Reina Valera New Testament of the Bible 1862 by Anon.
A >>
Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1862
Pages:
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
17 | 18 |
19 |
20 |
21 |
22 |
23 |
24 |
25 |
26 |
27 |
28 |
29 |
30 |
31 |
32 |
33 |
34 |
35 |
36 |
37 |
38 |
39
5 Y bajandose [a mirar,] vio los lienzos echados; mas no entro.
6 Llego luego Simon Pedro siguiendole, y entro en el sepulcro, y vio los
lienzos echados;
7 Y el sudario que habia estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos,
sino envuelto en un lugar aparte.
8 Y entonces entro tambien el otro discipulo, que habia venido primero al
monumento, y vio, y creyo.
9 Porque aun no sabian la escritura: Que era necesario que el resucitase de
los muertos.
10 Y volvieron los discipulos a los suyos.
11 Empero Maria estaba fuera llorando junto al sepulcro; y estando llorando,
bajose [a mirar] el sepulcro.
12 Y vio dos angeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno a la
cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesus habia sido puesto.
13 Y dijeronle: Mujer, ?por que lloras? Diceles: Porque se han llevado a mi
Senor, y no se donde
le han puesto.
14 Y como hubo dicho esto, volviose atras, y vio a Jesus que estaba [alli;]
mas no sabia que era Jesus.
15 Dicele Jesus: Mujer, ?por que lloras? ?a quien buscas? Ella, pensando que
era el hortelano, dijole: Senor, si tu le has llevado, dime donde le has
puesto, y yo lo llevare.
16 Dicele Jesus: Maria. Volviendose ella, dicele: Raboni, que quiere decir,
Maestro.
17 Dicele Jesus: No me toques, porque aun no he subido a mi Padre: mas ve a
mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre, y a vuestro Padre, y a mi Dios, y a
vuestro Dios.
18 Fue Maria Magdalena dando las nuevas a los discipulos que habia visto al
Senor, y le habia dicho estas cosas.
19 Y como fue tarde aquel dia, el primero de la semana, y estando las
puertas cerradas, donde los discipulos estaban juntos, por miedo de los
Judios, vino Jesus, y pusose en medio, y dijoles: Paz a vosotros.
20 Y como hubo dicho esto, mostroles las manos y el costado. Y los
discipulos se gozaron viendo al Senor.
21 Entonces les dijo Jesus otra vez; Paz a vosotros: como me envio el Padre,
asi tambien yo os envio.
22 Y como hubo dicho esto, soplo, y dijoles: Tomad el Espiritu Santo:
23 A los que remitiereis los pecados, les son remitidos: a quienes los
retuviereis, seran retenidos.
24 Empero Tomas, uno de los doce, que se dice el Didimo, no estaba con ellos
cuando Jesus vino.
25 Dijeronle, pues, los otros discipulos: Al Senor hemos visto. Y el les
dijo: Si no viere en sus manos la senal de los clavos, y metiere mi dedo en
el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creere.
26 Y ocho dias despues estaban otra vez sus discipulos dentro, y con ellos
Tomas: vino Jesus, las puertas cerradas, y pusose en medio, y dijo: Paz a
vosotros.
27 Luego dice a Tomas: Mete tu dedo aqui, y ve mis manos; y alarga aca tu
mano y mete[la] en mi costado: y no seas incredulo, sino fiel.
28 Entonces Tomas respondio, y dicele: Senor mio, y Dios mio.
29 Dicele Jesus: Porque me has visto, oh Tomas, creiste: bienaventurados los
que no vieron, y creyeron.
30 Y tambien hizo Jesus muchas otras senales en presencia de sus discipulos,
que no estan escritas en este libro.
31 Estas empero son escritas para que creais que Jesus es el Cristo, el Hijo
de Dios; y para que creyendo, tengais vida en su nombre.
CAPITULO 21.
1 DESPUES se manifesto Jesus otra vez a sus discipulos a la mar de Tiberias;
y manifestose de esta manera.
2 Estaban juntos Simon Pedro y Tomas, llamado el Didimo, y Natanael, el que
[era] de Cana de Galilea, y los [hijos] de Zebedeo, y otros dos de sus
discipulos.
3 Diceles Simon: A pescar voy. Dicenle: Vamos nosotros tambien contigo.
Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.
4 Y venida la manana, Jesus se puso a la ribera: mas los discipulos no
entendieron que era Jesus.
