Reina Valera New Testament of the Bible 1858 by Anon.
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Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1858
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34 Que ningun necesitado habia entre ellos: porque todos los que poseian
heredades o casas, vendiendolas, traian el precio de lo vendido,
35 y le depositaban a los pies de los apostoles, y era repartido a cada uno
como tenia la necesidad.
36 Entonces Joses, que fue llamado de los apostoles por sobrenombre
Barnabas, que declarado es, hijo de consolacion, Levita, natural de Cipro,
37 como tuviese una heredad, la vendio, y trajo el precio, y le deposito a
los pies de los apostoles.
CAPITULO 5
1 UN varon llamado Ananias, con Safira su mujer, vendio una posesion,
2 y defraudo del precio, sabiendolo tambien su mujer; y trayendo una parte,
la deposito a los pies de los apostoles^.
3 Y dijo Pedro: Ananias, ?por que lleno Satanas tu corazon a que mintieses
al Espiritu Santo, y defraudases del precio de la heredad?
4 quedandose, ?no se te quedaba a ti? y vendida, ?no estaba en tu potestad?
?por que pusiste esto en tu corazon? no has mentido a los hombres, sino a
Dios.
5 Entonces Ananias, oyendo estas palabras, cayo, y espiro. Y fue hecho un
gran temor sobre todos los que lo oyeron.
6 Y levantandose los mancebos, le tomaron: y sacandole, le sepultaron.
7 Y pasado espacio como de tres horas, tambien su mujer entro, no sabiendo
lo que habia acontecido.
8 Entonces Pedro le dijo: Dime: ?vendisteis en tanto la heredad? Y ella
dijo: Si, en tanto.
9 Y Pedro le dijo: ?Por que os concertasteis para tentar al Espiritu del
Senor? he aqui a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido: y
te sacaran a [sepultar.]
10 Y luego cayo a los pies de el, y espiro: y entrados los mancebos, la
hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.
11 Y fue hecho un gran temor en toda la Iglesia, y en todos los que oyeron
estas cosas.
12 Y POR las manos de los apostoles eran hechos muchos milagros y prodigios
en el pueblo; y estaban todos unanimes en el portal de Salomon.
13 Y de los otros, ninguno se osaba juntar con ellos: con todo eso el pueblo
los alababa grandemente.
14 Y los que creian en el Senor se aumentaban mas, asi de varones como de
mujeres.
15 Tanto, que echaban los enfermos por las calles, y los ponian en camas y
en lechos, para que viniendo Pedro, a lo menos su sombra tocase a alguno de
ellos.
16 Y aun de las ciudades vecinas concurria multitud a Jerusalem, trayendo
enfermos, y atormentados de espiritus inmundos: los cuales todos eran
curados.
17 ENTONCES levantandose el principe de los sacerdotes, y todos los que
estaban con el, que es la herejia de los Saduceos, fueron llenos de zelo.
18 Y echaron mano a los apostoles, y los pusieron en la carcel publica.
19 Mas el angel del Senor, abriendo de noche las puertas de la carcel, y
sacandolos, dijo:
20 Id, y estando en el templo, hablad al pueblo todas las cosas de esta
vida.
21 [Ellos] entonces, como oyeron, entraron por la manana en el templo, y
ensenaban. Viniendo pues el principe de los sacerdotes, y los que eran con
el, convocaron el concilio, y a todos los ancianos de los hijos de Israel; y
enviaron a la carcel, para que fuesen traidos.
22 Y como vinieron los servidores no los hallaron en la carcel, y vueltos,
dieron aviso,
23 diciendo: Cierto la carcel hallamos cerrada con toda diligencia, y los
guardas que estaban delante de las puertas: mas como abrimos, a nadie
hallamos dentro.
24 Entonces como oyeron estas palabras el pontifice, y el magistrado del
templo, y los principes de los sacerdotes, dudaban que seria hecho de ellos.
25 Y viniendo uno, les aviso: He aqui, los varones que echasteis en la
carcel, estan en el templo, y ensenan al pueblo.
26 Entonces el magistrado fue con los servidores, y los trajo sin violencia,
porque tenian miedo del pueblo, de ser apedreados.
27 Y como los trajeron, los presentaron en el concilio: entonces el principe
de los sacerdotes les pregunto,
28 diciendo: ?No os denunciamos denunciando, que no ensenaseis en este
nombre? y he aqui, habeis llenado a Jerusalem de vuestra doctrina, ?y quereis
echar sobre nosotros la sangre de este hombre?
