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Reina Valera New Testament of the Bible 1858 by Anon.

A >> Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1858

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34 Jesus les respondio: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que
hace pecado, es siervo de pecado.

35 Y el siervo no queda en casa para siempre: mas el Hijo queda para
siempre.

36 Asi que, si el Hijo os libertare, sereis verdaderamente libres.

37 [Yo] se que sois simiente de Abraham: mas procurais matarme, porque mi
palabra no cabe en vosotros.

38 Yo, lo que he visto acerca de mi Padre, hablo; y vosotros lo que habeis
visto acerca de vuestro padre, haceis.

39 Respondieron, y dijeronle: Nuestro padre es Abraham. Diceles Jesus: Si
fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham hariais:

40 empero ahora procurais de matarme, hombre que os he hablado la verdad, la
cual he oido de Dios: no hizo esto Abraham:

41 vosotros haceis las obras de vuestro padre. Dijeronle pues: Nosotros no
somos nacidos de fornicacion: un padre tenemos, [es a saber,] Dios.

42 Jesus entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me
amariais [a mi:] porque yo de Dios he salido, y he venido: que no he venido
de mi mismo, mas el me envio.

43 ?Por que no reconoceis mi lenguaje? que no podeis oir mi palabra.

44 Vosotros de padre diablo sois, y los deseos de vuestro padre quereis
cumplir: el homicida ha sido desde el principio; y no permanecio en verdad:
porque no hay verdad en el. Cuando habla mentira, de suyo habla: porque es
mentiroso, y padre de mentira.

45 Y porque yo digo verdad, no me creeis.

46 ?Quien de vosotros me redarguye de pecado? Si digo verdad, ?por que
vosotros no me creeis?

47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye: [las cuales] por tanto no
ois vosotros, porque no sois de Dios.

48 Respondieron entonces los Judios, y dijeronle: ?No decimos bien nosotros,
que tu eres Samaritano, y [que] tienes demonio?

49 Respondio Jesus: Yo no tengo demonio: antes honro a mi Padre, y vosotros
me habeis deshonrado.

50 Y no busco mi gloria: hay quien [la] busque, y juzgue.

51 De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no vera
muerte para siempre.

52 Entonces los Judios le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio:
Abraham murio, y los profetas; y tu dices: El que guardare mi palabra, no
gustara muerte para siempre.

53 ?Eres tu mayor que nuestro padre Abraham, el cual murio? y los profetas
murieron: ?quien te haces?

54 Respondio Jesus: Si yo me glorifico a mi mismo, mi gloria es nada: mi
Padre es el que me glorifica: el que vosotros decis, que es vuestro Dios.

55 Y no le conoceis: mas yo le conozco: y si dijere que no le conozco, sere
como vosotros, mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra.

56 Abraham vuestro padre se gozo por ver mi dia: y le vio. Y se gozo.

57 Dijeronle entonces los Judios: Aun no tienes cincuenta anos: ?y viste a
Abraham?

58 Dijoles Jesus: De cierto, de cierto os digo, antes que Abraham fuese, yo
soy.

59 Tomaron entonces piedras para arrojarle: mas Jesus se encubrio, y se
salio del templo; y atravesando por medio de ellos se fue.



CAPITULO 9

1 Y PASANDO Jesus, vio un hombre ciego desde [su] nacimiento.

2 Y preguntaronle sus discipulos, diciendo: ?Rabbi, quien peco, este o sus
padres, porque naciese ciego?

3 Respondio Jesus: Ni este peco, ni sus padres: mas para que las obras de
Dios se manifiesten en el:

4 a mi [me] conviene obrar las obras de aquel que me envio, entre tanto que
el dia dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar:

5 entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.

6 Esto dicho, escupio en tierra; e hizo lodo de la saliva, y unto [con] el
lodo sobre los ojos del ciego,

7 y le dijo: Ve, lava [los ojos] en el estanque de Siloe, que significa, si
[lo] declares, Enviado; y fue entonces, y [los] lavo, y volvio viendo.

8 Entonces los vecinos, y los que antes le habian visto que era ciego,
decian: ?No es este el que se sentaba, y mendigaba?