5 Y dijoles: Mozos ?teneis algo de comer? Respondieronle: No.
6 Y el les dice: Echad la red a la mano derecha del barco, y hallareis.
Entonces echaron, y no la podian en ninguna manera sacar, por la multitud de
los peces.
7 Entonces aquel discipulo, al cual amaba Jesus, dijo a Pedro: El Senor es.
Y Simon Pedro, como oyo que era el Senor, cinose la ropa, porque estaba
desnudo, y echose a la mar.
8 Y los otros discipulos vinieron con el barco (porque no estaban lejos de
tierra sino como doscientos codos), trayendo la red de peces.
9 Y como descendieron a tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima de
ellas, y pan.
10 Diceles Jesus: Traed de los peces que cogisteis ahora.
11 Subio Simon Pedro, y trajo la red a tierra, llena de grandes peces,
ciento y cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompio.
12 Diceles Jesus: Venid, comed. Y ninguno de sus discipulos osaba
preguntarle: ?Tu, quien eres? sabiendo que era el Senor.
13 Viene pues Jesus, y toma el pan, y dales; y asimismo del pez.
14 Esta [era] ya la tercera vez que Jesus se manifesto a sus discipulos,
habiendo resucitado de los muertos.
15 Y cuando hubieron comido, Jesus dijo a Simon Pedro: Simon, [hijo] de
Jonas, ?me amas mas que estos? Dicele: Si, Senor: tu sabes que te amo.
Dicele: Apacienta mis corderos.
16 Vuelvele a decir la segunda vez: Simon, [hijo] de Jonas, ?me amas?
Respondele: Si, Senor: tu sabes que te amo. Dicele: Apacienta mis ovejas.
17 Dicele la tercera vez: Simon, [hijo] de Jonas, ?me amas? Entristeciose
Pedro de que le dijese la tercera vez: ?Me amas? Y dicele: Senor, tu sabes
todas las cosas; tu sabes que te amo. Dicele Jesus: Apacienta mis ovejas.
18 De cierto, de cierto te digo [que] cuando eras mas mozo, te cenias, e
ibas donde querias: mas cuando ya fueres viejo, extenderas tus manos, y te
cenira otro, y te llevara adonde no quieras.
19 Y esto dijo, dando a entender con que muerte habia de glorificar a Dios.
Y dicho esto, dicele: Sigueme.
20 Volviendose Pedro, ve a aquel discipulo al cual amaba Jesus, que seguia,
el que tambien se habia recostado a su pecho en la cena, y [le] habia dicho:
Senor ?quien es el que te ha de entregar?
21 Asi que Pedro vio a este, dice a Jesus: Senor, ?y este, que?
22 Dicele Jesus: Si quiero que el quede hasta que [yo] venga, ?que [se te
da] a ti? Sigueme tu.
23 Salio entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discipulo no
habia de morir. Mas Jesus no le dijo: No morira; sino: Si quiero que el quede
hasta que [yo] venga, ?que a ti?
24 Este es aquel discipulo que da testimonio de estas cosas, y escribio
estas cosas: y sabemos que su testimonio es verdadero.
25 Y hay tambien otras muchas cosas que hizo Jesus, que si se escribiesen
cada una por si, ni aun en el mundo pienso que cabrian los libros que se
habrian de escribir. Amen.
LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.
CAPITULO 1.
1 EN el primer tratado, oh Teofilo, he hablado de todas las cosas que Jesus
comenzo a hacer, y a ensenar,
2 Hasta el dia en que, habiendo dado mandamientos por el Espiritu Santo a
los apostoles que escogio, fue recibido arriba:
3 A los cuales, despues de haber padecido, se presento vivo con muchas
pruebas indubitables, apareciendoles por cuarenta dias, y hablando[les] del
reino de Dios.
4 Y estando juntos, les mando que no se fuesen de Jerusalem, sino que
esperasen la promesa del Padre, que oisteis, [dijo,] de mi.
5 Porque Juan a la verdad bautizo con agua, mas vosotros sereis bautizados
con el Espiritu Santo no muchos dias despues de estos.
6 Entonces los que se habian juntado le preguntaron, diciendo: Senor,
?restituiras el reino a Israel en este tiempo?
7 Y les dijo: No toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el
Padre puso en su sola potestad:
8 Mas recibireis la virtud del Espiritu Santo que vendra sobre vosotros, y
me sereis testigos en Jerusalem, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo
ultimo de la tierra.
