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Reina Valera New Testament of the Bible 1862 by Anon.

A >> Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1862

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49 Estando aun el hablando, vino uno del principe de la sinagoga a decirle:
Tu hija es muerta; no des trabajo al Maestro.

50 Y oyendo[lo] Jesus, le respondio: No temas: cree solamente, y sera salva.

51 Y entrado en casa, no dejo entrar a nadie [consigo,] sino a Pedro y a
Jacobo, y a Juan, y al padre y a la madre de la moza.

52 Y lloraban todos, y la planian. Y el^ dijo: No lloreis; no es muerta,
sino que duerme.

53 Y hacian burla de el, sabiendo que estaba muerta.

54 Mas el, tomandola de la mano, clamo, diciendo: Muchacha, levantate.

55 Entonces su espiritu volvio, y se levanto luego: y el mando que le diesen
de comer.

56 Y sus padres estaban atonitos; a los cuales el mando, que a nadie dijesen
lo que habia sido hecho.



CAPITULO 9.

1 Y JUNTANDO sus doce discipulos les dio virtud y potestad sobre todos los
demonios, y que sanasen enfermedades

2 Y los envio a que predicasen el reino de Dios, y que sanasen a los
enfermos.

3 Y les dice: No tomeis nada para el camino, ni baculos, ni alforja, ni pan,
ni dinero; ni tengais dos vestidos cada uno.

4 Y en cualquiera casa que entrareis quedad alli y de alli salid.

5 Y todos los que no os recibieren, saliendoos de aquella ciudad, aun el
polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.

6 Y saliendo [ellos,] rodeaban por todas las aldeas, anunciando el
Evangelio, y sanando por todas partes.

7 Y oyo Herodes el tetrarca todas las cosas que hacia; y estaba en duda,
porque decian algunos: Juan ha resucitado de los muertos,

8 Y otros: Elias ha aparecido: y otros: Algun profeta de los antiguos ha
resucitado.

9 Y dijo Herodes: A Juan yo [le] degolle: ?quien pues sera este, de quien yo
oigo tales cosas? Y procuraba verle.

10 Y vueltos los apostoles, le contaron todas las cosas que habian hecho. Y
tomandolos, se retiro aparte a un lugar desierto de la ciudad que se llama
Bethsaida.

11 Y como [lo] entendieron las gentes, le siguieron: y el las recibio, y les
hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que tenian necesidad de cura.

12 Y el dia habia comenzado a declinar; y llegandose los doce, le dijeron:
Despide las gentes, para que yendo a las aldeas y heredades de alrededor,
procedan a alojarse y hallen viandas; porque aqui estamos en lugar desierto.

13 Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos mas que
cinco panes y dos pescados; si no vamos nosotros a comprar viandas para toda
esta compania.

14 Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discipulos: Hacedlos
sentar en ranchos de cincuenta en cincuenta.

15 Y asi lo hicieron, haciendolos sentar a todos.

16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, mirando al cielo los
bendijo; y partio y dio a sus discipulos para que pusiesen delante de las
gentes.

17 Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobro, doce cestos
de pedazos.

18 Y acontecio, que estando el solo orando, estaban con el los discipulos: y
les pregunto diciendo: ?Quien dicen las gentes que soy?

19 Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elias; y
otros, que algun profeta de los antiguos ha resucitado.

20 Y les dijo: ?Y vosotros, quien decis que soy? Entonces respondiendo Simon
Pedro, dijo: El Cristo de Dios.

21 Mas el conminandoles, mando que a nadie dijesen esto,

22 Diciendo: Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas, y sea
desechado de los ancianos, y de los principes de los sacerdotes, y de los
escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer dia.

23 Y decia a todos: Si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si
mismo, y tome su cruz cada dia, y sigame.

24 Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perdera; y cualquiera
que perdiere su vida por causa de mi, este la salvara.

25 Porque ?que aprovecha al hombre si granjeare todo el mundo, y se pierda
el a si mismo, o corra peligro de si?

26 Porque el que se avergonzare de mi y de mis palabras, de este tal el Hijo
del hombre se avergonzara, cuando viniere en su gloria, y del Padre, y de los
santos angeles.

