Reina Valera New Testament of the Bible 1862 by Anon.
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Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1862
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39 [Empieza Aviso e Introduccion]
La Valera 1862 de la SPCC.
Aviso:
Este texto del Nuevo Testamento (Valera 1862) fue bajado de la pagina de web:
Antigua Version Valera 1909 - La palabra de Dios en espanol.
(www.valera1909.com) Este texto no tiene derechos reservados, puedes
distribuirlo como quieres. Solamente pedimos que por respeto del trabajo que
invertimos en dandote este texto (Encontrando, escaneando, y corrigiendo.),
que dejes este aviso y la siguiente introduccion (Todo entre [Empieza...] y
[Termina...]) en cualquier copia que publicas sobre el Internet. Si tienes
cualquier pregunta o comentario por favor escribe a: info@valera1909.com.
Introduccion a la Valera 1862 de la SPCC.
El siguiente texto fue escaneado de una Biblia en Espanol que obtuve de una
coleccion privada en Leon, Guanajuato, Mexico en 1986. Esta copia, impresa
en Madrid, Espana en 1884 para la Sociedad Biblica Britanica y Extranjera
(SBBE), representa la edicion SBBE de la revision de Valera hecha para la
Sociedad para la Propagacion de Conocimiento Cristiano (SPCC) en 1862. Esta
revision fue hecha por Lorenzo Lucena Pedrosa M.A., profesor de Lengua y
Literatura Espanola en Queens College de Liverpool, y luego en Oxford.
Esta edicion de la SPCC 1862 fue publicada por la SBBE en 1884. Siendo
que no tenemos ninguna otra edicion de la 1862, no podemos asegurar que este
texto es precisamente identico a la original SPCC 1862. Algunas diferencias
nos hacen sospechar que la SBBE reviso ligeramente la SPCC 1862 en esta
impresion de 1884. Sin embargo, reproducimos esta edicion de SBBE para
demostrar que la Revision de Valera de 1862 era esencialmente identica a la
Valera 1909 de hoy. Esto confirma que la Valera 1909 en realidad fue una
revision hecha en 1862, antes de la publicacion de Vaticanus o Sinaiticus, y
decadas antes de la apostasia Inglesa de Westcott y Hort.
Una diferencia que si veras en esta impresion de la 1862, hecha por
SBBE en 1884, es que introduce muchas palabras italicas que no se encuentran
ni en la original 1602, ni tampoco en su descendiente, la 1909. O estas
italicas fueron anadidas por la SBBE en su revision ligera de la revision de
1862 de SPCC, o la revision de 1909 quito del texto la mayoria de las
italicas anadidas innecesariamente. Aparte de esto, muy pocos cambios se
evidencian en la revision de 1909 de este texto.
En todos nuestros textos, letra italica se reproduce entre corchetes
[...], para que se convierte facilmente el Nuevo Testamento a muchos
diferentes formatos. Algunas ediciones impresas tenian tanto letra italica y
palabras entre corchetes. En estos casos, para mantener la integridad de la
reproduccion, aun corcheteamos palabras inicialmente italicas, pero para
indicar la diferencia encerramos entre simbolos relativos <...> las palabras
originalmente entre corchetes.
Todas las copias impresas que hemos escaneado y duplicado contienen
errores de impresion y puntuacion. Algunos son obvios, pero de vez en cuando
habia varias posibilidades en la correccion. En tales casos determinamos la
correccion segun la original 1602, o la norma actual, la 1909. En todos los
casos que hicimos correcciones senalamos la palabra alterada con el
circunflejo (^). Ademas senalamos con la misma marca aquellos lugares donde
parecia haber error, pero por no estar seguros, no cambiamos nada.
Todos los asteriscos (*) en el texto son reproducciones de la
impresion original. Significan alguna referencia en la margen, la cual
reproducimos en abrazaderas {*...} al final del versiculo.
Guillermo Kincaid
[End Notice and Introduction]
El
NUEVO TESTAMENTO
DE
NUESTRO SENOR JESU-CRISTO
QUE CONTIENE
LOS ESCRITOS EVANGELICOS Y APOSTOLICOS
ANTIGUA VERSION DE CIPRIANO DE VALERA
REVISADA
Con arreglo al original griego.
