Reina Valera New Testament of the Bible 1858 by Anon.
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Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1858
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3 Y ?por que mires la arista que [esta] en el ojo de tu hermano, y no echas
de ver la viga que esta en tu ojo?
4 O ?como diras a tu hermano: Espera, echare de tu ojo la arista; y, he
aqui, [una] viga en tu ojo?
5 iHipocrita! echa primero la viga de tu ojo; y entonces miraras en echar la
arista del ojo de tu hermano.
6 No deis lo santo a los perros; ni echeis vuestras perlas delante de los
puercos: porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan, y os despedacen.
7 Pedid, y se os dara: buscad, y hallareis: tocad, y se os abrira.
8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que toca,
se abre.
9 ?Que hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dara una
piedra?
10 ?Y, si [le] pidiere pescado, le dara serpiente?
11 Pues, si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dadivas a vuestros
hijos, vuestro Padre que esta en los cielos, ?cuanto mas dara buenas cosas a
los que piden de el?
12 Asi que, todas las cosas que querriais que los hombres hiciesen con
vosotros, asi tambien haced vosotros con ellos: porque esta es la ley, y los
profetas.
13 Entrad por la puerta estrecha: porque el camino, que lleva a perdicion,
es ancho y espacioso; y los que van por el, [son] muchos.
14 Porque la puerta es estrecha, y angosto el camino que lleva a la vida; y
pocos son los que lo hallan.
15 Tambien, guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con
vestidos de ovejas: mas de dentro son lobos robadores.
16 Por sus frutos los conocereis. Cogense uvas de los espinos, o higos de
los cambrones?
17 De esta manera, todo buen arbol lleva buenos frutos: mas el arbol podrido
lleva malos frutos.
18 No puede el buen arbol llevar malos frutos; ni el arbol podrido llevar
buenos frutos.
19 Todo arbol que no lleva buen fruto, cortase, y echase en el fuego.
20 Asi que por sus frutos los conocereis.
21 No cualquiera que me dice Senor, Senor, entrara en el reino de los
cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que esta en los cielos.
22 Muchos me diran en aquel dia Senor, Senor, ?no profetizamos [en] tu
nombre, y [en] tu nombre sacamos demonios, y [en] tu nombre hicimos muchas
grandezas?
23 Y entonces les confesare: Nunca os conoci: apartaos de mi, obradores de
maldad.
24 Pues, cualquiera que me oye estas palabras, y las hace, le comparare al
varon prudente, que edifico su casa sobre pena:
25 y descendio lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, y combatieron
aquella casa; y no cayo: porque estaba fundada sobre pena.
26 Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le comparare al
varon loco, que edifico su casa sobre arena:
27 que descendio lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, e hicieron
impetu en aquella casa; y cayo; y fue su ruina grande.
28 Y FUE [que] como Jesus acabo estas palabras, las companias se espantaban
de su doctrina:
29 porque los ensenaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
CAPITULO 8
1 Y COMO descendio del monte, le seguian muchas companias.
2 Y, he aqui, un leproso vino, y le adoro, diciendo: Senor, si quisieres,
puedes limpiarme.
3 Y extendiendo Jesus su mano, le toco, diciendo: Quiero: se limpio. Y luego
su lepra fue limpiada.
4 Entonces Jesus le dijo: Mira, no [lo] digas a nadie: mas ve, muestrate al
sacerdote, y ofrece el presente que mando Moises, para que les conste.
5 Y entrando Jesus en Capharnaum, vino a el el centurion, rogandole,
6 y diciendo: Senor, mi mozo esta echado en casa paralitico, gravemente
atormentado.
7 Y Jesus le dijo: Yo vendre, y le sanare.
8 Y respondio el centurion, y dijo: Senor, no soy digno que entres debajo de
mi techumbre: mas solamente di con la palabra, y mi mozo sanara:
9 porque tambien yo soy hombre debajo de potestad; y tango debajo de mi
[potestad] soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi
siervo: Haz esto, y [lo] hace.
10 Y oyendo[lo] Jesus, se maravillo, y dijo a los que [le] seguian: De
cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
11 Mas [yo] os digo, que vendran muchos del oriente, y del occidente, y se
asentaran con Abraham, e Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos.
