, lo
que [toca] a tu paz: mas ahora esta encubierto de tus ojos.

43 Por lo cual vendran dias sobre ti, que tus enemigos te cercaran con
baluarte; y te pondran cerco, y de todas partes te pondran en estrecho;

44 y te derribaran a tierra, y a tus hijos, los que estan dentro de ti; y no
dejaran sobre ti piedra sobre piedra: por cuanto no conociste el tiempo de tu
visitacion.

45 Y entrando en el templo, comenzo a echar fuera a todos los que vendian y
compraban en el,

46 diciendoles: Escrito esta: Mi casa, casa de oracion es: mas vosotros la
habeis hecho cueva de ladrones.

47 Y ensenaba cada dia en el templo: mas los principes de los sacerdotes, y
los escribas, y los principes del pueblo procuraban matarle.

48 Y no hallaban que hacerle: porque todo el pueblo estaba suspenso
oyendole.



CAPITULO 20

1 Y ACONTECIO un dia, que ensenando el al pueblo en el templo, y anunciando
el Evangelio, se juntaron los principes de los sacerdotes, y los escribas,
con los ancianos,

2 y le hablan, diciendo: Dinos ?con que potestad haces estas cosas: o quien
es el que te ha dado esta potestad?

3 Respondiendo entonces Jesus, les dijo: Os preguntare yo tambien una
palabra; respondedme:

4 ?El bautismo de Juan, era del cielo, o de los hombres?

5 Mas ellos pensaban dentro de si, diciendo: Si dijeremos: Del cielo; dira;
?Por que pues no le creisteis?

6 Y si dijeremos: De los hombres, todo el pueblo nos apedreara: porque estan
ciertos que Juan era profeta.

7 Y respondieron, que no sabian de donde [habia sido.]

8 Entonces Jesus les dijo: Ni yo os digo con que potestad hago estas cosas.

9 Y comenzo a decir al pueblo esta parabola: Un hombre planto una vina, y la
arrendo a labradores, y se ausento por muchos tiempos.

10 Y al tiempo envio un siervo a los labradores, para que le diesen del
fruto de la vina; y los labradores hiriendole, le enviaron vacio.

11 Y volvio a enviar otro siervo: mas ellos a este tambien herido y
afrentado, le enviaron vacio.

12 Y volvio a enviar al tercer siervo: mas ellos tambien a este echaron
herido.

13 Entonces el senor de la vina dijo: ?Que hare? enviare mi Hijo amado:
quiza cuando a este vieren, tendran respeto.

14 Mas los labradores viendole, pensaron entre si, diciendo: Este es el
heredero: venid, matemosle, para que la heredad sea nuestra.

15 Y echandole fuera de la vina, le mataron. ?Que pues les hara el senor de
la vina?

16 Vendra, y destruira a estos labradores; y dara su vina a otros. Y como
ellos [lo] oyeron, dijeron: Guarda.

17 Mas el mirandolos, dice: ?Que pues es lo que esta escrito: La piedra que
condenaron los edificadores, esta fue por cabeza de esquina?

18 Cualquiera que cayere sobre aquella piedra sera quebrantado: mas sobre el
que la piedra cayere, le desmenuzara.

19 Y procuraban los principes de los sacerdotes y los escribas echarle mano
en aquella hora, mas tuvieron miedo del pueblo: porque entendieron que contra
ellos habia dicho esta parabola.

20 Y ACECHANDOLE, enviaron espiones que se simulasen justos, para tomarle en
palabras, para que le entregasen al principado y a la potestad del
presidente:

21 los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y ensenas
bien; y que no tienes respeto a persona, antes ensenas el camino de Dios con
verdad:

22 ?nos es licito dar tributo a Cesar, o no?