9 Y habiendo dicho estas cosas, viendolo ellos, fue alzado; y una nube le
recibio, [y le quito] de sus ojos.
10 Y estando con los ojos puestos en el cielo entretanto que el iba, he aqui
dos varones se pusieron junto a ellos en vestidos blancos;
11 Los cuales tambien les dijeron: Varones Galileos, ?que estais mirando al
cielo? este mismo Jesus que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo,
asi vendra como le habeis visto ir al cielo.
12 Entonces se volvieron a Jerusalem del monte que se llama del Olivar, el
cual esta cerca de Jerusalem camino de un Sabado.
13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro, y Jacobo y
Juan, y Andres, Felipe, y Tomas, Bartolome, y Mateo, Jacobo [hijo] de Alfeo,
y Simon Zelotes, y Judas [hermano] de Jacobo.
14 Todos estos perseveraban unanimes en oracion y ruego, con las mujeres, y
con Maria la madre de Jesus, y con sus hermanos.
15 Y en aquellos dias Pedro, levantandose en medio de los hermanos, dijo (y
era la compania junta como de ciento y veinte en numero):
16 Varones hermanos, convino que se cumpliese la escritura, la cual dijo
antes el Espiritu Santo por la boca de David, de Judas, que fue guia de los
que prendieron a Jesus.
17 El cual era contado con nosotros, y tenia suerte en este ministerio.
18 Este pues adquirio un campo del salario de [su] iniquidad; y colgandose,
revento por medio, y todas sus entranas se derramaron.
19 Y fue notorio a todos los moradores de Jerusalem: de tal manera que aquel
campo es llamado en su propia lengua, Aceldama, que es, Campo de sangre.
20 Porque esta escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su
habitacion, y no haya quien more en ella: y tome otro su obispado.
21 Conviene, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros
todo el tiempo que el Senor Jesus entro y salio entre nosotros,
22 Comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el dia en que fue recibido
arriba de [entre] nosotros, uno sea hecho testigo con nosotros de su
resurreccion.
23 Y senalaron a dos: a Jose, llamado Barsabas, que tenia por sobrenombre
Justo, y a Matias.
24 Y orando, dijeron. Tu, Senor, que conoces los corazones de todos, muestra
cual escoges de estos dos.
25 Para que tome el oficio de este ministerio, y del apostolado, del cual
cayo Judas por transgresion, para irse a su lugar.
26 Y les echaron suertes, y cayo la suerte sobre Matias; y fue contado con
los once apostoles.
CAPITULO 2.
1 COMO se cumplieron los dias de Pentecostes, estaban todos unanimes juntos:
2 Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que
corria, el cual hinchio toda la casa donde estaban sentados.
3 Y se les aparecieron lenguas repartidas como de fuego, que se asento sobre
cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos de Espiritu Santo, y comenzaron a hablar en otras
lenguas, como el Espiritu les daba que hablasen.
5 (Moraban entonces en Jerusalem Judios, varones religiosos, de todas las
naciones debajo del cielo).
6 Y hecho este estruendo, juntose la multitud; y estaban confusos, porque
cada uno les oia hablar su propia lengua.
7 Y estaban atonitos, y maravillados, diciendo: He aqui, ?no son Galileos
todos estos que hablan?
8 ?Como, pues, les oimos nosotros [hablar] cada uno en nuestra lengua en que
somos nacidos?
9 Partos, y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea,
y en Capadocia, en el Ponto, y en Asia,
10 En Phrygia y en Pamphylia, en Egipto y en las partes de Africa que esta
de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, Judios, y convertidos,
11 Cretenses, y Arabes, les oimos hablar en nuestras lenguas las maravillas
de Dios.
12 Y estaban todos atonitos y perplejos, diciendo los unos a los otros: ?Que
quiere ser esto?
13 Mas otros burlandose decian: Que estan llenos de mosto.
14 Entonces Pedro, poniendose en pie con los once, alzo su voz, y habloles
diciendo: Varones Judios, y todos los que habitais en Jerusalem, esto os sea
notorio, y oid mis palabras:
15 Porque estos no estan borrachos como vosotros pensais, siendo la hora
tercia del dia.
16 Mas esto es lo que fue dicho por el profeta Joel:
17 Y sera en los postreros dias, (dice Dios) derramare de mi Espiritu sobre
toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizaran; y vuestros
mancebos veran visiones, y vuestros viejos sonaran suenos:
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos dias
derramare de mi Espiritu; y profetizaran.