29 Y respondiendo Pedro y los apostoles, dijeron: Obedecer es menester a
Dios mas que a los hombres.
30 El Dios de nuestros padres levanto a Jesus, al cual vosotros matasteis
colgandole en el madero:
31 a este enaltecio Dios con su diestra por Principe y Salvador, para dar a
Israel penitencia y remision de pecados:
32 y nosotros le somos testigos de estas cosas, y tambien el Espiritu Santo,
el cual ha dado Dios a los que le han obedecido.
33 Ellos oyendo [esto] reganaban, y consultaban de matarlos.
34 Entonces levantandose en el concilio un Fariseo, llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerable a todo el pueblo, mando que sacasen fuera un poco a los
apostoles,
35 y les dijo: Varones Israelitas, mirad por vosotros acerca de estos
hombres en lo que habeis de hacer.
36 Porque antes de estos dias fue un Teudas, diciendo que era alguien; al
cual se allegaron un numero de varones, como cuatrocientos, el cual fue
matado: y todos los que le creyeron, fueron disipados, y vueltos en nada.
37 Despues de este fue Judas el Galileo en los dias del empadronamiento; y
llevo mucho pueblo tras si: perecio tambien aquel, y todos los que
consintieron con el, fueron derramados.
38 Y ahora os digo, dejaos de estos hombres, y dejadlos: porque si este
consejo, o esta obra, es de los hombres, se desvanecera.
39 Mas si es de Dios, no la podreis deshacer: porque no parezca que quereis
repugnar a Dios.
40 Y consintieron con el: y llamando a los apostoles, habiendolos azotado,
les denunciaron que no hablasen en el nombre de Jesus, y los soltaron.
41 Mas ellos iban gozosos de delante del concilio, de que fuesen tenidos por
dignos de padecer afrenta por el nombre de Jesus.
42 Y todos los dias no cesaban en el templo, y por las casas, ensenando, y
predicando el evangelio de Jesu Cristo.
CAPITULO 6
1 EN aquellos dias, creciendo el numero de los discipulos, hubo murmuracion
de los Griegos contra los Hebreos, de que sus viudas eran menospreciadas en
el ministerio cuotidiano.
2 Asi que los doce, convocada la multitud de los discipulos, dijeron: No es
justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, y sirvamos a las mesas:
3 considerad pues, hermanos, siete varones de vosotros de buen testimonio,
llenos de Espiritu Santo y de sabiduria, los cuales pongamos en esta obra:
4 y nosotros instaremos en la oracion, y en el ministerio de la palabra.
5 Y plugo este parecer a toda la multitud; y eligieron a Estevan, varon
lleno de fe y de Espiritu Santo, y a Felipe, y a Procoro, y a Nicanor, y a
Timon, y a Parmenas, y a Nicolas extranjero de Antioquia.
6 A estos presentaron en presencia de los apostoles: los cuales orando les
pusieron las manos encima.
7 De manera que la palabra del Senor crecia; y el numero de los discipulos
se multiplicaba mucho en Jerusalem: mucha compania de los sacerdotes tambien
obedecia a la fe.
8 EMPERO Estevan, lleno de fe y de potencia, hacia prodigios y milagros
grandes en el pueblo.
9 Levantaronse entonces unos de la sinagoga que se llama de los Libertinos,
y Cireneos, y Alejandrinos, y de los que eran de Cilicia, y de Asia,
disputando con Estevan.
10 Mas no podian resistir a la sabiduria, y al Espiritu con que hablaba.
11 Entonces sobornaron a unos que dijesen que le habian oido hablar palabras
blasfemas contra Moises y Dios.
12 Y conmovieron al pueblo, y a los ancianos, y a los escribas; y
arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio.
13 Y pusieron testigos falsos que dijesen: Este hombre no cesa de hablar
palabras blasfemas contra el lugar santo y la ley:
14 porque le hemos oido decir: Que este Jesus Nazareno destruira este lugar,
y mudara las tradiciones que nos dio Moises.
15 Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos
en el, vieron su rostro como el rostro de un angel.
CAPITULO 7
1 EL principe de los sacerdotes dijo entonces: ?Es esto asi?
2 Y el dijo: Varones, hermanos, y padres, oid. El Dios de gloria aparecio a
nuestro padre Abraham estando en Mesopotamia, antes que morase en Charan,
3 y le dijo: Sal de tu tierra, y de tu parentela, y ven a la tierra que te
mostrare.