12 Y los hijos del reino seran echados a las tinieblas de fuera: alli sera
el lloro, y el crujir de dientes.
13 Entonces Jesus dijo al centurion: Ve, y como creiste, sea hecho contigo.
Y su mozo fue sano en el mismo momento.
14 Y vino Jesus a casa de Pedro, y vio a su suegra echada en la cama, y con
fiebre.
15 Y toco su mano, y la fiebre la dejo; y ella se levanto, y les servia.
16 Y como fue ya tarde, trajeron a el muchos endemoniados, y echo [de ellos]
los demonios con la palabra, y sano todos los enfermos:
17 para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaias, que dijo:
El tomo nuestras enfermedades, y llevo [nuestras] dolencias.
18 Y VIENDO Jesus muchas companias al rededor de si, mando que se fuesen de
la otra parte [del lago.]
19 Y llegose un escriba, y dijole: Maestro, te seguire donde quiera que
fueres.
20 Y Jesus le dijo: las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos:
mas el Hijo del hombre no tiene donde acueste su cabeza.
21 Y otro de sus discipulos le dijo: Senor, dame licencia que vaya primero,
y entierre a mi padre.
22 Y Jesus le dijo: Sigueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.
23 Y entrando el en [un] navio, sus discipulos le siguieron.
24 Y, he aqui, fue hecho en la mar un gran movimiento, que el navio se
cubria de las ondas; y el dormia.
25 Y llegandose sus discipulos, le despertaron, diciendo: Senor, salvanos,
perecemos.
26 Y [el] les dice: ?Por que temeis, [hombres] de poca fe? Entonces
despierto reprendio a los vientos y a la mar; y fue grande bonanza.
27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ?Que [hombre] es este, que aun
los vientos y la mar le obedecen?
28 Y como el vino de la otra parte en la provincia de los Gergesenos, le
vinieron al encuentro dos endemoniados que salian de los sepulcros, fieros en
gran manera, que nadie podia pasar por aquel camino.
29 Y, he aqui, clamaron, diciendo: ?Que tenemos contigo, Jesus, Hijo de
Dios? ?Has venido ya aca a molestarnos antes de tiempo?
30 Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo.
31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permitenos que vamos
en aquel hato de puercos.
32 Y les dijo: Id. Y ellos salidos, se fueron en aquel hato de puercos; y he
aqui, todo el hato de los puercos se precipito de un despenadero en la mar; y
murieron en las aguas.
33 Y los porqueros huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las
cosas, y lo que habia pasado con los endemoniados.
34 Y, he aqui, toda la ciudad salio a recibir a Jesus: y cuando le vieron,
le rogaban que se fuese de sus terminos.
CAPITULO 9
1 ENTONCES entrando en el navio, paso de la otra parte, y vino a su ciudad.
2 Y, he aqui, le trajeron un paralitico echado en [una] cama: y viendo Jesus
la fe de ellos, dijo al paralitico: Confia, hijo; tus pecados te son
perdonados.
3 Y, he aqui, algunos de los escribas decian dentro de si: Este blasfema.
4 Y viendo Jesus sus pensamientos, dijo: ?Por que pensais mal en vuestros
corazones?
5 ?cual es mas facil, decir: los pecados te son perdonados; o decir:
Levantate, y anda?
6 mas porque sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de
perdonar pecados (dice entonces al paralitico): Levantate, toma tu cama, y
vete a tu casa.
7 Entonces el se levanto, y se fue a su casa.
8 Y las companias viendo[lo], se maravillaron, y glorificaron a Dios, que
hubiese dado tal potestad a hombres.
9 Y PASANDO Jesus de alli, vio a un hombre, que estaba sentado al banco [de
los publicos tributos], el cual se llamaba Mateo, y dicele: Sigueme. Y se
levanto, y le siguio.
10 Y acontecio que estando el sentado a la mesa en casa, he aqui que muchos
publicanos y pecadores, que habian venido, se sentaron juntamente a la mesa
con Jesus y sus discipulos.