9 Otros decian: ?Que este es? y otros: Parecese a el; y el decia: Que yo
soy.

10 Y le decian: ?Como te fueron abiertos los ojos?

11 Respondio el, y dijo: Aquel hombre que se llama Jesus, hizo lodo, y me
unto los ojos, y me dijo: Ve al estanque de Siloe, y lava[te;] y fui, y lave
[los ojos,] y recibi la vista.

12 Y dijeronle: ?Donde esta aquel? Dice [el:] No se.

13 Llevanle a los Fariseos, al que antes habia sido ciego.

14 Y era sabado cuando Jesus habia hecho el lodo, y le habia abierto los
ojos.

15 Y volvieronle a preguntar tambien los Fariseos, de que manera habia
recibido la vista; y el les dijo: Pusome lodo sobre los ojos, y [los] lave, y
veo.

16 Entonces unos de los Fariseos le decian: Este hombre no es de Dios, que
no guarda el sabado. Y otros decian: ?Como puede un hombre pecador hacer
estas senales? Y habia disension entre ellos.

17 Vuelven a decir al ciego: ?Tu, que dices de el que te abrio los ojos? Y
el dijo: Que es profeta.

18 Mas los Judios no creian de el, que habia sido el ciego, y hubiese
recibido la vista, hasta que llamaron a sus padres de el que habia recibido
la vista.

19 Y preguntaronles, diciendo: ?Es este vuestro hijo, el que vosotros decis,
que nacio ciego? ?como, pues, ve ahora?

20 Respondieronles sus padres, y dijeron: Sabemos que este es nuestro hijo,
y que nacio ciego:

21 mas como vea ahora, no sabemos; o quien le haya abierto los ojos,
nosotros no lo sabemos: el tiene edad, preguntadle a el, el hablara de si.

22 Esto dijeron sus padres, porque tenian miedo de los Judios: porque ya los
Judios habian concluido que si alguno confesase ser el el Mesias, que fuese
fuera de la sinagoga.

23 Por eso dijeron sus padres: Que edad tiene, preguntadle a el.

24 Asi que volvieron a llamar al hombre que habia sido ciego, y le dijeron:
Da gloria a Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador.

25 Entonces el respondio, y dijo: Si es pecador no lo se: una cosa se, que
habiendo yo sido ciego, ahora veo.

26 Y volvieronle a decir: ?Que te hizo? ?como te abrio los ojos?

27 Respondioles: Ya os [lo] he dicho, y lo habeis oido: ?por que [lo]
quereis otra vez oir? ?quereis tambien vosotros haceros sus discipulos?

28 Y maldijeronle, y dijeron: Tu eres su discipulo: que nosotros discipulos
de Moises somos:

29 nosotros sabemos que a Moises hablo Dios: mas este no sabemos de donde
es.

30 Respondioles aquel hombre, y les dijo: Cierto maravillosa cosa es esta,
que vosotros no sabeis de donde sea, y [a mi] me abrio los ojos:

31 y sabemos que Dios no oye a los pecadores: mas si alguno es temeroso de
Dios, y hace su voluntad, a este oye:

32 desde el siglo no fue oido, que abriese alguno los ojos de uno que nacio
ciego:

33 Si este no fuera [venido] de Dios, no pudiera hacer nada.

34 Respondieron, y le dijeron: En pecados eres nacido todo; ?y tu nos
ensenas? Y echaronle fuera.

35 Oyo Jesus que le habian echado fuera; y hallandole, le dijo: ?Tu crees en
el Hijo de Dios?

36 Respondio el, y dijo: ?Quien es, Senor, para que crea en el?

37 Y dijole Jesus: Y le has visto, y el que habla contigo, el es.

38 Y el dice: Creo, Senor. Y le adoro.

39 Y dijo Jesus: Yo, para juicio he venido a este mundo, para que los que no
ven, vean; y los que ven, sean cegados.

40 Y oyeron esto algunos de los Fariseos que estaban con el, y le dijeron:
?Somos nosotros tambien ciegos?

41 Dijoles Jesus: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado: mas ahora porque
decis: Vemos; por tanto vuestro pecado permanece.



CAPITULO 10

1 DE cierto, de cierto os digo, [que] el que no entra por la puerta en el
corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal ladron es y robador.

2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.

3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por
nombre, y las saca.