27 Y os digo en verdad, que hay algunos de los que estan aqui, que no
gustaran la muerte, hasta que vean el reino de Dios.

28 Y acontecio como ocho dias despues de estas palabras, que tomo a Pedro, y
a Juan, y a Jacobo, y subio al monte a orar.

29 Y entretanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su
vestido blanco y resplandeciente.

30 Y he aqui dos varones que hablaban con el, los cuales eran Moises y
Elias,

31 Que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual habia de
cumplir en Jerusalem.

32 Y Pedro, y los que estaban con el, estaban cargados de sueno: y como
despertaron, vieron su majestad, y a aquellos dos varones que estaban con el.

33 Y acontecio, que apartandose ellos de el, Pedro dice a Jesus: Maestro,
bien es que nos quedemos aqui: y hagamos tres pabellones; uno para ti, y uno
para Moises, y uno para Elias: no sabiendo lo que se decia.

34 Y estando el hablando esto, vino una nube que los cubrio y tuvieron
temor, entrando ellos en la nube.

35 Y vino una voz de la nube, que decia: Este es mi Hijo amado; a el oid.

36 Y pasada aquella voz, Jesus fue hallado solo: y ellos callaron, y por
aquellos dias no dijeron nada a nadie de lo que habian visto.

37 Y acontecio al dia siguiente, que apartandose ellos del monte, gran
compania salio al encuentro.

38 Y he aqui que un hombre de la compania clamo, diciendo: Maestro, ruegote
que veas a mi hijo, que es el unico que tengo.

39 Y he aqui un espiritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza y
hace echar espuma, y apenas se aparta de el, quebrantandole.

40 Y rogue a tus discipulos que le echasen fuera, y no pudieron.

41 Y respondiendo Jesus, dice: iOh generacion infiel y perversa! ?hasta
cuando tengo de estar con vosotros, y os sufrire? Trae tu hijo aca.

42 Y como aun se acercaba, el demonio le derribo, y despedazo: mas Jesus
increpo al espiritu inmundo, y sano al muchacho, y se le volvio a su padre.

43 Y todos estaban atonitos de la grandeza de Dios. Y maravillandose todos
de todas las cosas que hacia, dijo a sus discipulos:

44 Poned vosotros en vuestros oidos estas palabras: porque ha de acontecer
que el Hijo del hombre sera entregado en manos de hombres.

45 Mas ellos no entendian esta palabra, y les era encubierta para que no la
entendiesen: y temian preguntarle de esta palabra.

46 Entonces entraron en disputa, cual de ellos seria el mayor.

47 Mas Jesus, viendo los pensamientos del corazon de ellos, tomo un nino, y
pusole junto a si,

48 Y les dice: Cualquiera que recibiere este nino en mi nombre, a mi recibe;
y cualquiera que [me] recibiere a mi, recibe al que me envio; porque el que
fuere el menor entre todos vosotros, este sera el grande.

49 Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto a uno que echaba
fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no [te] sigue con
nosotros.

50 Jesus le dijo: No se lo prohibais, porque el que no es contra nosotros,
por nosotros es.

51 Y acontecio [que] como se cumplio el tiempo en que habia de ser recibido
arriba, el afirmo su rostro para ir a Jerusalem.

52 Y envio mensajeros delante de si, los cuales fueron y entraron en una
ciudad de los Samaritanos, para prevenirle.

53 Mas no le recibieron, porque era su traza de ir a Jerusalem.

54 Y viendo [esto] sus discipulos Jacobo y Juan, dijeron: Senor, ?quieres
que mandemos que descienda fuego del cielo, y los consuma, como hizo Elias?

55 Entonces volviendose el, les reprendio diciendo: Vosotros no sabeis de
que espiritu sois;

56 Porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los
hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

57 Y acontecio que yendo ellos, uno le dijo en el camino: Senor, te seguire
donde quiera que fueres.

58 Y le dijo Jesus: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos
nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza,

59 Y dijo a otro: Sigueme. Y el dijo: Senor, dejame que primero vaya y
entierre a mi padre.

60 Y Jesus le dijo: Deja a los muertos que entierren a sus muertos; y tu ve,
y anuncia el reino de Dios.

61 Entonces tambien dijo otro: Te seguire, Senor; mas dejame que me despida
primero de los que estan en mi casa.

62 Y Jesus le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atras, es
apto para el reino de Dios.



CAPITULO 10.