11 Y viendo [esto] los Fariseos, dijeron a sus discipulos: ?Por que come
vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
12 Y oyendo[lo] Jesus, les dijo: los que estan sanos, no tienen necesidad de
medico; sino los enfermos.
13 Andad, antes aprended que cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio:
Porque no he venido a llamar los justos, sino los pecadores a penitencia.*
{* A enmienda, a conversion.}
14 Entonces los discipulos de Juan vienen a el, diciendo: ?Por que nosotros
y los Fariseos ayunamos muchas veces, y tus discipulos no ayunan?
15 Y les dijo Jesus: ?Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que
el esposo esta con ellos? Mas vendran dias, cuando el esposo sera quitado de
ellos, y entonces ayunaran.
16 Y nadie echa remiendo de pano recio en vestido viejo: porque el tal
remiendo tira del vestido, y se hace peor rotura.
17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros se
rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros: mas echan el vino
nuevo en cueros nuevos; y lo uno y lo otro se conserva juntamente.
18 HABLANDO el estas cosas a ellos, he aqui, un principal vino, y le adoro,
diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven, y pon tu mano sobre ella, y
vivira.
19 Y se levanto Jesus, y le siguio, y sus discipulos.
20 Y, he aqui, una mujer enferma de flujo de sangre doce anos habia,
llegandose por detras, toco la fimbria de su vestido:
21 porque decia entre si: Si tocare solamente su vestido, sere libre.
22 Mas Jesus volviendose, y mirandola, dijo: Confia, hija, tu fe te ha
librado. Y la mujer fue libre desde aquella hora.
23 Y venido Jesus a casa del principal, viendo los tanedores de flautas, y
la compania que hacia bullicio,
24 diceles: Apartaos, que la moza no es muerta; mas duerme. Y se burlaban de
el.
25 Y como la compania fue echada fuera, entro, y la tomo de la mano; y la
moza se levanto.
26 Y salio esta fama por toda aquella tierra.
27 Y pasando Jesus de alli, le siguieron dos ciegos dando voces, y diciendo:
Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.
28 Y venido a casa, vinieron a el los ciegos; y Jesus les dice: ?Creeis que
puedo hacer esto? Ellos dicen: Si, Senor.
29 Entonces toco los ojos de ellos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea
hecho.
30 Y los ojos de ellos fueron abiertos; y Jesus les encargo [rigurosamente],
diciendo: Mirad, nadie [lo] sepa.
31 Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.
32 Y saliendo ellos, he aqui, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.
33 Y echado fuera el demonio, el mudo hablo. Y las companias se
maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.
34 Mas los Fariseos decian: Por el principe de los demonios echa fuera los
demonios.
35 Y RODEABA Jesus por todas las ciudades y aldeas, ensenando en las
sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda
enfermedad, y toda flaqueza en el pueblo.
36 Y viendo las companias, tuvo misericordia de ellas: que eran derramados y
esparcidos, como ovejas que no tienen pastor.
37 Entonces dice a sus discipulos: A la verdad la mies es mucha: mas los
obreros, pocos:
38 rogad pues al Senor de la mies, que envie obreros a su mies.
CAPITULO 10
1 ENTONCES llamando sus doce discipulos, les dio potestad contra los
espiritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad, y
toda flaqueza.
2 Y los nombres de los doce apostoles son estos: El primero, Simon, que es
dicho Pedro, y Andres su hermano: Jacobo [hijo] de Zebedeo, y Juan su
hermano:
3 Felipe, y Bartolome: Tomas, y Mateo el publicano; Jacobo [hijo] de Alfeo,
y Lebeo, por sobrenombre Tadeo:
4 Simon de Cana, y Judas Iscariote, que tambien le entrego.
5 Estos doce envio Jesus, a los cuales dio mandamiento, diciendo: Por el
camino de los Gentiles no ireis, y en ciudad de Samaritanos no entreis:
6 mas id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos ha llegado.
8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios:
de gracia recibisteis, dad de gracia.
9 No poseais oro, ni plata, ni dinero en vuestras bolsas;
10 ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordon:
porque el obrero digno es de su alimento.
