Reina Valera New Testament of the Bible 1858 by Anon.
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Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1858
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13 ?Quien es sabio, y avisado entre vosotros? muestre por buena conversacion
sus obras en mansedumbre de sabiduria.
14 Pero si teneis envidia amarga, y contencion en vuestros corazones: no os
glorieis, ni seais mentirosos contra la verdad:
15 porque esta sabiduria no es la que desciende de lo alto, pero es terrena,
animal, y diabolica.
16 Porque donde hay envidia y contencion, alli hay perturbacion, y toda obra
perversa.
17 Mas la sabiduria que es de lo alto, primeramente es pura, despues
pacifica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no
juzgadora, no fingida.
18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.
CAPITULO 4
1 ?DE donde vienen las guerras, y los pleitos entre vosotros? De aqui, [es a
saber,] de vuestras concupiscencias, las cuales batallan en vuestros
miembros.
2 Codiciais, y no teneis: teneis envidia y odio, y no podeis alcanzar:
combatis y guerreais, y no teneis lo que deseais, porque no pedis.
3 Pedis, y no recibis: porque pedis mal, para gastar en vuestros deleites.
4 Adulteros y adulteras, ?no sabeis que la amistad del mundo es enemistad
con Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye
enemigo de Dios.
5 ?Pensais que la Escritura dice sin causa: El Espiritu que mora en
nosotros, codicia para envidia?
6 Mas el da mayor gracia. Por esto el dice: Dios resiste a los soberbios, y
da gracia a los humildes.
7 Sed pues sujetos a Dios: resistid al diablo, y huira de vosotros.
8 Llegaos a Dios, y el se llegara a vosotros. Pecadores, limpiad las manos:
Y [vosotros] de doblado animo, purificad los corazones.
9 Afligios, y lamentad, y llorad. Vuestra risa conviertase en lloro, y
vuestro gozo en tristeza.
10 Humillaos delante de la presencia del Senor, y el os ensalzara.
11 Hermanos, no murmureis los unos de los otros: el que murmura de su
hermano, y juzga a su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga a la ley;
y si tu juzgas a la ley, no eres guardador de la ley, sino juez.
12 Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ?quien eres tu que
juzgas a otro?
13 EA ahora, los que decis: Vamos hoy y manana a tal ciudad, y estaremos
alla un ano, y compraremos mercaderia, y ganaremos:
14 y no sabeis lo que sera manana. Porque, ?que es vuestra vida? Ciertamente
es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y despues se desvanece.
15 En lugar de lo cual deberiais decir: Si el Senor quisiere, y si
vivieremos, haremos esto o aquello.
16 Mas ahora triunfais en vuestras soberbias. Toda gloria semejante es mala.
17 El pecado, pues, esta en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.
CAPITULO 5
1 EA ya ahora, ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendran.
2 Vuestras riquezas estan podridas: vuestras ropas estan comidas de polilla.
3 Vuestro oro y plata estan corrompidos de orin, y su orin os sera en
testimonio, y comera del todo vuestras carnes como fuego: habeis allegado
tesoro para en los postreros dias.
4 He aqui, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, (el
cual por engano no les ha sido pagado de vosotros,) clama; y los clamores de
los que habian segado han entrado en las orejas del Senor de los ejercitos.
5 Habeis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos, y habeis
recreado vuestros corazones como en el dia de sacrificios.
6 Habeis condenado y muerto al justo, y [el] no os resiste.
7 PUES, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Senor. Mirad que el
labrador espera el precioso fruto de la tierra, esperando pacientemente,
hasta que reciba la lluvia temprana y tardia.
8 Sed pues tambien vosotros pacientes, y confirmad vuestros corazones:
porque la venida del Senor se acerca.
9 Hermanos, no gimais unos contra otros, porque no seais condenados: He
aqui, el juez esta delante de la puerta.
10 Hermanos mios, tomad por ejemplo de afliccion y de paciencia, a los
profetas que hablaron en nombre del Senor.
11 He aqui, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Vosotros habeis
oido la paciencia de Job, y habeis visto el fin del Senor, que el Senor es
muy misericordioso y piadoso.
