Reina Valera New Testament of the Bible 1862 by Anon.
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Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1862
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25 Nos ha parecido, congregados en uno, elegir varones, y enviarles a
vosotros con nuestros amados Bernabe y Pablo,
26 Hombres que han expuesto sus vidas por el nombre de nuestro Senor Jesu-
Cristo.
27 Asi que, enviamos a Judas, y a Silas, los cuales tambien por palabra [os]
haran saber lo mismo.
28 Que ha parecido bien al Espiritu Santo, y a nosotros, no imponeros
ninguna carga mas que estas cosas necesarias:
29 Que os abstengais de cosas sacrificadas a idolos, y de sangre, y de
ahogado, y de fornicacion; de las cuales cosas si os guardareis, bien hareis.
Pasadlo bien.
30 Ellos entonces enviados, descendieron a Antioquia, y juntando la
multitud, dieron la carta.
31 La cual, como leyeron, fueron gozosos de la consolacion.
32 Judas tambien y Silas, como ellos tambien eran profetas, consolaron y
confirmaron los hermanos con abundancia de palabra.
33 Y pasando [alli] algun tiempo, fueron enviados de los hermanos a los
apostoles en paz.
34 Mas a Silas parecio bien de quedarse alli.
35 Y Pablo y Bernabe se estaban en Antioquia ensenando la palabra del Senor,
y anunciando el Evangelio con otros muchos.
36 Y despues de algunos dias Pablo dijo a Bernabe: Volvamos a visitar los
hermanos por todas las ciudades en las cuales hemos anunciado la palabra del
Senor, como estan.
37 Y Bernabe queria que tomasen consigo a Juan, el que tenia por sobrenombre
Marcos;
38 Mas a Pablo no le parecia bien llevar consigo al que se habia apartado de
ellos desde Pamphylia, y no habia ido con ellos a la obra.
39 Y hubo tal contencion entre ellos, que se apartaron el uno del otro; y
Bernabe tomando a Marcos, navego a Cipro,
40 Y Pablo escogiendo a Silas, partio encomendado de los hermanos a la
gracia del Senor.
41 Y anduvo la Siria y la Cilicia confirmando las iglesias.
CAPITULO 16.
1 DESPUES llego a Derbe, y a Listra: y he aqui, estaba alli un discipulo,
llamado Timoteo, hijo de una mujer Judia fiel, mas de padre Griego:
2 De este daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en
Iconio.
3 Este quiso Pablo que fuese con el; y tomando[le,] le circuncido por causa
de los Judios que estaban en aquellos lugares; porque todos sabian que su
padre era Griego.
4 Y como pasaban por las ciudades, les daban que guardasen los decretos que
habian sido determinados por los apostoles y los ancianos que estaban en
Jerusalem.
5 Asi que, las iglesias eran confirmadas en fe, y eran aumentadas en numero
cada dia.
6 Y pasando a Phrygia, y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el
Espiritu Santo hablar la palabra en Asia.
7 Y como vinieron a Misia, tentaron de ir a Bitinia; mas el Espiritu no les
dejo [ir.]
8 Y pasando a Misia, descendieron a Troas.
9 Y fue mostrado a Pablo de noche una vision: Un varon Macedonio se puso
delante, rogandole, y diciendo: Pasa a Macedonia, y ayudanos.
10 Y como vio la vision, luego procuramos partir a Macedonia, dando por
cierto que Dios nos llamaba para que les anunciasemos el Evangelio.
11 Partidos pues de Troas, vinimos camino derecho a Samotracia, y el dia
siguiente a Napoles:
12 Y de alli a Filipos, que es la primera ciudad de la parte de Macedonia,
[y] una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos dias.
13 Y un dia de Sabado salimos de la puerta junto al rio, donde solia ser la
oracion; y sentandonos hablamos a las mujeres que se habian juntado.