1 Y DESPUES de estas cosas, designo el Senor aun otros setenta, los cuales
envio de dos en dos, delante de si, a toda ciudad y lugar a donde el habia de
venir.

2 Y les decia: La mies a la verdad [es] mucha, mas los obreros pocos: por
tanto rogad al Senor de la mies que envie obreros a su mies.

3 Andad, he aqui yo os envio como a corderos en medio de lobos.

4 No lleveis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludeis en el camino.

5 En cualquier casa donde entrareis primeramente decid: Paz [sea] a esta
casa.

6 Y si hubiere alli algun hijo de paz vuestra paz reposara sobre el: y si
no, se volvera a vosotros.

7 Y posad en aquella misma casa comiendo y bebiendo lo que os dieren; porque
el obrero digno es de su salario. No [os] paseis de casa en casa.

8 Y en cualquier ciudad donde entrareis? y os recibieren, comed lo que os
pusieren delante;

9 Y sanad los enfermos que en ella hubiere; y decidles: Se ha llegado a
vosotros el reino de Dios.

10 Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por
sus calles, decid:

11 Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad a nuestros pies,
sacudimos en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha
llegado a vosotros.

12 Y os digo que los de Sodoma tendran mas remision aquel dia, que aquella
ciudad.

13 iAy de ti, Corazin! iAy de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidon
hubieran sido hechas las maravillas que se han hecho en vosotras, ya dias ha
que, sentados en cilicio y ceniza, se habrian arrepentido.

14 Por tanto Tiro y Sidon tendran mas remision que vosotras en el juicio.

15 Y tu, Capernaum, que hasta los cielos estas levantada, hasta los
infiernos seras abajada.

16 El que a vosotros oye, a mi oye; y el que a vosotros desecha, a mi
desecha; y el que a mi desecha, desecha al que me envio.

17 Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Senor, aun los demonios se
nos sujetan en tu nombre.

18 Y les dijo: Yo veia a Satanas, como un rayo, que caia del cielo.

19 He aqui os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los
escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo; y nada os danara.

20 Mas no os goceis de esto, [a saber,] que los espiritus se os sujetan;
antes gozaos de que vuestros nombres estan escritos en los cielos.

21 En aquella misma hora Jesus se alegro en espiritu, y dijo: Yo te alabo,
oh Padre, Senor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas a los
sabios entendidos, y las has revelado a los pequenos: asi Padre, porque asi
te agrado.

22 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quien sea el
Hijo, sino el Padre; ni quien sea el Padre, sino el Hijo, y a quien el Hijo
lo quisiere revelar.

23 Y vuelto particularmente a [sus] discipulos, dijo: Bienaventurados los
ojos que ven lo que vosotros veis;

24 Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros
veis, y no [lo] vieron; y oir lo que ois, y no [lo] oyeron.

25 Y he aqui, un doctor de la ley se levanto tentandole, y diciendo:
Maestro, ?haciendo que cosa poseere la vida eterna?

26 Y el le dijo: ?Que esta escrito en la ley? ?Como lees?

27 Y el respondiendo, dijo: Amaras al Senor tu Dios de todo tu corazon, y de
toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y a tu
projimo, como a ti mismo.

28 Y dijole. Bien has respondido: haz esto, y viviras.

29 Mas el, queriendose justificar a si mismo, dijo a Jesus: ?Y quien es mi
projimo?

30 Y respondiendo Jesus, dijo: Un hombre descendia de Jerusalem a Jerico, y
cayo en [manos de] ladrones, los cuales le despojaron, e hiriendole, se
fueron dejandole medio muerto.

31 Y acontecio, que descendio un sacerdote por el mismo camino; y viendole
se paso de un lado.

32 Y asimismo un Levita llegando cerca de aquel lugar, y viendole, se paso
de un lado.

33 Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de el, y viendole, fue
movido a misericordia;

34 Y llegandose, vendo sus heridas echando[le] aceite y vino: y poniendole
sobre su cabalgadura, llevolo al meson, y cuido de el.