4 Y como ha sacado fuera sus ovejas, va delante de ellas; y las ovejas le
siguen: porque conocen su voz.

5 Mas al extrano no seguiran, antes huiran de el: porque no conocen la voz
de los extranos.

6 Esta parabola les dijo Jesus: mas ellos no entendieron que [era lo que]
les decia.

7 Volvioles pues Jesus a decir: De cierto, de cierto os digo, que yo soy la
puerta de las ovejas.

8 Todos los que antes de mi vinieron, ladrones son y robadores, mas no los
oyeron las ovejas.

9 Yo soy la puerta: el que por mi entrare, sera salvo; y entrara y saldra, y
hallara pastos.

10 El ladron no viene sino para hurtar, y matar, y destruir [las ovejas:] yo
he venido para que tengan vida, y para que [la] tengan en abundancia.

11 Yo soy el buen Pastor: el buen pastor su alma da por [sus] ovejas.

12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, cuyas no son propias las
ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye; y el lobo arrebata,
y disipa las ovejas.

13 Asi que el asalariado huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de
las ovejas.

14 Yo soy el buen Pastor; y conozco mis ovejas, y las mias me conocen,

15 como el Padre me conoce [a mi,] y yo conozco al Padre; y pongo mi alma
por las ovejas.

16 Tambien tengo otras ovejas que no son de este corral: aquellas tambien me
conviene traer, y oiran mi voz; y se hara un corral, y un pastor.

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi alma, para volverla a tomar.

18 Nadie la quita de mi, mas yo la pongo de mi mismo: [porque] tengo poder
para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibi de
mi Padre.

19 Y volvio a haber disension entre los Judios por estas palabras.

20 Y muchos de ellos decian: Demonio tiene, y esta fuera de si: ?para que le
ois?

21 Decian otros: Estas palabras no son de endemoniado: ?puede el demonio
abrir los ojos de los ciegos?

22 Y se hacia la fiesta de la Dedicacion en Jerusalem, y era invierno.

23 Y Jesus andaba en el templo por el portal de Salomon.

24 Y rodearonle los Judios, y le dijeron: ?Hasta cuando nos quitaras la
vida? si tu eres el Cristo, dinoslo abiertamente.

25 Respondioles Jesus: Os [lo] he dicho, y no [lo] creeis: las obras que yo
hago en nombre de mi Padre, estas dan testimonio de mi.

26 Mas vosotros no creeis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.

27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;

28 y yo les doy vida eterna, y para siempre no pereceran, y nadie las
arrebatara de mi mano.

29 Mi Padre que me [las] dio, mayor que todos es; y nadie las puede
arrebatar de la mano de mi Padre.

30 Yo y el Padre una cosa somos.

31 Entonces volvieron a tomar piedras los Judios, para apedrearle.

32 Respondioles Jesus: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre, ?por
cual obra de ellas me apedreais?

33 Respondieronle los Judios, diciendo: Por la buena obra no te apedreamos,
sino por la blasfemia; y porque tu, siendo hombre, te haces Dios.

34 Respondioles Jesus: ?No esta escrito en vuestra ley: Que yo dije: Dioses
sois?

35 Si dijo dioses a aquellos, a los cuales fue hecha palabra de Dios, y la
Escritura no puede ser quebrantada,

36 ?a mi que el Padre santifico, y envio al mundo, vosotros decis: Tu
blasfemas: porque dije: Hijo de Dios soy?

37 Si no hago obras de mi Padre, no me creais.

38 Mas si [las] hago, aunque a mi no creais, creed a las obras, para que
conozcais y creais, que el Padre es en mi, y yo en el.

39 Y procuraban otra vez prenderle: mas el se salio de sus manos.

40 Y volviose tras el Jordan, a aquel lugar donde primero habia estado
bautizando Juan, y se estuvo alli.

41 Y muchos venian a el, y decian: Que Juan a la verdad ninguna senal hizo:
mas todo lo que Juan dijo de este, era verdad.

42 Y muchos creyeron alli en el.



CAPITULO 11

1 ESTABA entonces enfermo uno [llamado] Lazaro, de Bethania, la aldea de
Maria y de Marta sus hermanas.

2 Y Maria era la que ungio al Senor con ungueento, y limpio sus pies con sus
cabellos, cuyo hermano Lazaro estaba enfermo.