12 Tambien, hermanos mios, ante todas cosas no jureis, ni por el cielo, ni
por la tierra, ni por otro cualquier juramento: mas vuestro Si, sea Si, y
[vuestro] No, No; porque no caigais en condenacion.
13 ?Esta alguno entre vosotros afligido? haga oracion. ?Esta alguno alegre
entre vosotros? cante.
14 ?Esta alguno enfermo entre vosotros? llame a los ancianos de la Iglesia,
y oren por el, ungiendole con aceite en el nombre del Senor:
15 y la oracion de fe hara salvo al enfermo, y el Senor le aliviara; y si
estuviere en pecados, le seran perdonados.
16 Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros,
para que seais sanos: porque la oracion eficaz del justo, puede mucho.
17 Elias era hombre sujeto a semejantes pasiones que nosotros, y rogo con
oracion que no lloviese, y no llovio sobre la tierra tres anos, y seis meses:
18 y otra vez oro, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.
19 Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le
convirtiere,
20 sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su
camino, salvara una alma de muerte, y cubrira la multitud de los pecados.
EPISTOLA PRIMERA UNIVERSAL
DEL
APOSTOL SAN PEDRO.
CAPITULO 1
1 PEDRO, apostol de Jesu Cristo, a los extranjeros que estan esparcidos en
Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia, y en Bithinia:
2 elegidos segun la presciencia de Dios Padre, en santificacion del
Espiritu, para obedecer, y ser rociados con la sangre de Jesu Cristo: Gracia
y paz os sea multiplicada.
3 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Senor Jesu Cristo, que segun su
grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurreccion
de Jesu Cristo de entre los muertos;
4 para la herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni
marchitarse, conservada en los cielos,
5 para vosotros, que sois guardados en la virtud de Dios por fe, para
alcanzar la salud que esta aparejada para ser manifestada en el postrimero
tiempo.
6 En lo cual vosotros os alegrais, estando al presente un poco de tiempo
afligidos en diversas tentaciones, si es necesario;
7 para que la prueba de vuestra fe, muy mas preciosa que el oro, (el cual
perece, mas empero es probado con fuego,) sea hallada en alabanza, gloria, y
honra, cuando Jesu Cristo fuere manifestado:
8 al cual no habiendo visto, le amais: en el cual creyendo, aunque al
presente no le veais, os alegrais con gozo inefable y glorificado;
9 ganando el fin de vuestra fe, [que es,] la salud de las almas.
10 De la cual salud los profetas, que profetizaron de la gracia que habia de
venir en vosotros, han inquirido, y diligentemente buscado:
11 escudrinando cuando, y en que punto de tiempo significaba el Espiritu de
Cristo que estaba en ellos: el cual antes anunciaba las aflicciones que
habian de venir a Cristo, y las glorias despues de ellas:
12 a los cuales fue revelado, que no para si mismos, sino para nosotros
administraban las cosas, que ahora os son anunciadas de los que os han
predicado el Evangelio, por el Espiritu Santo enviado del cielo; en las
cuales desean mirar los angeles.
13 Por lo cual teniendo los lomos de vuestro entendimiento cenidos, con
templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada, cuando
Jesu Cristo os es manifestado:
14 como hijos obedientes, no conformandoos con los deseos que antes teniais
estando en vuestra ignorancia:
15 mas como aquel que os ha llamado es santo, semejantemente tambien
vosotros sed santos en toda conversacion:
16 porque escrito esta: Sed santos, porque yo soy santo.
17 Y si invocais por Padre a aquel que sin acepcion de personas juzga segun
la obra de cada uno; conversad en temor todo el tiempo de vuestra habitacion:
18 sabiendo que habeis sido rescatados de vuestra vana conversacion, la cual
recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, [como] oro o
plata:
19 mas con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha, y
sin contaminacion:
20 ya ordenado de antes de la fundacion del mundo, pero manifestado en los
postrimeros tiempos por amor de vosotros,
21 que por el creeis a Dios, el cual le resucito de los muertos, y le ha
dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios:
22 habiendo purificado nuestras almas en la obediencia de la verdad por el
Espiritu, en caridad hermanable, sin fingimiento amaos unos a otros
entranablemente de corazon puro:
23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible por
la palabra del Dios viviente, y que permanece para siempre.