23 Mas el, entendida la astucia de ellos, les dijo: ?Por que me tentais?

24 Mostradme la moneda. ?De quien tiene la imagen, y la inscripcion? Y
respondiendo, dijeron: De Cesar.

25 Entonces les dijo: Pues dad a Cesar lo que es de Cesar; y lo que es de
Dios, a Dios.

26 Y no pudieron reprender su dicho delante del pueblo: antes maravillados
de su respuesta, callaron.

27 Y llegandose unos de los Saduceos, los cuales niegan haber resurreccion,
le preguntaron,

28 diciendo: Maestro, Moises nos escribio: Si el hermano de alguno muriere
teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y levante
simiente a su hermano.

29 Fueron pues siete hermanos y el primero tomo mujer, y murio sin hijos.

30 Y la tomo el segundo, el cual tambien murio sin hijos.

31 Y la tomo el tercero: asimismo tambien todos siete; y no dejaron
simiente, y murieron.

32 Y a la postre de todos murio tambien la mujer.

33 En la resurreccion, pues, ?mujer de cual de ellos sera? porque los siete
la tuvieron por mujer.

34 Entonces respondiendo Jesus, les dijo: los hijos de este siglo se casan,
y [ellas] son dadas en casamiento:

35 mas los que fueren tenidos por dignos de aquel siglo, y de la
resurreccion de los muertos, ni [ellos] se casan, ni [ellas] son dadas en
casamiento.

36 Porque no pueden ya mas morir: porque son iguales a los angeles, y son
hijos de Dios, cuando son hijos de la resurreccion.

37 Y que los muertos hayan de resucitar, Moises aun lo enseno junto al
zarzal, cuando dice al Senor: Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios de
Jacob.

38 Porque Dios no es [Dios] de muertos, mas de vivos: porque todos viven
[cuanto] a el.

39 Y respondiendole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho.

40 Y no osaron mas preguntarle algo.

41 Y el les dijo: ?Como dicen que el Cristo es hijo de David?

42 Y el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Senor a mi
Senor: Asientate a mi diestra,

43 entre tanto que pongo tus enemigos [por] estrado de tus pies.

44 Asi que David le llama Senor, ?como pues es su hijo?

45 Y OYENDOLO todo el pueblo, dijo a sus discipulos:

46 Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las
salutaciones en las plazas: y las primeras sillas en las sinagogas: y los
primeros asientos en las cenas:

47 que engullen las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga
oracion: estos recibiran mayor condenacion.



CAPITULO 21

1 Y MIRANDO, vio los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de la
limosna.

2 Y vio tambien a una viuda pobrecilla, que echaba alli dos minutos.

3 Y dijo: De verdad os digo, que esta viuda pobre echo mas que todos:

4 porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios:
mas esta de su pobreza echo todo su sustento que tenia.

5 Y A unos que decian del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y
dones, dijo:

6 Estas cosas que veis, dias vendran, que no quedara piedra sobre piedra que
no sea destruida.

7 Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ?cuando sera esto? ?y que senal
[habra] cuando estas cosas hayan de comenzar a ser hechas?

8 El entonces dijo: Mirad, no seais enganados: porque vendran muchos en mi
nombre, diciendo: Yo soy; y el tiempo esta cerca: por tanto no vayais en pos
de ellos.

9 Empero cuando oyereis de guerras y sediciones, no os espanteis: porque es
menester que estas cosas acontezcan primero: mas no luego [sera] el fin.

10 Entonces les dijo: Se levantara gente contra gente, y reino contra reino;

11 y habra grandes terremotos en cada lugar, y hambres, y pestilencias; y
habra prodigios, y grandes senales del cielo.

12 Mas antes de todas estas cosas os echaran mano, y perseguiran,
entregando[os] a las sinagogas, y a las carceles, trayendoos a los reyes, y a
los presidentes, por causa de mi nombre.

13 Y os sera [esto] para testimonio.

14 Poned pues en vuestros corazones de no pensar antes como hayais de
responder.

15 Porque yo os dare boca y sabiduria, a la cual no podran resistir, ni
contradecir todos los que se os opondran.

16 Mas sereis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y
amigos; y mataran de vosotros.

17 Y sereis aborrecidos por todos, por causa de mi nombre.

18 Mas un pelo de vuestra cabeza no perecera.

19 En vuestra paciencia poseereis vuestras vidas.

20 Y cuando viereis a Jerusalem cercada de ejercitos, sabed entonces que su
destruccion ha llegado.

21 Entonces los que estuvieren en Judea, huyan a los montes; y los que
[estuvieren] en medio de ella, vayanse; y los que en las [otras] regiones, no
entren en ella.