11 Mas en cualquier ciudad o aldea, donde entrareis, buscad [con diligencia]
quien sea en ella digno, y reposad alli hasta que salgais.
12 Y entrando en la casa, saludadla.
13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendra sobre ella: mas si no fuere
digna, vuestra paz se volvera a vosotros.
14 Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de
aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.
15 De cierto os digo: [Que el castigo] sera mas tolerable a la tierra de los
de Sodoma, y de los de Gomorrha en el dia del juicio, que a aquella ciudad.
16 He aqui, yo os envio como a ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes
como serpientes, y sencillos como palomas.
17 Y guardaos de los hombres: porque os entregaran en concilios, y en sus
sinagogas os azotaran.
18 Y aun a principes, y a reyes sereis llevados por causa de mi, para que
les conste a ellos, y a los Gentiles.
19 Mas cuando os entregaren, no os congojeis como, o que habeis de hablar:
porque en aquella hora os sera dada que hableis.
20 Porque no sois vosotros los que hablais, sino el Espiritu de vuestro
Padre, que habla en vosotros.
21 El hermano entregara al hermano a la muerte, y el padre al hijo; y los
hijos se levantaran contra los padres, y los haran morir.
22 Y sereis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que soportare hasta
el fin, este sera salvo.
23 Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid a la otra: porque de
cierto os digo, [que] no acabareis de andar todas las ciudades de Israel, que
no venga el Hijo del hombre.
24 El discipulo no es mas que su Maestro, ni el siervo mas que su Senor.
25 Bastele al discipulo ser como su Maestro, y al siervo como su Senor: si
al [mismo] Padre de la familia llamaron Beelzebub, ?cuanto mas a los de su
casa?
26 Asi que no los temais: porque nada hay encubierto, que no haya de ser
manifestado; y [nada] oculto, que no haya de saberse.
27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en luz; y lo que ois a la oreja,
predicadlo de los tejados.
28 Y no tengais miedo de los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden
matar: temed antes a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el
quemadero.
29 ?No se venden dos pajarillos por una blanca? y uno de ellos no cae a
tierra sin vuestro Padre.
30 Y vuestros cabellos tambien, todos estan contados.
31 No temais pues: mas valeis vosotros que muchos pajarillos.
32 Pues cualquiera que me confesare delante de los hombres, le confesare yo
tambien delante de mi Padre, que esta en los cielos.
33 Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negare yo tambien
delante de mi Padre, que esta en los cielos.
34 No penseis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para
meter paz, sino cuchillo.
35 Porque he venido para hacer disension del hombre contra su padre, y de la
hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.
36 Y los enemigos del hombre, los de su casa.
37 El que ama a padre o a madre mas que a mi, no es digno de mi; y el que
ama a hijo o a hija mas que a mi, no es digno de mi.
38 Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mi, no es digno de mi.
39 El que hallare su vida, la perdera; y el que perdiere su vida por causa
de mi, la hallara.
40 El que os recibe a vosotros, a mi recibe; y el que a mi recibe, recibe al
que me envio.
41 El que recibe profeta en nombre de profeta, salario de profeta recibira;
y el que recibe justo en nombre de justo, salario de justo recibira.
42 Y cualquiera que diere a uno de estos pequenitos un jarro de [agua] fria
solamente, en nombre de discipulo, de cierto os digo, [que] no perdera su
salario.
CAPITULO 11
1 Y FUE, que acabando Jesus de dar mandamientos a sus doce discipulos, se
fue de alli a ensenar y a predicar en las ciudades de ellos.
2 Y OYENDO Juan en la prision los hechos de Cristo, enviole dos de sus
discipulos,
3 diciendo: ?Eres tu aquel que habia de venir, o esperaremos a otro?
4 Y respondiendo Jesus, les dijo: Id, haced saber a Juan las cosas que ois y
veis.
5 los ciegos ven, y los cojos andan: los leprosos son limpiados, y los
sordos oyen: los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciada la
alegre nueva.
6 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mi.
7 E idos ellos, comenzo Jesus a decir de Juan a las companias: ?Que
salisteis a ver al desierto? ?[alguna] cana que es meneada del viento?