14 Entonces una mujer, llamada Lidia, que vendia purpura en la ciudad de
Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazon de la cual abrio el
Senor para que estuviese atenta a lo que Pablo decia.
15 Y cuando fue bautizada, y su familia, [nos] rogo, diciendo: Si habeis
juzgado que yo sea fiel al Senor, entrad en mi casa, y posad: y
constrinionos.
16 Y acontecio, que yendo nosotros a la oracion, una muchacha que tenia
espiritu pitonico, nos salio al encuentro, la cual daba grande ganancia a sus
amos adivinando.
17 Esta, siguiendo a Pablo, y a nosotros, daba voces diciendo: Estos hombres
son siervos del Dios Alto, los cuales os anuncian el camino de salud.
18 Y esto hacia por muchos dias: mas desagradando a Pablo, se volvio, y dijo
al espiritu; Te mando, en el nombre de Jesu-Cristo, que salgas de ella. Y
salio en la misma hora.
19 Y viendo sus amos que habia salido la esperanza de su ganancia,
prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, al magistrado.
20 Y presentandolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo
Judios, alborotan nuestra ciudad.
21 Y predican ritos, los cuales no nos es licito recibir ni hacer, pues
somos Romanos.
22 Y agolpose el pueblo contra ellos; y los magistrados rompiendoles sus
ropas, [los] mandaron azotar con varas.
23 Y despues que los hubieron herido de muchos azotes, los echaron en la
carcel, mandando al carcelero que los guardase con diligencia.
24 El cual recibido este mandamiento, los metio en la carcel de mas adentro,
y les apreto los pies en el cepo.
25 Mas a media noche orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los que
estaban presos los oian.
26 Entonces fue hecho de repente un gran terremoto, de tal manera que los
cimientos de la carcel se movian; y luego todas las puertas se abrieron, y
las prisiones de todos se soltaron.
27 Y despertado el carcelero, como vio abiertas las puertas de la carcel,
sacando la espada se queria matar, pensando que los presos se habian huido.
28 Mas Pablo clamo a gran voz diciendo: No te hagas ningun mal; que todos
estamos aqui.
29 El entonces pidiendo luz, entro dentro, y temblando, derribose a los pies
de Pablo y de Silas;
30 Y sacandoles fuera, les dice: Senores: ?Que es menester que yo haga para
ser salvo?
31 Y ellos [le] dijeron: Cree en el Senor Jesu-Cristo, y seras salvo tu, y
tu casa.
32 Y le hablaron la palabra del Senor, y a todos los que estaban en su casa.
33 Y tomandolos en aquella misma hora de la noche, les lava los azotes; y se
bautizo luego el, y todos los suyos.
34 Y llevandolos a su casa, les puso la mesa; y se gozo de que con toda su
casa habia creido a Dios.
35 Y como fue de dia, los magistrados enviaron los alguaciles, diciendo:
Deja ir a aquellos hombres.
36 Y el carcelero hizo saber estas palabras a Pablo: los magistrados han
enviado [a decir] que seais sueltos: asi que ahora salid, e id en paz.
37 Entonces Pablo les dijo: Azotados publicamente, sin ser condenados,
siendo hombres Romanos, nos echaron en la carcel; ?y ahora nos echan
encubiertamente? No de cierto, sino vengan ellos y saquennos.
38 Y los alguaciles volvieron a decir a los magistrados estas palabras: y
tuvieron miedo, oido que eran Romanos.
39 Y viniendo les rogaron; y sacandolos, les pidieron que saliesen de la
ciudad.
40 Entonces salidos de la carcel, entraron en [casa de] Lidia; y habiendo
visto a los hermanos, los consolaron, y se salieron.
CAPITULO 17.
1 Y PASANDO por Anfipolis y Apolonia, llegaron a Tesalonica, donde estaba la
sinagoga de Judios.
2 Y Pablo, como acostumbraba, entro a ellos, y por tres Sabados disputo con
ellos de las escrituras,
3 Declarando y proponiendo, que convenia que el Cristo padeciese, y
resucitase de los muertos; y que Jesus (el cual yo os anuncio, [decia el])
este era el Cristo.