MADRID
SE HALLA EN EL DEPOSITO CENTRAL DE LA SOCIEDAD BIBLICA B. Y E.
Calle de Preciados, numero 46.
1884
EL SANTO EVANGELIO
DE
NUESTRO SENOR JESU-CRISTO
SEGUN
SAN MATEO.
CAPITULO 1.
1 LIBRO de la generacion de Jesu-Cristo, hijo de David, hijo de Abraham.
2 Abraham engendro a Isaac: e Isaac engendro a Jacob: y Jacob engendro a
Judas y a sus hermanos:
3 Y Judas engendro de Thamar a Phares y a Zara: y Phares engendro a Esrom: y
Esrom engendro a Aram:
4 Y Aram engendro a Aminadab: y Aminadab engendro a Naason: y Naason
engendro a Salmon:
5 Y Salmon engendro de Rahab a Booz: y Booz engendro de Ruth a Obed: y Obed
engendro a Jesse:
6 Y Jesse engendro al rey David: y el rey David engendro a Salomon de la
[que fue mujer] de Urias:
7 Y Salomon engendro a Roboam: y Roboam engendro a Abia: y Abia engendro a
Asa:
8 Y Asa engendro a Josaphat: y Josaphat engendro a Joram: y Joram engendro a
Ozias:
9 Y Ozias engendro a Joatam: y Joatam engendro a Achaz: y Achaz engendro a
Ezechias:
10 Y Ezechias engendro a Manases: y Manases engendro a Amon: y Amon engendro
a Josias:
11 Y Josias engendro a Jeconias y a sus hermanos, en la trasmigracion de
Babilonia:
12 Y despues de la trasmigracion de Babilonia, Jeconias engendro a Salatiel:
y Salatiel engendro a Zorobabel:
13 Y Zorobabel engendro a Abiud: y Abiud engendro a Eliaquim: y Eliaquim
engendro a Azor:
14 Y Azor engendro a Sadoc: y Sadoc engendro a Aquim: y Aquim engendro a
Eliud:
15 Y Eliud engendro a Eleazar: y Eleazar engendro a Matan: y Matan engendro
a Jacob:
16 Y Jacob engendro a Jose, marido de Maria, de la cual nacio Jesus, el cual
es llamado el Cristo.
17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David, [son]
catorce generaciones: y desde David hasta la trasmigracion de Babilonia,
catorce generaciones: y desde la trasmigracion de Babilonia hasta Cristo,
catorce generaciones.
18 Y el nacimiento de Jesu-Cristo fue asi: que siendo Maria su madre
desposada con Jose, antes que se juntasen, se hallo haber concebido del
Espiritu Santo.
19 Y Jose su marido, como era justo y no quisiese infamarla, quiso dejarla
secretamente.
20 Y pensando el en esto, he aqui el angel del Senor le aparece en suenos,
diciendo: Jose, hijo de David, no temas de recibir a Maria tu mujer: porque
lo que en ella es engendrado, del Espiritu Santo es.
21 Y parira Hijo, y llamaras su nombre JESUS, porque el salvara su pueblo de
sus pecados.
22 Todo esto acontecio para que se cumpliese lo que fue dicho por el Senor
por el profeta, que dijo:
23 He aqui la virgen concebira, y parira hijo, y llamaras su nombre
Emmanuel, que declarado es: Con nosotros Dios.
21 Y despertando Jose del sueno, hizo como el angel del Senor le habia
mandado, y recibio a su mujer.
25 Y no la conocio hasta que pario a su Hijo primogenito: y llamo su nombre
JESUS.
CAPITULO 2.
1 Y COMO fue nacido Jesus en Bethlehem de Judea en dias del rey Herodes, he
aqui unos magos vinieron del Oriente a Jerusalem,
2 Diciendo: ?Donde esta el Rey de los Judios, que ha nacido? porque su
estrella hemos visto en el Oriente, y venimos a adorarle.
3 Y oyendo [esto] el rey Herodes, se turbo, y toda Jerusalem con el.
4 Y convocados todos los principes de los sacerdotes, y los escribas del
pueblo, les pregunto donde habia de nacer el Cristo.