8 O ?que salisteis a ver? ?un hombre cubierto de blandos vestidos? Cierto
los que traen [vestidos] blandos, en las casas de los reyes estan.
9 O ?que salisteis a ver? ?profeta? Tambien os digo, y mas que profeta.
10 Porque este es de quien esta escrito: He aqui, yo envio mi angel delante
de tu faz, que aparejara tu camino delante de ti.
11 De cierto os digo, [que] no se levanto entre los que nacen de mujeres
otro mayor que Juan el Bautista: mas el que es muy pequeno en el reino de los
cielos, mayor es que el.
12 Desde los dias de Juan el Bautista hasta ahora al reino de los cielos se
hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.
13 Porque todos los profetas, y la ley, hasta Juan profetizaron.
14 Y si quereis recibir, el es aquel Elias que habia de venir.
15 El que tiene oidos para oir, oiga.
16 Mas, ?a quien comparare esta generacion? Es semejante a los muchachos que
se sientan en las plazas, y dan voces a sus companeros,
17 y dicen: Os tanimos flauta, y no bailasteis: os endechamos, y no
lamentasteis.
18 Porque vino Juan, que ni comia ni bebia, y dicen: Demonio tiene.
19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aqui un hombre
comilon, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la
sabiduria es aprobada de sus hijos.
20 ENTONCES comenzo a zaherir [el beneficio] a las ciudades en las cuales
habian sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habian
enmendado, [diciendo:]
21 iAy de ti, Corazin! iAy de ti, Bethsaida! porque si en Tyro y en Sidon
fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo
hubieran hecho penitencia en saco y en ceniza.
22 Por tanto [yo] os digo, [que] a Tyro y a Sidon sera mas tolerable [el
castigo] en el dia del juicio, que a vosotras.
23 Y tu, Capharnaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos
seras bajada: porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han
sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el dia de hoy.
24 Por tanto [yo] os digo, [que] a la tierra de los de Sodoma sera mas
tolerable [el castigo] en el dia del juicio, que a ti.
25 En aquel tiempo respondiendo Jesus, dijo: Te alabo, Padre, Senor del
cielo y de la tierra, que hayas escondido esto de los sabios y de los
entendidos, y lo hayas revelado a los ninos.
26 Asi, Padre, pues que asi agrado en tus ojos.
27 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conocio al Hijo,
sino el Padre: ni al Padre conocio alguno, sino el Hijo, y [aquel] a quien el
Hijo le quisiere revelar.
28 Venid a mi, todos los que estais trabajados, y cargados, que yo os hare
descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, que soy manso y humilde
de corazon, y hallareis descanso para vuestras almas.
30 Porque mi yugo es facil, y ligera mi carga.
CAPITULO 12
1 EN aquel tiempo iba Jesus por unos sembrados en sabado; y sus discipulos
tenian hambre, y comenzaron a coger espigas, y a comer.
2 Y viendo[lo] los Fariseos, le dijeron: He aqui, tus discipulos hacen lo
que no es licito hacer en sabado.
3 Y el les dijo: ?No habeis leido, que hizo David, teniendo hambre el, y los
que estaban con el?
4 ?Como entro en la casa de Dios, y comio los panes de la proposicion, que
no le era licito comer de ellos, ni a los que estaban con el, sino a solos
los sacerdotes?
5 O ?no habeis leido en la ley, que los sabados en el templo los sacerdotes
profanan el sabado, y son sin culpa?
6 Pues os digo, que mayor que el templo esta aqui.
7 Mas si supieseis que es: Misericordia quiero, y no sacrificio, no
condenariais a los inocentes.
8 Porque Senor es aun del sabado el Hijo del hombre.
9 Y partiendose de alli, vino a la sinagoga de ellos.
10 Y he aqui, habia [alli] uno que tenia una mano seca; y le preguntaron,
diciendo: ?Es licito curar en sabado? por acusarle.
11 Y el les dijo: ?Que hombre habra de vosotros, que tenga una oveja, y si
cayere esta en una fosa en sabado, no le eche mano, y [la] levante?