35 Y otro dia al partir, saco dos denarios, y diolos al huesped, y le dijo:
Cuidamele; y todo lo que demas gastares, yo cuando vuelva te [lo] pagare.

36 ?Quien, pues, de estos tres te parece que fue el projimo de aquel que
cayo en [manos de] los ladrones?

37 Y el dijo: El que uso con el de misericordia. Entonces Jesus le dijo: Ve
y haz tu lo mismo.

38 Y acontecio, que yendo, entro el en una aldea; y una mujer, llamada
Marta, le recibio en su casa:

39 Y esta tenia una hermana, que se llamaba Maria, la cual sentandose a los
pies del Senor, oia su palabra.

40 Empero Marta se distraia en muchos servicios; y sobreviniendo, dice:
Senor, ?no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile, pues, que
me ayude.

41 Pero respondiendo Jesus, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estas, y con
las muchas cosas estas turbada:

42 Empero una cosa es necesaria; y Maria escogio la buena parte, la cual no
le sera quitada.



CAPITULO 11.

1 Y ACONTECIO que estando el orando en un lugar, como acabo, uno de sus
discipulos le dijo: Senor, ensenanos a orar, como tambien Juan enseno a sus
discipulos.

2 Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estas en los cielos,
sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el
cielo, asi tambien en la tierra.

3 El pan nuestro de cada dia, danos[le] hoy.

4 Y perdonanos nuestros pecados, porque tambien nosotros perdonamos a todos
los que nos deben. Y no nos metas en tentacion, mas libranos del malo.

5 Dijoles tambien: ?Quien de vosotros tendra un amigo, e ira a el a media
noche, y le dira: Amigo, prestame tres panes:

6 Porque un amigo mio ha venido a mi de camino, y no tengo que ponerle
delante?

7 Y [si] el de dentro respondiendo, dijere: No me seas molesto; la puerta
esta ya cerrada, y mis ninos estan conmigo en cama; no puedo levantarme, y
darte:

8 Os digo, que aunque no se levante a darle por ser su amigo, cierto por su
importunidad se levantara, y le dara todo lo que habra menester.

9 Y yo os digo: Pedid, y se os dara: buscad, y hallareis; tocad, y os sera
abierto.

10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca halla; y al que toca,
se abre.

11 ?Y cual padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dara una piedra?
o, si pescado, ?en lugar de pescado le dara una serpiente?

12 O, si [le] pidiere un huevo, ?le dara un escorpion?

13 Pues si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dadivas a vuestros
hijos, ?cuanto mas vuestro Padre celestial dara el Espiritu Santo a los que
lo pidieren de el?

14 Y estaba el lanzando un demonio el cual era mudo: y acontecio que salido
fuera el demonio, el mudo hablo, y las gentes se maravillaron.

15 Y algunos de ellos decian: En Beelzebul, principe de los demonios, echa
fuera los demonios.

16 Y otros, tentando, pedian de el senal del cielo.

17 Mas el, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino
dividido contra si mismo es asolado, y una casa [dividida] contra si misma,
cae.

18 Y si tambien Satanas esta dividido contra si mismo, ?como estara en pie
su reino? porque decis, que en Beelzebul echo yo fuera los demonios.

19 Pues si yo echo fuera los demonios en Beelzebul, ?vuestros hijos en quien
los echan fuera? por tanto ellos seran vuestros jueces.

20 Mas si en el dedo de Dios echo fuera los demonios, cierto el reino de
Dios ha llegado a vosotros.

21 Cuando el fuerte armada guarda su atrio, en paz esta lo que posee.

22 Mas si sobreviniendo [otro] mas fuerte que el, le venciere, le toma todas
sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos.

23 El que no es conmigo, contra mi es, y el que conmigo no recoge,
desparrama.

24 Cuando el espiritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos
buscando reposo; y no hallando[le,] dice: Me volvere a mi casa, de donde
sali.

25 Y viniendo la halla barrida y adornada.

26 Entonces va, y toma otros siete espiritus peores que el; Y entrados,
habitan alli; y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero.

27 Y acontecio que diciendo estas cosas, una mujer de la compania levantando
la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos, que
mamaste.