22 Porque estos son dias de venganza, para que se cumplan todas las cosas
que estan escritas.

23 Mas, iay de las prenadas, y de las que crian en aquellos dias! porque
habra apretura grande sobre [esta] tierra, e ira en este pueblo.

24 Y caeran a filo de espada, y seran llevados cautivos por todas las
naciones; y Jerusalem sera hollada de los Gentiles, hasta que los tiempos de
los Gentiles sean cumplidos.

25 Entonces habra senales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en
la tierra apretura de gentes por la confusion del sonido de la mar, y de las
ondas;

26 secandose los hombres a causa del temor, y de la esperanza de las cosas
que sobrevendran a la redondez de la tierra: porque las virtudes de los
cielos seran conmovidas.

27 Y entonces veran al Hijo del hombre, que vendra en la nube, con potestad
y majestad grande.

28 Y cuando estas cosas comenzaren a hacerse, mirad, y levantad vuestras
cabezas: porque vuestra redencion esta cerca.

29 Y les dijo tambien una parabola: Mirad la higuera, y todos los arboles:

30 cuando ya meten, viendolos, de vosotros mismos entendeis que el verano
esta ya cerca:

31 asi tambien vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que
esta cerca el reino de Dios.

32 De cierto os digo, que no pasara esta generacion, hasta que todo sea
hecho.

33 El cielo y la tierra pasaran, mas mis palabras no pasaran.

34 Y mirad por vosotros; que vuestros corazones no sean cargados de
glotoneria y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente
sobre vosotros aquel dia.

35 Porque como un lazo vendra sobre todos los que habitan sobre la faz de
toda la tierra.

36 Velad, pues, orando a todo tiempo, que seais tenidos dignos de evitar
todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del
hombre.

37 Y ENSENABA entre dia en el templo; y de noche saliendo, estabase en el
monte que se llama de las Olivas.

38 Y todo el pueblo venia a el por la manana, para oirle en el templo.



CAPITULO 22

1 Y ESTABA cerca el dia de la fiesta de los panes sin levadura, que se llama
la Pascua.

2 Y los principes de los sacerdotes, y los escribas procuraban como le
matarian: mas tenian miedo del pueblo.

3 Y entro Satanas en Judas, que tenia por sobrenombre Iscariote, el cual era
uno del numero de los doce.

4 Y fue, y hablo con los principes de los sacerdotes, y con los magistrados,
de como se le entregaria.

5 los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero.

6 Y prometio; y buscaba oportunidad para entregarle a ellos sin las
companias.

7 Y VINO el dia de los panes sin levadura, en el cual era menester matar [el
cordero de] la Pascua.

8 Y envio a Pedro, y a Juan, diciendo: Id, aparejadnos [el cordero de] la
Pascua, para que comamos.

9 Y ellos le dijeron: ?Donde quieres que aparejemos?

10 Y el les dijo: He aqui, como entrareis en la ciudad, os encontrara un
hombre que lleva un cantaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare;

11 y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ?Donde
esta el aposento donde tengo de comer [el cordero de] la Pascua con mis
discipulos?

12 Entonces el os mostrara un gran cenadero aderezado, aparejad alli.

13 Y yendo [ellos] hallaronlo todo como les habia dicho; y aparejaron [el
cordero de] la Pascua.

14 Y como fue hora, se sento a la mesa; y con el los doce apostoles.

15 Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros este [cordero de
la] Pascua antes que padezca:

16 porque os digo, que no comere de el, hasta que sea cumplido en el reino
de Dios.

17 Y tomando el vaso, habiendo hecho gracias, dijo: Tomad esto, y partid
entre vosotros.

18 Porque os digo, que no bebere del fruto de la vid, hasta que el reino de
Dios venga.

19 Y tomando el pan, habiendo hecho gracias, partio, y les dio, diciendo:
Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mi.