24 Porque toda carne es como la yerba, y toda la gloria del hombre como la
flor de la yerba: la yerba se seco, y la flor se cayo:
25 mas la palabra del Senor permanece perpetuamente: y esta es la palabra
que por el Evangelio os ha sido anunciada.
CAPITULO 2
1 HABIENDO pues dejado toda malicia, y todo engano, y fingimientos, y
envidias, y todas murmuraciones,
2 desead, como ninos recien nacidos, la leche racional, y sin engano, para
que por ella crezcais en salud:
3 si empero habeis gustado que el Senor es benigno.
4 Al cual allegandoos, que es la piedra viva, reprobada cierto de los
hombres, empero elegida, y preciosa acerca de Dios,
5 vosotros tambien, como piedras vivas, [sed] edificados una casa
espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales,
agradables a Dios por Jesu Cristo.
6 Por lo cual tambien contiene la Escritura: He aqui, pongo en Sion la
principal piedra de la esquina, escogida, preciosa: y el que creyere en ella
no sera confundido.
7 Ella es pues honor a vosotros que creeis: mas para los que no creen, la
piedra que los edificadores reprobaron, esta fue hecha la cabeza de la
esquina,
8 y piedra de tropiezo, y piedra de escandalo a aquellos que tropiezan en la
palabra, y no creen en aquello para lo cual fueron ordenados.
9 Mas vosotros sois el linaje elegido, el real sacerdocio, gente santa,
pueblo ganado, para que anuncieis las virtudes de aquel que os ha llamado de
las tinieblas a su luz admirable:
10 vosotros, que en el tiempo pasado no erais pueblo, mas ahora sois pueblo
de Dios, que en el tiempo pasado no habiais alcanzado misericordia, mas ahora
habeis ya alcanzado misericordia.
11 AMADOS, yo os ruego, como a extranjeros y caminantes, os abstengais de
los deseos carnales, que batallan contra el alma,
12 y tengais vuestra conversacion honesta entre los Gentiles: para que en lo
que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el
dia de la visitacion, estimandoos por las buenas obras.
13 Sed pues sujetos a toda ordenacion humana por Dios: ahora sea a rey, como
a superior:
14 ahora a los gobernadores, como del enviados, para venganza de los
malhechores, y para loor de los que hacen bien.
15 Porque esta es la voluntad de Dios, que haciendo bien, hagais callar la
ignorancia de los hombres vanos:
16 como estando en libertad, y no como teniendo la libertad por cubierta de
malicia, sino como siervos de Dios.
17 Honrad a todos. Amad la fraternidad. Temed a Dios. Honrad al rey.
18 Siervos, sed sujetos con todo temor a vuestros senores, no solamente a
los buenos y humanos, mas aun tambien a los rigurosos.
19 Porque esto es agradable, si alguno a causa de la conciencia, [que tiene]
delante de Dios, sufre molestias, padeciendo injustamente.
20 Porque ?que gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufris?
mas si haciendo bien, sois afligidos, y lo sufris, esto es cierto agradable
delante de Dios.
21 Porque para esto sois llamados, pues que tambien Cristo padecio por
nosotros, dejandonos ejemplo, para que vosotros sigais sus pisadas.
22 El cual no hizo pecado, ni fue hallado engano en su boca:
23 el cual maldiciendole, no tornaba a maldecir; y cuando padecia, no
amenazaba^: sino remitia [la causa] al que juzga justamente.
24 El cual mismo llevo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para
que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia. Por la
herida del cual habeis sido sanados.
26 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas: mas ahora sois ya
convertidos al pastor, y obispo de vuestras almas.
CAPITULO 3
1 SEMEJANTEMENTE, [vosotras] mujeres, sed sujetas a vuestros maridos: para
que tambien los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la
conversacion de sus mujeres:
2 considerando vuestra casta conversacion, que es en temor.