19 Y dare prodigios arriba en el cielo, y senales abajo en la tierra, sangre
y fuego, y vapor de humo.
20 El sol se volvera en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el
dia del Senor grande y manifiesto.
21 Y sera que todo aquel que invocare el nombre del Senor, sera salvo.
22 Varones Israelitas, oid estas palabras: Jesus Nazareno, varon aprobado de
Dios entre vosotros en maravillas y prodigios, y senales, que Dios hizo por
el en medio de vosotros, como tambien vosotros sabeis,
23 A este, entregado por determinado consejo y providencia de Dios,
[vosotros] prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificandole:
24 Al cual Dios levanto, sueltos los dolores de la muerte; por cuanto era
imposible ser detenido de ella.
25 Porque David dice de el: Veia al Senor siempre delante de mi: porque esta
a mi diestra, no sere conmovido.
26 Por lo cual mi corazon se alegro, y gozose mi lengua; y aun mi carne
descansara en esperanza:
27 Que no dejaras mi alma en el infierno, ni daras a tu santo que vea
corrupcion.
28 Hicisteme notorios los caminos de la vida; me henchiras de gozo con tu
presencia.
29 Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que
murio y fue sepultado, y su sepulcro esta con nosotros hasta el dia de hoy.
30 Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le habia Dios jurado,
que del fruto de su lomo, cuanto a la carne, levantaria al Cristo que se
sentaria sobre su trono,
31 Viendolo antes, hablo de la resurreccion de Cristo, que su alma no fue
dejada en el infierno, ni su carne vio corrupcion.
32 A este Jesus resucito Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
33 Asi que levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la
promesa del Espiritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y ois.
34 Porque David no subio a los cielos; empero el dice: Dijo el Senor a mi
Senor, Sientate a mi diestra,
35 Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.
36 Sepa pues ciertisimamente toda la casa de Israel, que a este Jesus, que
vosotros crucificasteis,
Dios ha hecho Senor y Cristo.
37 Entonces oido [esto,] fueron compungidos de corazon, y dijeron a Pedro, y
a los otros apostoles: Varones hermanos, ?que haremos?
38 Y Pedro les dice: Arrepentios, y bauticese cada uno de vosotros en el
nombre de Jesu-Cristo para perdon de los pecados; y recibireis el don del
Espiritu Santo.
39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos
los que estan lejos; [para] cuantos el Senor nuestro Dios llamare.
40 Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos
de esta perversa generacion.
41 Asi que los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron
anadidas [a la iglesia] aquel dia como tres mil personas.
42 Y perseveraban en la doctrina de los apostoles, y en la comunion, y en el
partimiento del pan, y en las oraciones.
43 Y toda persona tenia temor; y muchas maravillas y senales eran hechas por
los apostoles.
44 Y todos los que creian estaban juntos; y tenian todas las cosas comunes.
45 Y vendian las posesiones y las haciendas, y repartianlas a todos, como
cada uno habia menester.
46 Y perseverando unanimes cada dia en el templo, y partiendo el pan en las
casas, comian juntos con alegria y con sencillez de corazon.
47 Alabando a Dios y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Senor anadia
cada dia a la iglesia los que habian de ser salvos.
CAPITULO 3.
1 PEDRO y Juan subian juntos al templo a la hora de oracion, la de nona.
2 Y un hombre, que era cojo desde el vientre de su madre, era traido, al
cual ponian cada dia a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que
pidiese limosna de los que entraban en el templo.
3 Este como vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, rogaba que
le diesen limosna.
4 Y Pedro con Juan, fijando los ojos en el, dijo: mira a nosotros.
5 Entonces el estuvo atento a ellos, esperando recibir de ellos algo.
6 Y Pedro dijo: Ni tengo plata ni oro; mas lo que tengo te doy: En el nombre
de Jesu-Cristo de Nazaret, levantate y anda.
7 Y tomandole por la mano derecha, le levanto: y luego fueron afirmados sus
pies y tobillos;
8 Y saltando, se puso en pie, y anduvo, y entro con ellos en el templo,
andando, y saltando, y alabando a Dios.
9 Y todo el pueblo le vio andar, y alabar a Dios.
10 Y conocian que el era el que se sentaba a la limosna a la puerta del
templo la Hermosa: y fueron llenos de asombro y de espanto por lo que le
habia acontecido.