4 Entonces salio de la tierra de los Chaldeos, y habito en Charan: y de
alli, muerto su padre, le traspaso a esta tierra, en la cual vosotros
habitais ahora.
5 Y no le dio posesion en ella, ni aun una pisada de un pie: mas le prometio
que se la daria en posesion, y a su simiente despues de el, no teniendo [aun]
hijo.
6 Y le hablo Dios asi: Que su simiente seria extranjera en tierra ajena, y
que los sujetarian en servidumbre, y que los maltratarian, por cuatrocientos
anos:
7 mas a la nacion a quien seran siervos, yo [la] juzgare, dijo Dios: y
despues de esto saldran, y me serviran en este lugar.
8 Y le dio el concierto de la circuncision: y asi engendro a Isaac, y le
circuncido al octavo dia: e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas.
9 Y los patriarcas, movidos de envidia, vendieron a Joseph para Egipto: mas
Dios era con el;
10 y le libro de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduria en la
presencia de Pharaon, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre
Egipto, y sobre toda su casa.
11 Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Chanaan, y grande
tribulacion: y nuestros padres no hallaban alimentos.
12 Y como oyese Jacob que habia trigo en Egipto, envio a nuestros padres la
primera vez.
13 Y en la segunda, Joseph fue conocido de sus hermanos, y fue sabido de
Pharaon el linaje de Joseph.
14 Y enviando Joseph, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en
setenta y cinco personas.
15 Asi descendio Jacob en Egipto, donde murio el, y nuestros padres,
16 los cuales fueron traspasados a Sichem, y fueron puestos en el sepulcro
que compro Abraham a precio de dinero de los hijos de Hemor, [hijo] de
Sichem.
17 Mas como se acerco el tiempo de la promesa la cual Dios habia jurado a
Abraham, crecio el pueblo, y se multiplico en Egipto,
18 hasta que se levanto otro rey, que no conocia a Joseph.
19 Este, usando de astucia con nuestro linaje, maltrato a nuestros padres,
que pusiesen a peligro [de muerte] sus ninos, para que cesase la generacion.
20 En aquel mismo tiempo nacio Moises, y fue agradable a Dios: y fue criado
tres meses en casa de su padre.
21 Mas siendo puesto al peligro, la hija de Pharaon le tomo, y le crio por
su hijo.
22 Y fue ensenado Moises en toda la sabiduria de los Egipcios: y era
poderoso en sus dichos y hechos.
23 Y como se le cumplio el tiempo de cuarenta anos, le vino en voluntad de
visitar a sus hermanos los hijos de Israel.
24 Y como vio a uno que era injuriado, le defendio, e hiriendo al Egipcio,
vengo al injuriado.
25 Pero el pensaba que sus hermanos entendian, que Dios les habia de dar
salud por su mano: mas ellos no lo hablan entendido.
26 Y el dia siguiente riniendo ellos, se les mostro, y los metia en paz,
diciendo: Varones, hermanos sois, ?por que os injuriais los unos a los otros?
27 Entonces el que injuriaba a su projimo, le rempujo, diciendo: ?Quien te
ha puesto [a ti] por principe y juez sobre nosotros?
28 ?quieres tu matarme, como mataste ayer al Egipcio?
29 A esta palabra Moises huyo: y se hizo extranjero en tierra de Madian,
donde engendro dos hijos.
30 Y cumplidos cuarenta anos, el angel del Senor le aparecio en el desierto
del monte de Sinai, en fuego de llama de un zarzal.
31 Entonces Moises mirando, fue maravillado de la vision: y llegandose para
considerar, fue hecha a el voz del Senor:
32 Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios
de Jacob: mas Moises temeroso no osaba mirar.
33 Y le dijo el Senor: Quita los zapatos de tus pies, porque el lugar en que
estas tierra santa es:
34 he visto, he visto la afliccion de mi pueblo que esta en Egipto, y el
gemido de ellos he oido, y he descendido para librarlos: ahora pues ven, te
enviare a Egipto.
35 A este Moises, al cual habian rehusado, diciendo: ?Quien te ha puesto por
principe y juez? a este envio Dios por principe y redentor con la mano del
angel que le aparecio en el zarzal.
36 Este los saco, haciendo prodigios y milagros en la tierra de Egipto, y en
el mar Bermejo, y en el desierto por cuarenta anos.
37 Este es el Moises, el cual dijo a los hijos de Israel: Profeta os
levantara el Senor Dios vuestro, de vuestros hermanos, como yo; a el oireis.