28 Y el dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la
guardan.

29 Y juntandose las gentes a el, comenzo a decir: Esta generacion mala es:
senal busca, mas senal no le sera dada, sino la senal de Jonas.

30 Porque como Jonas fue senal a los Ninivitas, asi tambien sera el Hijo del
hombre a esta generacion.

31 La reina del Austro se levantara en juicio con los hombres de esta
generacion, y los condenara; porque vino de los fines de la tierra a oir la
sabiduria de Salomon; y he aqui mas que Salomon en este lugar.

32 los hombres de Ninive se levantaran en juicio con esta generacion, y la
condenaran: porque a la predicacion de Jonas se arrepintieron; y he aqui mas
que Jonas en este lugar.

33 Nadie pone en oculto la antorcha encendida, ni debajo del almud; sino en
el candelero, para que los que entran, vean la luz.

34 La antorcha del cuerpo es el ojo: pues si tu ojo fuere simple, tambien
todo tu cuerpo sera resplandeciente: mas si fuere malo, tambien tu cuerpo
sera tenebroso.

35 Mira pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas.

36 Asi que [siendo] todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte
de tiniebla, sera todo luminoso, como cuando una antorcha de resplandor te
alumbra.

37 Y luego que hubo hablado, rogole un Fariseo que comiese con el: y entrado
Jesus, se sento a la mesa.

38 Y el Fariseo como [le] vio, maravillose de que no se lavo antes de comer.

39 Y el Senor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y
del plato 1impiais; mas lo interior de vosotros esta lleno de rapina y de
maldad.

40 Necios, ?el que hizo lo de fuera, no hizo tambien lo de dentro?

41 Empero de lo que os resta dad limosna; y he aqui, todo os sera limpio.

42 Mas iay de vosotros, Fariseos! que diezmais la menta, y la ruda, y toda
hortaliza: mas el juicio y la caridad de Dios pasais de largo. Pues estas
cosas era necesario hacer, y no dejar las otras.

43 iAy de vosotros Fariseos! que amais las primeras sillas en las sinagogas,
y las salutaciones en las plazas.

44 iAy de vosotros! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que
andan encima no [lo] saben.

45 Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando
dices esto, tambien nos afrentas a nosotros.

46 Y el dijo: iAy de vosotros tambien, doctores de la ley! que cargais los
hombres con cargas que no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo
tocais las cargas.

47 iAy de vosotros! que edificais los sepulcros de los profetas, y los
mataron vuestros padres.

48 De cierto dais testimonio que consentis en los hechos de vuestros padres:
porque a la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificais sus sepulcros.

49 Por tanto la sabiduria de Dios tambien dijo: Enviare a ellos profetas, y
apostoles, y de ellos [a unos] mataran, y [a otros] perseguiran;

50 Para que de esta generacion sea demandada la sangre de todos los
profetas, que ha sido derramada desde la fundacion del mundo;

51 Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarias, que murio entre el
altar y el templo: asi os digo, sera demandada de esta generacion.

52 iAy de vosotros, doctores de la ley! que habeis quitado la llave de la
ciencia: vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban impedisteis.

53 Y diciendoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron a
apretar[lo] en gran manera, y a provocarle a que hablase de muchas cosas;

54 Asechandole, y procurando cazar algo de su boca para acusarle.



CAPITULO 12.

1 EN esto, juntandose muchas gentes, tanto que unos a otros se hollaban,
comenzo a decir a sus discipulos primeramente: Guardaos de la levadura de los
Fariseos, que es hipocresia.

2 Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que
no haya de ser sabido.

3 Por tanto las cosas que dijisteis en tinieblas, a la luz seran oidas; y lo
que hablasteis al oido en las camaras, sera pregonado en los terrados.

4 Mas os digo, amigos mios: No temais de los que matan el cuerpo, y despues
no tienen mas que hacer.

5 Mas os ensenara a quien temais: Temed a aquel que despues de haber quitado
la vida, tiene poder de echar en la gehenna: asi os digo: A este temed.

6 ?No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos esta
olvidado delante de Dios.

7 Y aun los cabellos de vuestra cabeza estan todos contados. No temais pues:
de mas estima sois [vosotros] que muchos pajarillos.