5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque asi esta escrito por el
profeta:
6 Y tu Bethlehem, [de] tierra de Juda, no eres muy pequena entre los
principes de Juda; porque de ti saldra un Guiador, que apacentara a mi pueblo
Israel.
7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, entendio de ellos
diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella;
8 Y enviandoles a Bethlehem, dijo: Andad alla, y preguntad con diligencia
por el Nino; y despues que lo hallareis, hacedmelo saber, para que yo tambien
vaya y le adore.
9 Y ellos, habiendo oido al rey, se fueron: y he aqui la estrella que habian
visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre
donde estaba el Nino.
10 Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
11 Y entrando en la casa, vieron el Nino con su madre Maria, y postrandose
lo adoraron: y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, e incienso, y
mirra.
12 Y siendo avisados por revelacion en suenos, que no volviesen a Herodes,
se volvieron a su tierra por otro camino.
13 Y partidos ellos, he aqui el angel del Senor aparece en suenos a Jose
diciendo: Levantate, y toma al Nino y a su madre, y huye a Egipto, y estate
alla hasta que yo te [lo] diga: porque ha de acontecer, que Herodes buscara
al Nino para matarlo.
14 Y el despertando, tomo al Nino y a su madre de noche, y se fue a Egipto:
15 Y estuvo alla hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que
fue dicho por el Senor por el profeta, que dijo: De Egipto llame a mi Hijo.
16 Herodes entonces, como se vio burlado de los magos, se enojo mucho: y
envio, y mato todos los ninos que habia en Bethlehem, y en todos sus
terminos, de edad de dos anos abajo, conforme al tiempo que habla entendido
de los magos.
17 Entonces fue cumplido lo que se habia dicho por el profeta Jeremias, que
dijo:
18 Voz fue oida en Rama, grande lamentacion, lloro, y gemido; Rachel que
llora sus hijos; y no quiso ser consolada, porque perecieron.
19 Mas muerto Herodes, he aqui el angel del Senor aparece en suenos a Jose
en Egipto,
20 Diciendo: Levantate, y toma al Nino, y a su madre, y vete a tierra de
Israel; que muertos son los que procuraban la muerte del Nino.
21 Entonces el se levanto y tomo al Nino, y a su madre, y se vino a tierra
de Israel.
22 Y oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre,
temio ir alla; mas amonestado por revelacion en suenos, se fue a las partes
de Galilea.
23 Y vino, y habito en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese
lo que fue dicho por los profetas, que habia de ser llamado Nazareno.
CAPITULO 3.
1 EN aquellos dias vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
2 Y diciendo: Arrepentios, que el reino de los cielos se ha acercado.
3 Porque este es aquel del cual fue dicho por el profeta Isaias, que dijo:
Voz de uno que clama en el desierto: Aparejad el camino del Senor, enderezad
sus veredas.
4 Y tenia Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero
alrededor de sus lomos, y su comida era langostas, y miel silvestre.
5 Entonces salia a el Jerusalem y toda Judea, y toda la provincia de
alrededor del Jordan;
6 Y eran bautizados de el en el Jordan, confesando sus pecados.
7 Y viendo el muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venian a su
bautismo, deciales: Generacion de viboras, ?quien os ha ensenado a huir de la
ira que vendra?
8 Haced pues frutos dignos de arrepentimiento;
9 Y no penseis decir dentro de vosotros: A Abraham tenemos por padre: porque
yo os digo, que puede Dios despertar hijos a Abraham aun de estas piedras.
10 Ahora, ya tambien la segur esta puesta a la raiz de los arboles; y todo
arbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento: mas el que viene
tras mi, mas poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de
llevar: el os bautizara en Espiritu Santo, y [en] fuego.
12 Su aventador en su mano [esta,] y aventara su era; y allegara su trigo en
el alfoli, y quemara la paja en fuego que nunca se apagara.
13 Entonces Jesus vino de Galilea a Juan al Jordan, para ser bautizado de
el.
14 Mas Juan lo resistia mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti,
?y tu vienes a mi?