3 Enviaron pues sus hermanas a el, diciendo: Senor, he aqui, el que amas
esta enfermo.

4 Y oyendo[lo] Jesus, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por
gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

5 Y amaba Jesus a Marta, y a su hermana, y a Lazaro.

6 Como oyo, pues, que estaba enfermo, entonces a la verdad se quedo dos dias
en aquel lugar donde estaba.

7 Luego despues de esto dijo a sus discipulos: Vamos a Judea otra vez.

8 Dicenle los discipulos: Rabbi, ahora procuraban los Judios apedrearte, ?y
vas otra vez alla?

9 Respondio Jesus: ?No tiene el dia doce horas? el que anduviere de dia, no
tropieza, porque ve la luz de este mundo:

10 mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en el.

11 Dicho esto, diceles despues: Lazaro nuestro amigo duerme: mas voy a
despertarle del sueno.

12 Dijeronle entonces sus discipulos: Senor, si duerme, salvo estara.

13 Mas esto decia Jesus de la muerte de el: y ellos pensaron que hablaba de
sueno de dormir.

14 Entonces pues Jesus les dijo claramente: Lazaro es muerto;

15 y huelgome por vosotros, que yo no haya estado alli, porque creais: mas
vamos a el.

16 Dijo entonces Tomas, el que se dice el Didimo, a los condiscipulos: Vamos
tambien nosotros, para que muramos con el.

17 Vino pues Jesus, y hallole, que habia cuatro dias [que estaba] en el
sepulcro.

18 Y Bethania estaba cerca de Jerusalem como quince estadios.

19 Y muchos de los Judios habian venido a Marta y a Maria, a consolarlas de
su hermano.

20 Entonces Marta, como oyo que Jesus venia, le salio a recibir: mas Maria
se estuvo en casa.

21 Y Marta dijo a Jesus: Senor, si estuvieras aqui, mi hermano no fuera
muerto:

22 mas tambien se ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dara Dios.

23 Dicele Jesus: Resucitara tu hermano.

24 Marta le dice: [Yo] se que resucitara en la resurreccion en el dia
postrero.

25 Dicele Jesus: Yo soy la resurreccion y la vida: el que cree en mi, aunque
este muerto, vivira:

26 y todo aquel que vive, y cree en mi, no morira eternamente: ?crees esto?

27 Dicele: Si, Senor, yo he creido que tu eres el Cristo, el Hijo de Dios,
que has venido al mundo.

28 Y esto dicho, se fue, y llamo en secreto a Maria su hermana, diciendo: El
Maestro esta aqui, y te llama.

29 Ella, como [lo] oyo, se levanta prestamente, y viene a el.

30 (Que aun no habia llegado Jesus a la aldea, mas estaba en aquel lugar
donde Marta le habia salido a recibir.)

31 Entonces los Judios que estaban en casa con ella, y la consolaban, como
vieron que Maria se habia levantado prestamente, y habia salido, la
siguieron, diciendo: Que va al sepulcro a llorar alli.

32 Mas Maria, como vino donde estaba Jesus. viendole, derribose a sus pies,
diciendole: Senor, si hubieras estado aqui, no fuera muerto mi hermano.

33 Jesus entonces, como la vio llorando, y a los Judios que habian venido
juntamente con ella llorando, embraveciose en espiritu, y alborotose a si
mismo,

34 y dijo: ?^Donde le pusisteis? Dicenle: Senor, ven, y velo.

35 Y lloro Jesus.

36 Dijeron entonces los Judios: Mirad como le amaba.

37 Y algunos de ellos dijeron: ?No podia este, que abrio los ojos del ciego,
hacer que este no muriera?

38 Y Jesus, embraveciendose otra vez en si mismo, vino al sepulcro donde
habia una cueva, la cual tenia una piedra encima.

39 Dice Jesus: Quitad la piedra Marta, la hermana del que habia sido;
muerto, le dice: Senor, hiede ya: que es de cuatro dias.

40 Jesus le dice: ?No te he dicho que si creyeres, veras la gloria de Dios?

41 Entonces quitaron la piedra de donde el muerto habia sido puesto: y
Jesus, alzando los ojos arriba, dijo Padre, gracias te hago que me has oido:

42 que yo sabia que siempre me oyes: mas por causa de la compania que esta
al rededor [lo] dije, para que crean que tu me has enviado.