3 La compostura de las cuales, no sea exterior con encrespamiento de
cabellos, y atavio de oro, ni en composicion de ropas:
4 mas el hombre del corazon que esta encubierto sea sin toda corrupcion, y
de espiritu agradable, y pacifico, lo cual es de grande estima delante de
Dios.
5 Porque asi tambien se ataviaban en el tiempo antiguo aquellas santas
mujeres que esperaban en Dios, siendo sujetas a sus maridos:
6 como Sara obedecia a Abraham, llamandole senor: de la cual vosotros sois
hechas hijas, haciendo bien, y no sois espantadas de ningun pavor.
7 Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas segun ciencia, dando
honor a la mujer, como a vaso mas fragil, y como a herederas juntamente de la
gracia de vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas.
8 Y finalmente sed todos de un consentimiento, de una afeccion, amandoos
hermanablemente, misericordiosos, amigables,
9 no volviendo mal por mal, ni maldicion por maldicion, sino antes por el
contrario, bendiciendo: sabiendo que vosotros sois llamados a que poseais en
herencia bendicion.
10 Porque el que quiere amar la vida, y ver los dias buenos, refrene su
lengua de mal, y sus labios no hablen engano:
11 apartese del mal, y haga bien: busque la paz, y sigala.
12 Porque los ojos del Senor [estan] sobre los justos, y sus orejas
[atentas] a sus oraciones: el rostro del Senor [esta] sobre aquellos que
hacen mal.
13 ?Y quien es aquel que os podra empecer, si vosotros seguis el bien?
14 Mas tambien si alguna cosa padeceis por hacer bien, sois bienaventurados.
Por tanto no temais por el temor de aquellos, y no seais turbados:
15 pero santificad al Senor Dios en vuestros corazones; y [estad] siempre
aparejados para responder a cada uno que os demanda razon de la esperanza que
esta en vosotros;
16 y esto con mansedumbre y reverencia; teniendo buena conciencia, para que
en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean confundidos los que
blasfeman vuestra buena conversacion en Cristo.
17 Porque mejor es que padezcais haciendo bien, si la voluntad de Dios asi
lo quiere, que no haciendo mal.
18 Porque tambien Cristo padecio una vez por los pecados, el justo por los
injustos, para llevarnos a Dios, mortificado a la verdad en la carne, pero
vivificado en espiritu.
19 En el cual tambien fue, y predico a los espiritus que estaban en carcel:
20 los cuales en el tiempo pasado fueron desobedientes, cuando una vez se
esperaba la paciencia de Dios, en los dias de Noe, cuando se aparejaba el
arca, en la cual pocos, es a saber, ocho personas, fueron salvas por agua.
21 A la figura de la cual el bautismo, que ahora corresponde, nos salva, (no
quitando las inmundicias de la carne, mas dando testimonio de buena
conciencia delante de Dios,) por la resurreccion de Jesu Cristo:
22 el cual esta a la diestra de Dios, siendo subido al cielo: a quien estan
sujetos los angeles, y las potestades, y virtudes.
CAPITULO 4
1 PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros tambien
estad armadas del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, ceso
de pecado:
2 para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no a las concupiscencias
de los hombres, sino a la voluntad de Dios.
3 Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho
la voluntad de los Gentiles cuando conversabamos en disoluciones, en
concupiscencias, en embriagueces, en glotonerias, en beberes, y en
abominables idolatrias.
4 Y esto parece cosa extrana a los que os vituperan, que vosotros no corrais
con ellos en el mismo desenfrenamiento de disolucion:
5 los cuales daran cuenta al que esta aparejado para juzgar los vivos y los
muertos.
6 Porque por esto tambien ha sido predicado el Evangelio a los muertos: para
que sean juzgados en carne segun los hombres, y vivan en espiritu segun Dios.
7 Mas el fin de todas las cosas se acerca. Sed pues templados, y velad en
oracion.
8 Y sobre todo tened entre vosotros ferviente caridad: porque la caridad
cubrira la multitud de pecados.
9 Hospedaos amorosamente los unos a los otros sin murmuraciones.
10 Cada uno segun el don que ha recibido, administrelo a los otros, como
buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios.