11 Y teniendo a Pedro y a Juan el cojo que habia sanado, todo el pueblo
concurrio a ellos al portico que se llama de Salomon, atonitos.
12 Y viendo [esto] Pedro, respondio al pueblo: Varones Israelitas, ?por que
os maravillais de esto? o ?por que poneis los ojos en nosotros como si con
nuestra virtud o piedad hubiesemos hecho andar a este?
13 El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nuestros padres ha
glorificado a su Hijo Jesus; al cual vosotros entregasteis, y negasteis
delante de Pilato, juzgando el que habia de ser suelto.
14 Mas vosotros al Santo y al Justo negasteis, y pedisteis que se os diese
un homicida;
15 Y matasteis al Autor de la vida: al cual Dios ha resucitado de los
muertos, de lo que nosotros somos testigos.
16 Y en la fe de su nombre, a este que vosotros veis y conoceis ha
confirmado su nombre: y la fe que por el es, ha dado a este esta completa
sanidad en presencia de todos vosotros.
17 Mas ahora, hermanos, se que por ignorancia lo habeis hecho, como tambien
vuestros principes.
18 Empero Dios ha cumplido asi lo que habia antes anunciado por boca de
todos sus profetas, que su Cristo habia de padecer.
19 Asi que arrepentios, y convertios, para que sean borrados vuestros
pecados; pues que vendran los tiempos del refrigerio de la presencia del
Senor.
20 Y enviara a Jesu-Cristo, que os fue antes anunciado:
21 Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de la
restauracion de todas las cosas, que hablo Dios por boca de sus santos
profetas que han sido desde el siglo,
22 Porque Moises dijo a los padres: El Senor vuestro Dios os levantara
profeta de vuestros hermanos como yo; a el oireis en todas las cosas que os
hablare.
23 Y sera, [que] cualquiera alma que no oyere a aquel profeta, sera
desarraigada del pueblo.
24 Y todos los profetas desde Samuel, y en adelante todos los que han
hablado, han anunciado estos dias.
25 Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios concerto
con nuestros padres, diciendo a Abraham: Y en tu simiente seran benditas
todas las familias de la tierra.
26 A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, le envio
para que os bendijese, a fin que cada uno se convierta de su maldad.
CAPITULO 4.
1 Y HABLANDO ellos al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, y el magistrado
del templo, y los Saduceos,
2 Resentidos de que ensenasen al pueblo, y anunciasen en Jesus la
resurreccion de los muertos.
3 Y les echaron mano, y los pusieron en la carcel hasta el dia siguiente;
porque era ya tarde.
4 Mas muchos de los que habian oido la palabra creyeron; y fue el numero de
los varones como cinco mil.
5 Y acontecio al dia siguiente^, que se juntaron en Jerusalem los principes
de ellos, y los ancianos, y los escribas,
6 Y Anas, principe de los sacerdotes y Caifas, y Juan, y Alejandro, y todos
los que eran del linaje sacerdotal:
7 Y haciendolos presentar en medio les preguntaron: ?Con que potestad, o en
que nombre habeis hecho vosotros esto,
8 Entonces Pedro, lleno de Espiritu Santo, les dijo: Principes del pueblo, y
ancianos de Israel,
9 Pues que somos hoy demandados acerca del beneficio [hecho] a un hombre
enfermo, de que manera este haya sido sanado;
10 Sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el
nombre de Jesu-Cristo de Nazaret, el que vosotros crucificasteis, y Dios le
resucito de los muertos, por el [mismo] este hombre esta en vuestra presencia
sano.
11 Este es la piedra reprobada de vosotros los edificadores, la cual es
puesta por cabeza del angulo.
12 Y en ningun otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo
dado a los hombres en que podamos ser salvos.
13 Entonces viendo la constancia de Pedro y de Juan, sabido que eran hombres
sin letras e ignorantes, se maravillaban; y les conocian que habian estado
con Jesus.
14 Y viendo al hombre que habia sido sanado, que estaba con ellos, no podian
decir nada en contra.
15 Mas les mandaron que se saliesen fuera del concilio; y conferian entre
si,
16 Diciendo: Que hemos de hacer a estos hombres? porque de cierto senal
manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en
Jerusalem, y no [lo] podemos negar.
17 Todavia, porque no se divulgue mas por el pueblo, amenacemosles que no
hablen de aqui adelante a hombre ninguno en este nombre.
18 Y llamandolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni ensenasen
en el nombre de Jesus.