43 Y habiendo dicho estas cosas, clamo a gran voz: Lazaro, ven fuera.

44 Entonces el que habia sido muerto, salio, atadas las manos y los pies con
vendas: y su rostro estaba envuelto en un sudario. Diceles Jesus: Desatadle,
y dejadle ir.

45 Entonces muchos de los Judios que habian venido a Maria, y habian visto
lo que habia hecho Jesus, creyeron en el.

46 Mas algunos de ellos fueron a los Fariseos, y les dijeron lo que Jesus
habia hecho.

47 Y los pontifices, y los Fariseos juntaron concilio, y decian: ?Que
hacemos? que este hombre hace muchas senales:

48 si le dejamos asi, todos creeran en el; y vendran los Romanos, y quitaran
nuestro lugar y la nacion.

49 Entonces Caifas, uno de ellos, sumo pontifice de aquel ano, les dijo:
Vosotros no sabeis nada,

50 ni pensais que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que
toda la nacion se pierda.

51 Mas esto no lo dijo de si mismo: sino que, como era el sumo pontifice de
aquel ano, profetizo que Jesus habia de morir por la nacion;

52 y no solamente por aquella nacion, mas tambien para que juntase en uno
los hijos de Dios que estaban derramados.

53 Asi que desde aquel dia consultaban juntos de matarle.

54 De manera que Jesus ya no andaba manifiestamente entre los Judios: mas se
fue de alli a la tierra que esta junto al desierto, a una ciudad que se llama
Ephraim: y estabase alli con sus discipulos.

55 Y la Pascua de los Judios estaba cerca; y muchos de la tierra subieron a
Jerusalem antes de la Pascua para purificarse.

56 Y buscaban a Jesus, y hablaban los unos con los otros estando en el
templo: ?Que os parece, que no vendra al dia de la fiesta?

57 Y los pontifices y los Fariseos habian dado mandamiento, que si alguno
supiese donde estuviera, que lo manifestase, para que le prendiesen.



CAPITULO 12

1 JESUS, pues, seis dias antes de la Pascua vino a Bethania, donde Lazaro
habia sido muerto, al cual [Jesus] habia resucitado de los muertos.

2 E hicieronle alli una cena, y Marta servia; y Lazaro era uno de los que
estaban sentados a la mesa juntamente con el.

3 Entonces Maria tomo una libra de ungueento de nardo liquido de mucho
precio, y ungio los pies de Jesus, y limpio sus pies con sus cabellos; y la
casa se lleno del olor del ungueento.

4 Y dijo uno de sus discipulos, Judas Iscariote, [hijo] de Simon, el que le
habia de entregar:

5 ?Por que no se ha vendido este ungueento por trescientos dineros, y se dio
a los pobres?

6 Mas dijo esto, no por el cuidado que el tenia de los pobres: mas porque
era ladron; y tenia la bolsa, y traia lo que se echaba [en ella.]

7 Entonces Jesus dijo: Dejala: para el dia de mi sepultura ha guardado esto:

8 porque a los pobres siempre los tendreis con vosotros, mas a mi no siempre
me tendreis.

9 Entonces mucha compania de los Judios entendio que el estaba alli y
vinieron no solamente por causa de Jesus, mas tambien por ver a Lazaro al
cual habia resucitado de los muertos.

10 Consultaron asimismo los principes de los sacerdotes, de matar tambien a
Lazaro:

11 porque muchos de los Judios iban y creian en Jesus por causa de el.

12 El siguiente dia mucha compania que habia venido al dia de la fiesta,
como oyeron que Jesus venia a Jerusalem,

13 tomaron ramos de palmas, y salieronle a recibir, y clamaban: Hosanna:
Bendito el que viene en el nombre del Senor, el Rey de Israel.

14 Y hallo Jesus un asnillo, y se sento sobre el, como esta escrito:

15 No temas, ioh hija de Sion! he aqui, tu Rey viene asentado sobre una
pollina de una asna.

16 Mas estas cosas no las entendieron sus discipulos primero: empero cuando
Jesus fue glorificado, entonces se acordaron que estas cosas estaban escritas
de el, y que le hicieron estas cosas.