15 Empero respondiendo Jesus le dijo: Deja ahora: porque asi nos conviene
cumplir toda justicia. Entonces le dejo.
16 Y Jesus despues que fue bautizado, subio luego del agua: y he aqui los
cielos le fueron abiertos, y vio al Espiritu de Dios que descendia, como
paloma, y venia sobre el,
17 Y he aqui una voz de los cielos que decia: Este es mi Hijo amado, en el
cual tengo contentamiento.
CAPITULO 4.
1 Entonces Jesus fue llevado del Espiritu al desierto, para ser tentado del
diablo.
2 Y habiendo ayunado cuarenta dias y cuarenta noches, despues tuvo hambre.
3 Y llegandose a el el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas
piedras se hagan pan.
4 Mas el respondiendo, dijo: Escrito esta: No con solo el pan vivira el
hombre; mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.
5 Entonces el diablo le pasa a la santa ciudad, y le pone sobre las almenas
del templo;
6 Y le dice: Si eres Hijo de Dios echate abajo; que escrito esta: A sus
angeles mandara por ti, y te alzaran en las manos, para que nunca tropieces
con tu pie en piedra.
7 Jesus le dijo: Escrito esta ademas: No tentaras al Senor tu Dios.
8 Otra vez le pasa el diablo a un monte muy alto, y le muestra todos los
reinos del mundo, y su gloria,
9 Y dicele: Todo esto te dare, si postrado me adorares.
10 Entonces Jesus le dice: Vete, Satanas; que escrito esta: Al Senor tu Dios
adoraras, y a el solo serviras.
11 El diablo entonces le dejo: y he aqui los angeles llegaron, y le servian.
12 Mas oyendo Jesus que Juan era preso, se volvio a Galilea;
13 Y dejando a Nazaret, vino, y habito en Capernaum, [ciudad] maritima, en
los confines de Zabulon y de Nephtalim:
14 Para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaias, que dijo:
15 La tierra de Zabulon, y la tierra de Nephtalim, camino de la mar, de la
otra parte del Jordan, Galilea de los Gentiles;
16 El pueblo asentado en tinieblas, vio gran luz: y a los sentados en region
y sombra de muerte, luz les esclarecio.
17 Desde entonces comenzo Jesus a predicar, y a decir: Arrepentios, que el
reino de los cielos se ha acercado.
18 Y andando Jesus junto a la mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simon, que
es llamado Pedro, y Andres su hermano, que echaban la red en la mar; porque
eran pescadores:
19 Y diceles: Venid en pos de mi, y os hare pescadores de hombres.
20 Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron.
21 Y pasando de alli, vio otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y
Juan su hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes,
y los llama.
22 Y ellos dejando luego el barco, y a su padre, le siguieron.
23 Y rodeo Jesus a toda Galilea ensenando en las sinagogas de ellos, y
predicando el Evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia
en el pueblo.
24 Y corria su fama por toda la Siria: y le trajeron todos los que tenian
mal, los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y
lunaticos, y paraliticos; y los sano.
25 Y le siguieron muchas gentes de Galilea, y de Decapolis, y de Jerusalem,
y de Judea, y de la otra parte del Jordan.
CAPITULO 5.
1 Y VIENDO las gentes, subio al monte; y sentandose, se llegaron a el sus
discipulos.
2 Y abriendo su boca, les ensenaba, diciendo:
3 Bienaventurados los pobres en espiritu: porque de ellos es el reino de los
cielos.
4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibiran consolacion.
5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibiran la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos
seran hartos.
7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzaran misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazon: porque ellos veran a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores: porque ellos seran llamados hijos de
Dios,
10 Bienaventurados los que padecen persecucion por causa de la justicia:
porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados sois, cuando os vituperaren, y [os] persiguieren, y
dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
12 Gozaos y alegraos; porque vuestra merced [es] grande en los cielos: que
asi persiguieron a los profetas que [fueron] antes de vosotros.
13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere, ?con que
sera salada? no vale mas para nada, sino que sea echada fuera y hollada de
los hombres.
14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se
puede esconder.
15 Ni se enciende una lampara, y se pone debajo de un almud, mas sobre el
candelero; y alumbra a todos los que [estan] en casa.