19 Entonces Pedro y Juan, respondiendo, les dijeron: Juzgad si es justo
delante de Dios obedecer antes a vosotros que a Dios:
20 Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oido.
21 Ellos entonces los despacharon amenazandoles, no hallando ningun modo de
castigarles, por causa del pueblo: porque todos glorificaban a Dios de lo que
habia sido hecho.
22 Porque el hombre en quien habia sido hecho este milagro de sanidad, era
de mas de cuarenta anos.
23 Y sueltos [ellos,] vinieron a los suyos, y contaron todo lo que los
principes de los sacerdotes y los ancianos les habian dicho.
24 Y ellos, habiendolo oido, alzaron unanimes la voz a Dios, y dijeron.
Senor, tu [eres] el Dios, que hiciste el cielo y la tierra, la mar, y todo lo
que en ellos [hay:]
25 Que por la boca de David tu siervo dijiste: ?Por que han bramado las
gentes, y los pueblos han pensado cosas vanas?
26 Asistieron los reyes de la tierra, y los principes se juntaron en uno
contra el Senor, y contra su Cristo.
27 Porque verdaderamente se juntaron en esta ciudad contra tu santo Hijo
Jesus, al cual ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los Gentiles y los
pueblos de Israel,
28 Para hacer lo que tu mano y tu consejo habian antes determinado que habia
de ser hecho.
29 Y ahora, Senor, mira sus amenazas, y da a tus siervos que con toda
confianza hablen tu palabra:
30 Que extiendas tu mano a que sanidades y milagros y prodigios sean hechos
por el nombre de tu santo Hijo Jesus.
31 Y como hubieron orado, el lugar en que estaban congregados temblo; y
todos fueron llenos de Espiritu Santo, y hablaron la palabra de Dios con
confianza.
32 Y de la multitud de los que habian creido era un corazon y un alma; y
ninguno decia ser suyo algo de lo que poseia, mas todas las cosas les eran
comunes.
33 Y los apostoles daban testimonio de la resurreccion del Senor Jesus con
gran esfuerzo: y gran gracia era en todos ellos;
34 Que ningun necesitado habia entre ellos; porque todos los que poseian
heredades o casas, vendiendolas, traian el precio de lo vendido,
357 Y lo ponian a los pies de los apostoles, y era repartido a cada uno
segun que habia menester.
36 Entonces Jose, que fue llamado de los apostoles por sobrenombre Bernabe,
(que es, interpretado, Hijo de consolacion,) Levita, [y] natural de Cipro,
37 Como tuviese una heredad, [la] vendio, y trajo el precio, y puso[lo] a
los pies de los apostoles.
CAPITULO 5.
1 MAS un varon llamado Ananias, con Safira su mujer, vendio una posesion,
2 Y defraudo del precio, sabiendo[lo] tambien su mujer; y trayendo una
parte, puso[la] a los pies de los apostoles.
3 Y dijo Pedro: Ananias, ?Por que ha llenado Satanas tu corazon a que
mintieses al Espiritu Santo, y defraudases del precio de la heredad?
4 Reteniendola ?no se te quedaba a ti? y vendida, ?no estaba [el precio] en
tu potestad? ?Por que pusiste esto en tu corazon? No has mentido a los
hombres, sino a Dios.
5 Entonces Ananias, oyendo estas palabras, cayo, y espiro. Y vino un gran
temor sobre todos los que lo oyeron.
6 Y levantandose los mancebos le tomaron; y sacando[lo,] sepultaron[le.]
7 Y pasado espacio como de tres horas, sucedio que entro su mujer, no
sabiendo lo que habia acontecido.
8 Entonces Pedro le dijo: Dime: ?vendisteis en tanto la heredad? Y ella
dijo: Si, en tanto.
9 Y Pedro le dijo: ?Por que os concertasteis para tentar al Espiritu del
Senor? He aqui a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y
te sacaran [a sepultar.]
10 Y luego cayo a los pies de el, y espiro: y entrados los mancebos, la
hallaron^ muerta; y [la] sacaron, y [la] sepultaron junto a su marido.
11 Y vino un gran temor en toda la iglesia y en todos los que oyeron estas
cosas.
Pages:
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
17 | 18 |
19 |
20 |
21 |
22 |
23 |
24 |
25 |
26 |
27 |
28 |
29 |
30 |
31 |
32 |
33 |
34 |
35 |
36 |
37 |
38 |
39