20 Asimismo tambien [tomo y les dio] el vaso, despues que hubo cenado,
diciendo: Este vaso [es] el nuevo testamento en mi sangre, que por vosotros
se derrama:

21 con todo eso, he aqui, la mano del que me entrega, conmigo en la mesa.

22 Y a la verdad el Hijo del hombre va segun lo que esta determinado: empero
iay de aquel hombre por el cual es entregado!

23 Ellos entonces comenzaron a preguntar entre si, cual de ellos seria el
que habia de hacer esto.

24 Y fue entre ellos una contienda, quien de ellos parecia [que habia de]
ser el mayor.

25 Entonces el les dijo: los reyes de los Gentiles se ensenorean de ellos; y
los que sobre ellos tienen potestad son llamados bienhechores:

26 mas vosotros, no asi: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el
mas mozo; y el que es principe, como el que sirve:

27 porque, ?cual es mayor, el que se asienta a la mesa, o el que sirve? ?no
es el que se asienta a la mesa? y yo soy entre vosotros como el que sirve:

28 empero vosotros sois los que habeis permanecido conmigo en mis
tentaciones:

29 yo pues os ordeno el reino, como mi Padre me lo ordeno [a mi]:

30 para que comais y bebais en mi mesa en mi reino; y os asenteis sobre
tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

31 Dijo tambien el Senor: Simon, Simon, he aqui, [que] Satanas os ha pedido
para zarandaros como a trigo:

32 mas yo he rogado por ti que tu fe no falte; y tu vuelve alguna vez y
confirma a tus hermanos.

33 Y el le dijo: Senor, aparejado estoy a ir contigo, y a carcel, y a
muerte.

34 Y el dijo: Pedro, te digo que el gallo no dara hoy voz antes que [tu]
niegues tres veces que me conoces.

35 Y a ellos dijo: Cuando os envie sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos,
?os falto algo? Y ellos dijeron: Nada.

36 Y les dijo: Pues ahora el que tiene bolsa, tome[la;] y tambien la
alforja; y el que no tiene, venda su capa y compre espada:

37 porque os digo, que aun es menester que se cumpla en mi aquello que esta
escrito: Y con los malos fue contado: porque lo que [esta escrito] de mi,
[su] cumplimiento tiene.

38 Entonces ellos dijeron: Senor, he aqui, dos espadas [hay] aqui. Y el les
dijo: Basta.

39 Y SALIENDO, se fue, como solia, al monte de las Olivas; y sus discipulos
tambien le siguieron.

40 Y como llego a aquel lugar, les dijo: Orad que no entreis en tentacion.

41 Y el se aparto de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas,
oro,

42 diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mi: empero no se haga mi
voluntad, mas la tuya.

43 Y le aparecio un angel del cielo, esforzandole.

44 Y puesto en agonia, oraba mas intensamente; y fue su sudor como gotas de
sangre, que descendian hasta la tierra.

45 Y como se levanto de la oracion, y vino a sus discipulos, los hallo
durmiendo de tristeza.

46 Y les dijo: ?Que dormis? levantaos, y orad que no entreis en tentacion.

47 Estando aun hablando el, he aqui, la compania, y el que se llamaba Judas,
uno de los doce, iba delante de ellos; y se llego a Jesus, para besarle.

48 Entonces Jesus le dijo: ?Judas, con beso entregas al Hijo del hombre?

49 Y viendo los que estaban con el lo que habia de ser, le dijeron: Senor,
?heriremos a cuchillo?

50 Y uno de ellos hirio a un siervo del principe de los sacerdotes, y le
quito la oreja derecha.

51 Entonces respondiendo Jesus, dijo: Dejad hasta aqui. Y tocando su oreja,
le sano.

52 Y Jesus dijo a los que habian venido a el, [de] los principes [de] los
sacerdotes, y [de] los magistrados del templo, y [de] los ancianos: ?Como a
ladron habeis salido con espadas y con bastones?