16 Asi alumbre vuestra luz delante de los hombres; para que vean vuestras
obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que [esta] en los cielos.
17 No penseis que he venido para abrogar la ley, o los profetas: no he
venido para abrogar, sino a cumplir.
18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra,
ni una jota, ni un tilde perecera de la ley, hasta que todas las cosas sean
hechas.
19 De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy
pequenos, y asi ensenare a los hombres, muy pequeno sera llamado en el reino
de los cielos: mas cualquiera que hiciere, y ensenare, este sera llamado
grande en el reino de los cielos.
20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que [la] de los
escribas y de los Fariseos, no entrareis en el reino de los cielos.
21 Oisteis que fue dicho a los antiguos: No mataras; mas cualquiera que
matare, sera culpado del juicio.
22 Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano,
sera culpado del juicio: y cualquiera que dijere a su hermano: Raca, sera
culpado del concejo: y cualquiera que dijere: Fatuo, sera culpado del
infierno del fuego.
23 Por tanto, si trajeres tu Presente al altar, y alli te acordares que tu
hermano tiene algo contra ti,
24 Deja alli tu Presente delante del altar, y vete; vuelve primero en
amistad con tu hermano, y entonces ven, y ofrece tu Presente.
25 Conciliate con tu adversario presto, entretanto que estas con el en el
camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez
te entregue al alguacil, y seas echado en prision.
26 De cierto te digo, que no saldras de alli, hasta que pagues el ultimo
cuadrante.
27 Oisteis que fue dicho: No adulteraras:
28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira la mujer para codiciarla, ya
adultero con ella en su corazon.
29 Por tanto si tu ojo derecho te fuere ocasion de caer, sacalo, y echalo de
ti: que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu
cuerpo sea echado al infierno.
30 Y si tu mano derecha te fuere ocasion de caer, cortala, y echala de ti:
que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo
sea echado al infierno.
31 Tambien fue dicho: Cualquiera que repudiare a su mujer, dele carta de
divorcio:
32 Mas yo os digo, que el que repudiare a su mujer, fuera de causa de
fornicacion, hace que ella adultere: y el que se casare con la repudiada,
comete adulterio.
33 Ademas habeis oido que fue dicho a los antiguos: No te perjuraras; mas
pagaras al Senor tus juramentos:
34 Mas yo os digo: No jureis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es
el trono de Dios:
35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem,
porque es la ciudad del gran Rey.
36 Ni por tu cabeza juraras; porque no puedes hacer un cabello blanco o
negro.
37 Mas sea vuestro hablar, Si, si: No, no: Porque lo [que es] mas de esto,
de mal procede.
38 Oisteis que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente:
39 Mas yo os digo: No resistais al mal: antes a cualquiera que te hiriere en
tu mejilla diestra, vuelvele tambien la otra.
40 Y al que quisiere ponerte a pleito, y tomarte tu ropa, dejale tambien la
capa.
41 Y a cualquiera que te cargare por una milla, ve con el dos.
42 Al que te pidiere, dale: y al que quisiere tomar de ti emprestado, no se
lo rehuses.
43 Oisteis que fue dicho: Amaras a tu projimo, y aborreceras a tu enemigo:
44 Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen,
haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os
persiguen;
45 Para que seais hijos de vuestro Padre que [esta] en los cielos; que hace
que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos.
46 Porque si amareis a los que os amen, ?que recompensa tendreis? ?no hacen
tambien lo mismo los publicanos?
47 Y si abrazareis a vuestros hermanos solamente, ?que haceis demas? ?no
hacen tambien asi los Gentiles?
48 Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que [esta] en los cielos
es perfecto.
CAPITULO 6.
1 MIRAD que no hagais vuestra justicia delante de los hombres, para ser
vistos de ellos: de otra manera no tendreis merced de vuestro Padre que
[esta] en los cielos.
2 Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como
hacen los hipocritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de
los hombres: de cierto os digo, [que ya] tienen su recompensa.
3 Mas cuando tu haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha:
4 Para que sea tu limosna en secreto y tu Padre que ve en secreto, el te
recompensara en publico.