38 Este es el que estuvo en la congregacion en el desierto con el angel que
le hablaba en el monte de Sinai, y con nuestros padres: y recibio las
palabras de vida para darnos.
39 Al cual nuestros padres no quisieron obedecer: antes le desecharon; y se
apartaron de corazon a Egipto,
40 diciendo a Aaron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros: porque a
este Moises, que nos saco de tierra de Egipto, no sabemos que le ha
acontecido.
41 Y entonces hicieron el becerro, y ofrecieron sacrificio al idolo, y en
las obras de sus manos se holgaron.
42 Mas Dios se aparto, y los entrego que sirviesen al ejercito del cielo,
como esta escrito en el libro de los profetas: ?Me ofrecisteis victimas y
sacrificios en el desierto por cuarenta anos, casa de Israel?
43 antes trajisteis el tabernaculo de Moloch, y la estrella de vuestro dios
Remphan, figuras que os hicisteis para adorarlas: os trasportare pues de ese
cabo de Babilonia.
44 Tuvieron nuestros padres el tabernaculo del testimonio en el desierto,
como les ordeno Dios, hablando a Moises, que le hiciese segun la forma que
habia visto.
45 El cual recibido, metieron tambien nuestros padres con Josue en la
posesion de los Gentiles, que Dios echo de la presencia de nuestros padres,
hasta los dias de David.
46 El cual hallo gracia delante de Dios, y pidio de hallar tabernaculo al
Dios de Jacob.
47 Y Salomon le edifico casa.
48 Mas el Altisimo no habita en templos hechos de mano, como el profeta
dice:
49 El cielo es mi trono; y la tierra el estrado de mis pies: ?que casa me
edificareis? dice el Senor: ?o cual es el lugar de mi reposo?
50 ?no hizo mi mano todas estas cosas?
51 Duros de cerviz, e incircuncisos de corazon y de oidos: vosotros resistis
siempre al Espiritu Santo; como vuestros padres [asi] tambien vosotros.
52 ?A cual de los profetas no persiguieron nuestros padres? y mataron a los
que antes denunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habeis
sido entregadores y matadores:
53 que recibisteis la ley por disposicion de angeles, y no la guardasteis.
54 Y oyendo estas cosas reganaban de sus corazones, y crujian los dientes
contra el.
55 Mas el estando lleno de Espiritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio
la gloria de Dios, y a Jesus que estaba a la diestra de Dios,
56 y dice: He aqui, veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que esta a
la diestra de Dios.
57 Entonces [ellos] dando grandes voces, taparon sus orejas; y arremetieron
unanimes contra el.
58 Y echandole fuera de la ciudad le apedreaban: y los testigos pusieron sus
vestidos a los pies de un mancebo que se llamaba Saulo.
59 Y apedrearon a Estevan, invocando el, y diciendo: Senor Jesus, recibe mi
espiritu.
60 Y puesto de rodillas, clamo a gran voz: Senor, no les pongas este pecado.
Y habiendo dicho esto, durmio en el Senor.
CAPITULO 8
1 Y SAULO consentia en su muerte. Y en aquel dia fue hecha una grande
persecucion en la Iglesia que estaba en Jerusalem; y todos fueron esparcidos
por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apostoles.
2 Y cuidaron de Estevan [algunos] varones pios, e hicieron gran llanto sobre
el.
3 Entonces Saulo asolaba la Iglesia, entrando por las casas: y trayendo
varones y mujeres, los entregaba en la carcel.
4 Mas los que eran esparcidos, pasaban [por la tierra] anunciando la palabra
del Evangelio.
5 ENTONCES Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a
Cristo.
6 Y las companias escuchaban atentamente unanimes las cosas que decia
Felipe, oyendo y viendo las senales que hacia.
7 Porque muchos espiritus inmundos salian de los que los tenian, dando
grandes voces: y muchos paraliticos, y cojos eran sanados.
8 Asi que habia gran gozo en aquella ciudad.
9 Entonces [habia] un varon llamado Simon, el cual habia sido antes magico
en aquella ciudad, y habia enganado la gente de Samaria, diciendose ser algun
grande.
10 Al cual oian todos atentamente desde el mas pequeno hasta el mas grande,
diciendo: Este es virtud de Dios, la grande.
11 Y le estaban atentos, porque con sus artes magicas los habia entontecido
mucho tiempo.
12 Mas como creyeron a Felipe, que les anunciaba el evangelio del reino de
Dios, y el nombre de Jesu Cristo, se bautizaban, varones y mujeres.