8 Y os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, tambien
el Hijo del hombre le confesara delante de los angeles de Dios:

9 Mas el que me negare delante de los hombres, sera negado delante de los
angeles de Dios:

10 Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del hombre, le sera
perdonado; mas al que blasfemare contra el Espiritu Santo, no [le] sera
perdonado.

11 Y cuando os trajeren a las sinagogas, y a los magistrados y potestades,
no esteis solicitos como o que hayais de responder, o que hayais de decir;

12 Porque el Espiritu Santo os ensenara en la misma hora lo que sera
necesario decir.

13 Y dijole uno de la compania: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo
la herencia.

14 Mas el le dijo: hombre, ?quien me puso por juez o partidor sobre
vosotros?

15 Y dijoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre
no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

16 Y refirioles una parabola, diciendo: La heredad de un hombre rico habia
llevado mucho;

17 Y [el] pensaba dentro de si, diciendo: ?Que hare, que no tengo donde
junte mis frutos?

18 Y dijo: Esto hare; derribare mis alfolies, y edificare[los] mayores; y
alli juntare todos mis frutos y mis bienes,

19 Y dire a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos
anos: reposate, come, bebe, huelgate.

20 Y dijole Dios: iNecio! esta noche vuelven a pedir tu alma: y lo que has
prevenido, ?de quien sera?

21 Asi [es] el que hace para si tesoro, y no es rico en Dios.

22 Y dijo a sus discipulos: Por tanto os digo, no esteis afanosos de vuestra
vida, que comereis, ni del cuerpo, que vestireis.

23 La vida mas es que la comida, y el cuerpo que el vestido.

24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen
cillero, ni alfoli; y Dios los alimenta. ?Cuanto de mas estima sois vosotros
que las aves?

25 ?Y quien de vosotros podra con [su] afan anadir a su estatura un codo?

26 Pues si no podeis aun lo que es menos, ?para que estareis afanosos de lo
demas?

27 Considerad los lirios, como crecen; no labran, ni hilan: y os digo, que
ni Salomon con toda su gloria se vistio como uno de ellos.

28 Y si asi viste Dios a la yerba, que hoy esta en el campo, y manana es
echada en el horno, ?cuanto mas a vosotros, [hombres] de poca fe?

29 Vosotros, pues, no procureis que hayais de comer, o que hayais de beber,
ni esteis en ansiosa perplejidad.

30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo: que vuestro Padre
sabe que necesitais estas cosas.

31 Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os seran anadidas.

32 No temais, manada pequena, porque al Padre ha placido daros el reino.

33 Vended lo que poseeis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen,
tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladron no llega, ni polilla
corrompe.

34 Porque donde esta vuestro tesoro, alli tambien estara vuestro corazon.

35 Esten cenidos vuestros lomos, y [vuestras] antorchas encendidas:

36 Y vosotros, semejantes a hombres que esperan cuando su senor ha de volver
de las bodas; para que cuando viniere, y tocare, luego le abran.

37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales, cuando el senor viniere,
hallare velando; de cierto os digo, que se cenira, y hara que se sienten a la
mesa y pasando les servira.

38 Y aunque venga a la segunda vigilia: y aunque venga a la tercera vigilia,
y [los] hallare asi, bienaventurados son los tales siervos.

39 Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia a que hora habia de
venir el ladron, velaria ciertamente y no dejaria minar su casa.

40 Vosotros, pues, tambien estad apercibidos: porque a la hora que no
pensais, el Hijo del hombre vendra.

41 Entonces Pedro le dijo: Senor, ?dices esta parabola a nosotros, o tambien
a todos?

42 Y dijo el Senor: ?Quien es el mayordomo fiel y prudente, al cual el senor
pondra sobre su familia, para que en tiempo les de [su] racion?

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Joe the Plumber becomes Joe the Writer after signing book deal
Obituary: Co-founder of the British Book Awards

French literary prize season ends with triumph for Serge Bramly
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Meg Kane: Sarah Palin hits the publishing world jackpot, but not George Bush
A novel that opens with the death of a foreign princess in a Paris tunnel takes France's Prix Interallié

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