11 Si alguno habla, [hable] conforme a las palabras de Dios: si alguno
ministra, [ministre] conforme a la virtud que Dios administra: para que en
todas cosas sea Dios glorificado por Jesu Cristo, al cual es gloria, e
imperio para siempre jamas. Amen.
12 CARISIMOS, no os maravilleis cuando sois examinados por fuego, lo cual se
hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese:
13 mas antes, en que sois participantes de las aflicciones de Cristo,
gozaos: para que tambien en la revelacion de su gloria os goceis en triunfo.
14 Si sois vituperados en nombre de Cristo, sois bienaventurados: porque la
gloria, y el Espiritu de Dios reposa sobre vosotros. Cierto segun ellos el es
blasfemado, mas segun vosotros es glorificado.
15 Asi que no sea ninguno de vosotros afligido como homicida, o ladron, o
malhechor, o codicioso de los bienes ajenos.
16 Pero si alguno es afligido como cristiano, no se avergueence, antes
glorifique a Dios en esta parte.
17 Porque tambien ya es tiempo que el juicio comience de la casa de Dios; y
si primero [comienza] de nosotros, ?que fin sera el de aquellos que no
obedecen al Evangelio de Dios?
13 Y si el justo es dificultosamente salvo, ?adonde parecera el infiel, y el
pecador?
19 Y por eso, los que son afligidos segun la voluntad de Dios, le
encomienden sus almas, como a fiel poseedor, haciendo bien.
CAPITULO 5
1 YO ruego a los ancianos que estan entre vosotros, (yo anciano tambien con
ellos, y testigo de las aflicciones de Cristo, que soy tambien participante
de la gloria que ha de ser revelada:)
2 apacentad la manada de Cristo cuanto en vosotros es, teniendo cuidado de
ella, no por fuerza, mas voluntariamente: no por ganancia deshonesta, sino de
un animo pronto;
3 y no como teniendo senorio sobre las herencias del Senor, sino de tal
manera que seais dechados de la manada.
4 Y cuando apareciere el gran Principe de los pastores, vosotros recibireis
la corona incorruptible de gloria.
5 Semejantemente los mancebos, sed sujetos a los ancianos, de tal manera que
seais todos sujetos uno a otro. Vestios de humildad de animo: porque Dios
resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
6 Humillaos pues debajo de la poderosa mano de Dios, para que el os ensalce
cuando fuere tiempo:
7 echando toda vuestra solicitud en el: porque el tiene cuidado de vosotros.
8 Sed templados, y velad: porque vuestro adversario el diablo anda como leon
bramando en rededor de vosotros, buscando alguno que trague:
9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han
de ser cumplidas en la compania de nuestros hermanos que estan en el mundo.
10 Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su gloria eterna por
Jesu Cristo, despues que hubiereis un poco de tiempo padecido, el mismo os
perfeccione, confirme, corrobore, y establezca:
11 a el sea gloria, e imperio para siempre. Amen.
12 Por Silvano que os es, segun yo pienso, hermano fiel, os he escrito
brevemente, amonestandoos, y testificandoos, que esta es la verdadera gracia
de Dios, en la cual estais.
13 La Iglesia que esta en Babilonia, juntamente elegida con vosotros, se os
encomienda, y Marcos mi hijo.
14 Saludaos unos a otros con beso de caridad. Paz sea con todos vosotros,
los que estais en Jesu Cristo. Amen.
EPISTOLA SEGUNDA UNIVERSAL
DEL
APOSTOL SAN PEDRO.
CAPITULO 1
1 SIMON Pedro, siervo y Apostol de Jesu Cristo, a los que habeis alcanzado
fe igualmente preciosa con nosotros en la justicia de nuestro Dios y Salvador
Jesu Cristo:
2 Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios, y de
nuestro Senor Jesus:
3 como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, nos sean
dadas de su divina potencia, por el conocimiento de aquel que nos ha llamado
por su gloria y virtud,
4 por las cuales nos son dadas preciosas y grandisimas promesas: para que
por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo
huido de la corrupcion que esta en el mundo por concupiscencia.
5 Vosotros tambien, poniendo toda diligencia en esto mismo, mostrad en
vuestra fe virtud; y en la virtud ciencia;
6 y en la ciencia templanza; y en la templanza paciencia; y en la paciencia
temor de Dios;
7 y en el temor de Dios amor hermanable; y en el amor hermanable caridad.