12 ?Pues cuanto mas vale un hombre que una oveja? Asi que licito es en los
sabados hacer bien.
13 Entonces dijo a aquel hombre: extiende tu mano. Y el [la] extendio, y
[le] fue restituida sana como la otra.
14 Y salidos los Fariseos consultaron contra el para destruirle.
15 Mas sabiendo[lo] Jesus, se aparto de alli; y le siguieron muchas
companias, y sanaba a todos.
16 Y el les defendia rigurosamente, que no le descubriesen:
17 para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isaias, que
dijo:
18 He aqui mi siervo, al cual he escogido, mi amado, en el cual se agrada mi
alma: pondre mi Espiritu sobre el, y a los Gentiles anunciara juicio;
19 no contendera, ni voceara, ni nadie oira en las calles su voz:
20 la cana cascada no quebrara; y el pabilo que humea no apagara, hasta que
saque a victoria el juicio;
21 y en su nombre esperaran los Gentiles.
22 ENTONCES fue traido a el un endemoniado, ciego y mudo; y le sano, de tal
manera que el ciego y mudo hablaba y veia.
23 Y las companias estaban fuera de si, y decian: ?Es este aquel Hijo de
David?
24 Mas los Fariseos, oyendo[lo], decian: Este no echa fuera los demonios,
sino por Beelzebub, principe de los demonios.
25 Y Jesus, como sabia los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino
dividido contra si mismo es desolado; y toda ciudad o casa, dividida contra
si misma, no permanecera.
26 Y Si Satanas echa fuera a Satanas, contra si mismo esta dividido: ?como,
pues, permanecera su reino?
27 Y Si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ?vuestros hijos, por quien
[los] echan? Por tanto ellos seran vuestros jueces.
28 Y si por Espiritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha
llegado a vosotros el reino de Dios.
29 Porque ?como puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus
alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entonces saqueara su casa.
30 El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no coge, derrama.
31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia sera perdonado a los hombres:
mas la blasfemia del Espiritu no sera perdonada a los hombres.
32 Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le sera perdonado:
mas cualquiera que hablare contra el Espiritu Santo, no le sera perdonado, ni
en este siglo, ni en el venidero.
33 O haced el arbol bueno, y su fruto bueno; o haced el arbol podrido, y su
fruto podrido: porque del fruto es conocido el arbol.
34 Generacion de viboras, ?como podeis hablar bien, siendo malos? porque de
la abundancia del corazon habla la boca.
35 El buen hombre del buen tesoro del corazon saca buenas cosas; y el mal
hombre del mal tesoro saca malas cosas.
36 Mas [yo] os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de
ella daran cuenta en el dia del juicio.
37 Porque de tus palabras seras justificado, y de tus palabras seras
condenado.
38 Entonces respondieron unos de los escribas y de los Fariseos, diciendo:
Maestro, deseamos ver de ti senal.
39 Y el respondio, y les dijo: La generacion mala y adulterina demanda
senal: mas senal no le sera dada, sino la senal de Jonas profeta.
40 Porque como estuvo Jonas en el vientre de la ballena tres dias y tres
noches, asi estara el Hijo del hombre en el corazon de la tierra tres dias y
tres noches.
41 Los de Ninive se levantaran en juicio con esta generacion, y la
condenaran: porque ellos hicieron penitencia a la predicacion de Jonas; y he
aqui, mas que Jonas en este lugar.
42 La reina del austro se levantara en juicio con esta generacion, y la
condenara: porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduria de
Salomon; y he aqui, mas que Salomon en este lugar.
43 Cuando el espiritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos
buscando reposo, y no hallandole.
44 Entonces dice: Me volvere a mi casa, de donde sali. Y cuando viene, [la]
halla desocupada, barrida, y adornada.
45 Entonces va, y toma consigo otros siete espiritus peores que el, y
entrados moran alli; y son peores las postreras del tal hombre, que sus
primeras. Asi tambien acontecera a esta generacion mala.
46 Y ESTANDO el aun hablando a las companias, he aqui, su madre y sus
hermanos estaban fuera, que le querian hablar.
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