13 Simon entonces, creyo el tambien: y bautizandose, se llego a Felipe: y
viendo los milagros y grandes maravillas que se hacian, estaba atonito.
14 Oyendo pues los apostoles, que estaban en Jerusalem, que Samaria habia
recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan.
15 los cuales venidos, oraron por ellos para que recibiesen el Espiritu
Santo:
16 porque aun no habia descendido en alguno de ellos, mas solamente eran
bautizados en el nombre de Jesus.
17 Entonces les pusieron las manos encima, y recibieron el Espiritu Santo.
18 Y como vio Simon que por la imposicion de las manos de los apostoles se
daba el Espiritu Santo, les presento dineros,
19 diciendo: Dadme tambien a mi esta potestad: que a cualquiera que pusiere
las manos encima, reciba el Espiritu Santo.
20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don
de Dios se gane por dinero:
21 no tienes tu parte ni suerte en este negocio: porque tu corazon no es
recto delante de Dios:
22 arrepientete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizas te sera
perdonado este pensamiento de tu corazon:
23 porque en hiel de amargura, y en prision de maldad veo que estas.
24 Respondiendo entonces Simon, dijo: Rogad vosotros por mi al Senor, que
ninguna cosa de estas, que habeis dicho, venga sobre mi.
25 Y ellos habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a
Jerusalem, y en muchas tierras de los Samaritanos anunciaban el Evangelio.
26 EMPERO el angel del Senor hablo a Felipe, diciendo: Levantate, y ve hacia
el mediodia, al camino que desciende de Jerusalem a Gaza: la cual es
desierta.
27 El entonces se levanto, y fue: y he aqui un Etiope, eunuco, gobernador de
Candaces, reina de los Etiopes, el cual era [puesto] sobre todos sus tesoros,
y habia venido a adorar a Jerusalem,
28 se volvia, sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaias.
29 Y el Espiritu dijo a Felipe: Llegate, y juntate a este carro.
30 Y acudiendo Felipe, le oyo que leia al profeta Isaias; y dijo: ?Mas
entiendes lo que lees?
31 Y el dijo: ?Y como podre, si alguno no me ensenare? Y rogo a Felipe que
subiese, y se sentase con el.
32 Y el lugar de la Escritura que leia, era este: Como oveja a la muerte fue
llevado; y como cordero mudo delante del que le trasquila, asi no abrio su
boca:
33 en su humillacion su juicio fue quitado: mas su generacion, ?quien la
contara? porque es quitada de la tierra su vida.
34 Y respondiendo el eunuco a Felipe, dijo: Ruegote, ?de quien el profeta
dice esto? ?de si, o de otro alguno?
35 Entonces Felipe, abriendo su boca y comenzando de esta Escritura, le
anuncio el evangelio de Jesus.
36 Y yendo por el camino, vinieron a una agua; y le dijo el eunuco: He aqui
agua, ?que impide que yo no sea bautizado?
37 Y Felipe dijo: Si crees de todo corazon, bien puedes. Y respondiendo
[el,] dijo: Creo que Jesu Cristo es el Hijo de Dios.
38 Y mando parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco:
y le bautizo.
39 Y como subieron del agua, el Espiritu del Senor arrebato a Felipe, y no
le vio mas el eunuco: y se fue su camino gozoso.
40 Felipe empero se hallo en Azoto: y pasando anunciaba el Evangelio en
todas las ciudades hasta que vino a Cesarea.
CAPITULO 9
1 Y SAULO, aun resoplando amenazas y muerte contra los discipulos del Senor,
vino al principe de los sacerdotes,
2 y demando de el cartas para Damasco a las sinagogas, para que si hallase
algunos varones, o mujeres de esta secta, los trajese presos a Jerusalem.
3 Y yendo por el camino, acontecio que llegando cerca de Damasco,
subitamente le cerco un resplandor de luz del cielo.
4 Y cayendo en tierra, oyo una voz que le decia: Saulo, Saulo, ?por que me
persigues?
5 Y [el] dijo: ?Quien eres, Senor? Y el Senor dijo: Yo soy Jesus a quien tu
persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijon.
6 El temblando y temeroso, dijo: Senor, ?que quieres que haga? Y el Senor le
[dice:] Levantate, y entra en la ciudad; y te se dira lo que te conviene
hacer.
7 Y los varones que iban con Saulo, se pararon atonitos, oyendo a la verdad
la voz, mas no viendo a nadie.