17 Y la compania que estaba con el, daba testimonio de cuando llamo a Lazaro
del sepulcro, y le resucito de los muertos.

18 Por lo cual tambien habian venido las companias a recibirle: porque
habian oido que el habia hecho esta senal.

19 Mas los Fariseos dijeron entre si: ?Veis que nada aprovechais? he aqui,
que el mundo se va tras el.

20 Y habia ciertos Griegos de los que habian subido a adorar en el dia de la
fiesta.

21 Estos, pues, se llegaron a Felipe, que era de Bethsaida de Galilea, y le
rogaron, diciendo: Senor, querriamos ver a Jesus.

22 Vino Felipe, y lo dijo a Andres: Andres entonces, y Felipe, lo dicen a
Jesus.

23 Entonces Jesus les respondio, diciendo: La hora viene en que el Hijo del
hombre ha de ser glorificado.

24 De cierto, de cierto os digo, que si el grano que cae en la tierra, no
muriere, el solo queda: mas si muriere, mucho fruto lleva.

25 El que ama su vida, la perdera; y el que aborrece su vida en este mundo,
para vida eterna la guardara.

26 El que me sirve, sigame: y donde yo estuviere, alli tambien estara mi
servidor. El que me sirviere, mi Padre le honrara.

27 Ahora es turbada mi alma: ?y que dire? Padre, salvame de esta hora: mas
por esto he venido en esta hora.

28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y he
glorificado, y le glorificare otra vez.

29 Y la compania que estaba presente, y [la] habia oido, decia que habia
sido trueno: otros decian: Angel le ha hablado.

30 Respondio Jesus, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, mas por
causa de vosotros:

31 ahora es el juicio de este mundo: ahora el principe de este mundo sera
echado fuera:

32 y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traere a mi mismo.

33 Y esto decia dando a entender de que muerte habia de morir.

34 Respondiole la compania: Nosotros hemos oido de la ley, que el Cristo
permanece para siempre: ?como pues dices tu: Conviene que el Hijo del hombre
sea levantado? ?quien es este Hijo del hombre?

35 Entonces Jesus les dice: Aun por un poco estara la luz entre vosotros:
andad entre tanto que teneis luz, porque no os sorprendan las tinieblas:
porque el que anda en tinieblas, no sabe donde va:

36 entre tanto que teneis la luz, creed en la luz, para que seais hijos de
luz. Estas cosas hablo Jesus, y se fue, y se escondio de ellos.

37 Empero habiendo hecho delante de ellos tantas senales, no creian en el:

38 para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaias: ?Senor, quien
creera a nuestro dicho? ?y el brazo del Senor, a quien es revelado?

39 Por esto no podian creer, porque otra vez dijo Isaias:

40 Cego los ojos de ellos, y endurecio su corazon: porque no vean de los
ojos, y entiendan de corazon, y se conviertan y [yo] los sane.

41 Estas cosas dijo Isaias, cuando vio su gloria, y hablo de el.

42 Con todo eso aun de los principes muchos creyeron en el: mas por causa de
los Fariseos no confesaban, por no ser echados de la sinagoga.

43 Porque amaban mas la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

44 Mas Jesus clamo, y dijo: El que cree en mi, no cree en mi, sino en aquel
que me envio.

45 Y el que me ve, ve al que me envio.

46 Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mi, no
permanezca en tinieblas.

47 Y el que oyere mis palabras, y no creyere, yo no le juzgo: porque no he
venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.

48 El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la
palabra que he hablado, ella le juzgara en el dia postrero.

49 Porque yo no he hablado de mi mismo: mas el Padre que me envio, el me dio
mandamiento de lo que tengo de decir, y de lo que tengo de hablar.

50 Y se que su mandamiento es vida eterna: asi que lo que yo hablo, como el
Padre me lo ha dicho, asi hablo.



CAPITULO 13

1 ANTES del dia de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesus que su hora era
venida para que pasase de este mundo al Padre, como habia amado a los suyos
que estaban en el mundo, los amo hasta el fin.

2 Y la cena acabada, como el diablo ya habia metido en el corazon de Judas
de Simon Iscariote, para que le entregase:

3 sabiendo Jesus que el Padre le habia dado todas las cosas en las manos, y
que habia salido de Dios, y a Dios iba:

4 levantase de la cena, y se quita su ropa, y tomando una toalla, se cino.

5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzo a lavar los pies de los
discipulos, y a limpiarlos con la toalla con que estaba cenido.