8 Porque si en vosotros hay estas cosas, y abundan, no os dejaran estar
ociosos, ni esteriles en el conocimiento de nuestro Senor Jesu Cristo.
9 Empero el que no tiene estas cosas es ciego, y anda tentando el camino con
la mano, estando olvidado de la purgacion de sus antiguos pecados.
10 Por lo cual, hermanos, tanto mas trabajad de hacer firme vuestra vocacion
y eleccion: porque haciendo estas cosas, no caereis jamas.
11 Porque de esta manera os sera abundantemente administrada la entrada en
el reino eterno de nuestro Senor y Salvador Jesu Cristo.
12 Por esto yo no dejare siempre de amonestaros de estas cosas, aunque
vosotros las sepais, y esteis confirmados en la verdad presente.
13 Porque tengo por justo, en tanto que estoy en este tabernaculo, de
incitaros con amonestacion:
14 sabiendo que brevemente tengo de dejar este mi tabernaculo, como nuestro
Senor Jesu Cristo me ha declarado.
15 Tambien yo procurare siempre con diligencia, que despues de mi
fallecimiento vosotros podais tener memoria de estas cosas.
16 Porque nosotros no os hemos dado a conocer la potencia y la venida de
nuestro Senor Jesu Cristo, siguiendo fabulas por arte compuestas; sino como
habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad.
17 Porque el habia recibido de Dios Padre honra y gloria, cuando una tal voz
fue a el enviada de la magnifica gloria: Este es el amado Hijo mio, en el
cual yo me he agradado.
18 Y nosotros oimos esta voz enviada del cielo, cuando estabamos juntamente
con el en el monte santo.
19 Tenemos tambien la palabra de los profetas mas firme: a la cual haceis
bien de estar atentos como a una candela que alumbra en lugar oscuro, hasta
que el dia esclarezca, y el lucero de la manana salga en vuestros corazones:
20 entendiendo primero esto, que ninguna profecia de la Escritura es de
particular interpretacion.
21 Porque la profecia no fue en los tiempos pasados traida por voluntad
humana: mas los hombres santos de Dios hablaron, siendo inspirados del
Espiritu Santo.
CAPITULO 2
1 EMPERO hubo tambien falsos profetas en el pueblo, como habra entre
vosotros falsos doctores, que introduciran encubiertamente sectas de
perdicion, y negaran al Senor que los rescato, trayendo sobre si mismos
acelerada perdicion.
2 Y muchos seguiran sus perdiciones: por los cuales el camino de la verdad
sera blasfemado;
3 y por avaricia haran mercaderia de vosotros con palabras fingidas: sobre
los cuales la condenacion ya de largo tiempo no se tarda, y su perdicion no
se duerme.
4 Porque ?como [escaparan ellos]? si Dios no perdono a los angeles que
habian pecado, mas antes habiendolos despenado en el infierno con cadenas de
oscuridad, los entrego para ser reservados al juicio:
5 y si no perdono al mundo viejo, mas antes guardo a Noe, octavo pregonero
de justicia, y trajo el diluvio al mundo de malvados:
6 y si condeno por destruccion las ciudades de Sodoma, y de Gomorrha,
tornandolas en ceniza, y poniendolas por ejemplo a los que habian de vivir
sin temor y reverencia de Dios;
7 y libro al justo Lot, afligido de la nefanda conversacion de aquellos
abominables:
8 (porque este justo de vista y de oidos, morando entre ellos, afligia cada
dia su alma justa con los hechos de aquellos injustos:)
9 sabe el Senor librar de tentacion a los pios, y reservar a los injustos
para ser atormentados en el dia del juicio:
10 y principalmente aquellos, que siguiendo la carne, andan en
concupiscencia de inmundicia, y menosprecian la potestad, atrevidos,
contumaces, que no temen decir mal de las potestades superiores:
11 como quiera que los mismos angeles, que son mayores en fuerza y en
potencia, no pronuncian juicio de maldicion, contra ellas delante del Senor.
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