5 Y cuando oras, no seas como los hipocritas: porque ellos aman el orar en
las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para que sean vistos
de los hombres: de cierto os digo, [que ya] tienen su pago.
6 Mas tu, cuando oras, entrate en tu camara, y cerrada tu puerta, ora a tu
Padre que [esta] en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensara en
publico.
7 Y orando, no seais prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su
parleria seran oidos.
8 No os hagais pues semejantes a ellos: porque vuestro Padre sabe de que
cosas teneis necesidad, antes que vosotros le pidais.
9 Vosotros, pues, orareis asi: Padre nuestro, que [estas] en los cielos,
santificado sea tu nombre:
10 Venga tu reino: sea hecha tu voluntad, como en el cielo, [asi] tambien en
la tierra.
11 Danos hay nuestro pan cotidiano.
12 Y perdonanos nuestras deudas, como tambien nosotros perdonamos a nuestros
deudores.
13 Y no nos metas en tentacion, mas libranos del mal: porque tuyo es el
reino, y la potencia, y la gloria, por todos los siglos. Amen.
14 Porque si perdonareis a los hombres sus ofensas, os perdonara tambien a
vosotros vuestro Padre celestial.
15 Mas si no perdonareis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os
perdonara vuestras ofensas.
16 Y cuando ayunais, no seais como los hipocritas, austeros: porque ellos
demudan sus rostros para parecer a los hombres que ayunan: de cierto os digo,
que [ya] tienen su pago.
17 Mas tu, cuando ayunas, unge tu cabeza, y lava tu rostro;
18 Para no parecer a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que [esta] en
secreto: y tu Padre, que ve en secreto, te recompensara en publico.
19 No os hagais tesoros en la tierra donde la polilla y el orin corrompe, y
donde ladrones minan y hurtan.
20 Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orin corrompe, y
donde ladrones no minan ni hurtan.
21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, alli estara vuestro corazon.
22 La lampara del cuerpo es el ojo: asi que si tu ojo fuere sincero, todo tu
cuerpo sera luminoso.
23 Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo sera tenebroso: asi que si la
lumbre que en ti hay son tinieblas, ?cuantas [seran] las mismas tinieblas?
24 Ninguno puede servir a dos senores; porque o aborrecera al uno, y amara
al otro; o se llegara al uno, y menospreciara al otro: no podeis servir a
Dios y a Mammon.
25 Por tanto os digo: No os congojeis por vuestra vida, que habeis de comer,
o que habeis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habeis de vestir: ?no es la
vida mas que el alimento, y el cuerpo que el vestido?
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en
alfolies; y vuestro Padre celestial las alimenta: ?no sois vosotros mucho
mejores que ellas?
27 ?Mas quien de vosotros podra congojandose anadir a su estatura un codo?
28 Y por el vestido, ?por que os congojais? Reparad los lirios del campo,
como crecen: no trabajan, ni hilan:
29 Mas os digo, que ni aun Salomon con toda su gloria fue vestido asi como
uno de ellos.
30 Y si la yerba del campo que hoy es, y manana es echada en el horno, Dios
[la] viste asi, ?no [hara] mucho mas a vosotros, [hombres] de poca fe?
31 No os congojeis, pues, diciendo: ?Que comeremos, o que beberemos, o con
que nos cubriremos?
32 Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial
sabe que de todas estas cosas habeis menester.
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios, y su justicia: y todas estas
cosas os seran anadidas.
34 Asi que, no os congojeis por el dia de manana; que el dia de manana
traera su fatiga: basta al dia su afan.
CAPITULO 7.
1 NO juzgueis, para que no seais juzgados.
2 Porque con el juicio con que juzgais sereis juzgados; y con la medida con
que medis, os volveran a medir.
3 Y ?por que miras la mota que [esta] n el ojo de tu hermano, y no echas de
ver la viga que [esta] en tu ojo?
4 O ?como diras a tu hermano: Espera, echare de tu ojo la mota; y he aqui la
viga en tu ojo?
5 iHipocrita! echa primero la viga de tu ojo: y entonces miraras en echar la
mota del ojo de tu hermano.
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