6 Vino pues a Simon Pedro; y Pedro le dice: ?Senor, tu me lavas los pies?

7 Respondio Jesus, y le dijo: Lo que yo hago, tu no lo sabes ahora: mas lo
sabras despues.

8 Dicele Pedro: No me lavaras los pies jamas. Respondiole Jesus: Si no te
lavare, no tendras parte conmigo.

9 Dicele Simon Pedro: Senor, no solo mis pies, mas aun las manos, y la
cabeza.

10 Dicele Jesus: El que esta lavado, no ha menester sino que lave los pies,
mas es todo limpio: y vosotros limpios sois, aunque no todos.

11 Porque sabia quien era el que le entregaba: por eso dijo: No sois limpios
todos.

12 Asi que, despues que le hubo lavado los pies, y tomado su ropa,
volviendose a asentar a la mesa, les dijo: ?Sabeis lo que os he hecho?

13 Vosotros me llamais Maestro y Senor; y decis bien: porque lo soy:

14 pues si yo, el Senor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros
tambien debeis lavar los pies los unos a los otros.

15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros tambien
hagais.

16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su Senor: ni el
apostol es mayor que el que le envio.

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Poetry Workshop creature features

For many years my local corner shop displayed a large sign in its window telling local residents to "use us or lose us!" It always looked a rather toothless threat to me. After all, if I didn't use them, what difference would it make to me if they weren't there? And surely a corner shop, one that had been there for years, would have enough customers to survive without recourse to such apocalyptic warning? But it didn't and was soon converted into flats.

This community shop was destroyed not so much by the pressures of the supermarkets or people's commuting patterns, but simply by customer apathy. It's something to think about as crime writers and readers across the world mourn the imminent passing of Maxim Jakubowski's celebrated Charing Cross Road bookshop in London, Murder One.

Apathy is a strange word to connect to a bookstore that thrives on passion. It's noticeable when you walk through the door, when you speak to the friendly, knowledgeable staff, when you look at the shelves and see the vast range of titles on offer. This isn't your regular kind of bookstore: the first time I visited spent a whole lunch break looking up and down, from floor to ceiling from table to table; it was an hour that changed my perception of both crime writing and of bookselling.

Murder One was – and for a few weeks will remain – a shop that took crime seriously. Not in the sense that it intellectualised it, or made unsubstantiated claims for its importance, but in the way that it treated crime writing with the respect it was due. With a genre that has so many off-shoots, branches and sub-genres, it took a shop of Murder One's calibre to show just how diverse, interesting and mentally stimulating crime could be – far more than the guilty pleasure I had, until then, considered it.

Thanks to judicious recommendations, enticing table displays and hours of foraging among the stacks, I discovered writers that I would never have picked up, let alone read. You could always get the latest blockbuster, but delve a little deeper and you'd find books that were not stocked anywhere else, novels that, like the perfect crime, were hidden from public view. The Martin Beck novels by Sjöwall & Wahlöö – probably my favourite sequence of novels in any genre – were introduced to me via Murder One, as were Kem Nunn, Sue Grafton, and Henning Mankell. It's also the staff of Murder One who piqued my interest in the inimitable Fred Vargas, and I can't thank them enough for the introduction.

Inclusive and without snobbery, Murder One amply demonstrated that the best bookshops are places not just of commerce, but of community; places that make feel you belong. It's the kind of store that bibliophiles dream about: well-stocked, well-staffed and shabby enough to lose days browsing within. It's just unfortunate that such shops don't have enough paying customers to keep them afloat, or that these customers visit all too infrequently – something of which I'm certainly guilty.

These kinds of shops are facing a long, bloody battle – and one which, without significant reinforcements, they are likely to lose. As we hear of the travesty of another brilliant independent going down, we'll mourn the loss, wring our hands and damn Amazon and the supermarkets and Waterstone's. Yet perhaps the most important detail we'll probably keep under wraps: the last time we actually spent any money there.

Murder One closing its doors for the final time is undoubtedly a .38 shell for independent bookshops, but whether it's body blow or a warning shot all depends upon us, the consumers. No one, no matter how iconic or established, can exist on fond memories alone: just ask Woolworths. Use these shops now, because it doesn't take a master sleuth to deduce what will happen if we don't.

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