8 Entonces Saulo se levanto de tierra, y abriendo los ojos no veia a nadie:
asi que llevandole por la mano, le metieron en Damasco,
9 donde estuvo tres dias sin ver; y no comio, ni bebio.
10 Habia entonces un discipulo en Damasco, llamado Ananias, al cual el Senor
dijo en vision: Ananias. Y el respondio: He aqui estoy, Senor.
11 Y el Senor le [dijo:] Levantate, y ve a la calle que se llama la Derecha,
y busca en casa de Judas a Saulo, llamado el de Tarso: porque he aqui el ora:
12 y ha visto en vision un varon llamado Ananias, que entra, y le pone la
mano encima para que reciba la vista.
13 Entonces Ananias respondio: Senor, he oido a muchos de este varon,
cuantos males ha hecho a tus santos en Jerusalem,
14 y aun aqui tiene facultad de los principes de los sacerdotes de prender a
todos los que invocan tu nombre.
15 Y le dijo el Senor: Ve; porque instrumento escogido me es este para que
lleve mi nombre en presencia de gentes, y de reyes, y de los hijos de Israel;
16 porque yo le mostrare cuanto le sea menester que padezca por mi nombre.
17 Ananias entonces fue, y entro en la casa: y poniendole las manos encima,
dijo: Saulo, hermano, el Senor Jesus, que te aparecio en el camino por donde
venias, me ha enviado para que recibas la vista, y seas lleno de Espiritu
Santo.
18 Y luego le cayeron de los ojos como escamas, y recibio luego la vista: y
levantandose fue bautizado.
19 Y como comio, fue confortado. Y estuvo Saulo con los discipulos que
estaban en Damasco, por algunos dias.
20 Y luego [entrando] en las sinagogas predicaba a Cristo, que este era el
Hijo de Dios.
21 Y todos los que le oian estaban atonitos, y decian: ?No es este el que
asolaba en Jerusalem a los que invocaban este nombre: y a eso vino aca para
llevarlos presos a los principes de los sacerdotes?
22 Empero Saulo mucho mas se esforzaba, y confundia a los Judios que moraban
en Damasco, afirmando que este es el Cristo.
23 Y como pasaron muchos dias, hicieron consejo en uno los Judios de
matarle.
24 Mas las asechanzas de ellos fueron entendidas de Saulo: empero [ellos]
guardaban las puertas de dia y de noche, para matarle.
25 Entonces los discipulos, tomandole de noche, le bajaron por el muro
metido en una espuerta.
26 Y como Saulo vino a Jerusalem, tentaba de juntarse con los discipulos:
mas todos tenian miedo de el, no creyendo que era discipulo.
27 Entonces Barnabas, tomandole, le trajo a los apostoles; y conto, como
habia visto al Senor en el camino, y que le habia hablado, y como en Damasco
habia hablado confiadamente en el nombre de Jesus.
28 Y entraba y salia con ellos en Jerusalem.
29 Y hablaba confiadamente en el nombre del Senor Jesus, y disputaba con los
Griegos: mas ellos procuraban de matarle.
30 Lo cual como los hermanos entendieron, le acompanaron hasta Cesarea, y le
enviaron a Tarso.
31 Las Iglesias entonces por toda Judea, y Galilea, y Samaria, tenian paz, y
eran edificadas, andando en el temor del Senor: y con consuelo del Espiritu
Santo eran multiplicadas.
32 Y ACONTECIO, que Pedro andandolos a todos, vino tambien a los santos que
habitaban en Lydda.
33 Y hallo alli a uno que se llamaba Eneas, que habia ya ocho anos que
estaba en cama, que era paralitico.
34 Y le dijo Pedro: Eneas, Jesu Cristo te sana: levantate, y hazte [tu
cama.] Y luego se levanto.
35 Y vieronle todos los que habitaban en Lydda y en Sarona, los cuales se
convirtieron al Senor.
36 Entonces en Joppe habia una discipula llamada Tabitha, que declarado
quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras, y de limosnas que hacia.
37 Y acontecio en aquellos dias, que enfermando, murio: la cual despues de
lavada, la pusieron en un cenadero.
38 Y como Lydda estaba cerca de Joppe, los discipulos, oyendo que Pedro
estaba alli, le enviaron dos varones, rogandole: No te detengas de venir
hasta nosotros.
39 Pedro entonces levantandose, vino con ellos: y como llego, le llevaron al
cenadero, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrandole las
tunicas y los vestidos que Dorcas les hacia, cuando estaba con ellas.
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