53 habiendo estado con vosotros cada dia en el templo, no extendisteis las
manos en mi: mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.

54 Y PRENDIENDOLE, le trajeron, y metieronle en casa del principe de los
sacerdotes. Y Pedro le seguia de lejos.

55 Y habiendo encendido fuego en medio de la sala, y sentandose todos al
rededor, se sento tambien Pedro entre ellos.

56 Y como una criada le vio que estaba sentado al fuego, puestos los ojos en
el, dijo: Y este con el era.

57 Entonces el lo nego, diciendo: mujer, no le conozco.

58 Y un poco despues viendole otro, dijo: Y tu de ellos eras. Y Pedro dijo:
Hombre, no soy.

59 Y como una hora pasada, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente tambien
este era con el: porque es Galileo.

60 Y Pedro dice: Hombre, no se que te dices. Y luego, estando aun el
hablando, el gallo canto.

61 Entonces, vuelto el Senor, miro a Pedro; y Pedro se acordo de la palabra
del Senor, como le habia dicho: Antes que el gallo de voz me negaras tres
veces.

62 Y saliendo fuera Pedro, lloro amargamente.

63 Y los hombres que tenian a Jesus, burlaban de el, hiriendo[le.]

64 Y cubriendole herian su rostro, y preguntabanle, diciendo: Profetiza,
?quien es el que te hirio?

65 Y decian otras muchas cosas injuriandole.

66 Y COMO fue de dia, se juntaron los ancianos del pueblo, y los principes
de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron a su concilio,

67 diciendo: ?Eres tu el Cristo? dinoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no
creereis;

68 y tambien si os preguntare, no me respondereis, ni [me] soltareis:

69 mas desde ahora el Hijo del hombre se asentara a la diestra de la
potencia de Dios.

70 Y dijeron todos: ?Luego tu Hijo eres de Dios? Y el les dijo: Vosotros
[lo] decis, que yo soy.

71 Entonces ellos dijeron: ?Que mas testimonio deseamos? porque nosotros lo
hemos oido de su boca.



CAPITULO 23

1 LEVANTANDOSE entonces toda la multitud de ellos, llevaronle a Pilato.

2 Y comenzaron a acusarle, diciendo: A este hemos hallado que pervierte
nuestra nacion, y que veda dar tributo a Cesar, diciendo que el es el Cristo
el Rey.

3 Entonces Pilato le pregunto, diciendo: ?Eres tu el Rey de los Judios? Y
respondiendole el, dijo: Tu [lo] dices.

4 Y Pilato dijo a los principes de los sacerdotes, y a las companias:
Ninguna culpa hallo en este hombre.

5 Mas ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, ensenando por toda
Judea, comenzando desde Galilea hasta aqui.

6 Entonces Pilato, oyendo de Galilea, pregunto si [este] hombre era Galileo.

7 Y como entendio que pertenecia al senorio de Herodes, le remitio a
Herodes, el cual tambien estaba en Jerusalem en aquellos dias.

8 Y Herodes, viendo a Jesus, se holgo mucho: porque habia mucho que le
deseaba ver: porque habia oido de el muchas cosas; y tenia esperanza que le
veria hacer alguna senal.

9 Y le preguntaba con muchas palabras: mas el nada le respondio.

10 Y estaban los principes de los sacerdotes, y los escribas acusandole con
gran porfia.

11 Mas Herodes con su corte le menosprecio, y escarnecio, vistiendole de una
ropa rica: y le volvio a enviar a Pilato.

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In focus: Liz Jobey looks at the work of photographic printer Richard Benson
From winged wonders to creepy crawlies, Mark Doty is impressed by the creatures that emerged from his workshop on encountering animals

The green room: Carol Ann Duffy, poet
Imogen Russell-Williams: Vampires in the Twilight books not only lack bite, it pains me to say they even wear beige and sparkle in sunlight, so let's find out who the real suckers are

Audio slideshow: Robert Shaw discusses his production of Sylvia Plath's only play
What is your biggest guilty green secret?

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