4 Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los
Griegos religiosos grande multitud, y mujeres nobles no pocos.
5 Entonces los Judios que eran incredulos, teniendo zelos, tomaron consigo a
algunos ociosos, malos hombres, y juntando compania, alborotaron la ciudad; y
acometiendo la casa de Jason procuraban sacarlos al pueblo.
6 Mas no hallandolos, trajeron a Jason, y a algunos hermanos a los
gobernadores de la ciudad, dando voces: Estos que alborotan el mundo, tambien
han venido aca;
7 A los cuales Jason ha recibido: y todos estos hacen contra los decretos de
Cesar, diciendo que hay otro rey, Jesus.
8 Y alborotaron el pueblo y a los gobernadores de la ciudad, oyendo estas
cosas.
9 Mas recibida satisfaccion de Jason y de los demas, los soltaron.
10 Entonces los hermanos luego de noche enviaron a Pablo y a Silas a Berea;
los cuales habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los Judios.
11 Y fueron estos mas nobles que los que [estaban] en Tesalonica, pues
recibieron la palabra con toda solicitud escudrinando cada dia las
escrituras, si estas cosas eran asi.
12 Asi que creyeron muchos de ellos; y mujeres Griegas de distincion, y no
pocos hombres.
13 Mas como entendieron los Judios de Tesalonica que tambien en Berea era
anunciada la palabra de Dios por Pablo, fueron, y tambien alli tumultuaron el
pueblo.
14 Empero luego los hermanos enviaron a Pablo que fuese como a la mar; y
Silas y Timoteo se quedaron alli.
15 Y los que habian tomado a cargo a Pablo, le llevaron hasta Atenas; y
tomando encargo [de el] para Silas y Timoteo, que viniesen a el lo mas presto
que pudiesen, partieron.
16 Y esperandolos Pablo en Atenas su espiritu se deshacia en el, viendo la
ciudad dada a idolatria.
17 Asi que disputaba en la sinagoga con los Judios y religiosos; y en la
plaza cada dia con los que le ocurrian.
18 Y algunos filosofos de los Epicureos y de los Estoicos disputaban con el;
y unos decian: ?Que quiere decir este palabrero? Y otros: Parece que es
predicador de nuevos dioses; porque les predicaba a Jesus, y la resurreccion.
19 Y tomandole, le trajeron al Areopago, diciendo: ?Podremos saber que sea
esta nueva doctrina que dices?
20 Porque pones en nuestros oidos unas nuevas cosas: queremos pues saber que
quiere ser esto.
21 Entonces todos los Atenienses, y los huespedes extranjeros, en ninguna
otra cosa entendian sino, o en decir, o en oir alguna cosa nueva.
22 Estando pues Pablo en medio del Areopago, dijo: Varones Atenienses, en
todo os veo como mas supersticiosos.
23 Porque pasando y mirando vuestros santuarios, halle tambien un altar en
el cual estaba esta inscripcion: AL DIOS NO CONOCIDO. Aquel pues, que
vosotros honrais sin conocerle, a este os anuncio yo.
24 El Dios que hizo el mundo, y todas las cosas que en el [hay,] ese, como
sea Senor del cielo, y de la tierra, no habita en templos hechos de manos,
25 Ni es honrado con manos de hombres, necesitado de algo: pues el da a
todos vida y respiracion, y todas las cosas.
26 Y de una sangre ha hecho [venir] todo el linaje de los hombres, para que
habitasen sobre toda la faz de la tierra y [les] ha prefijado el orden de los
tiempos, y los terminos de la habitacion de ellos;
27 Para que buscasen a Dios, si en alguna manera palpando le hallan; aunque
cierto no esta lejos de cada uno de nosotros:
28 Porque en el vivimos, y nos movemos, y somos; como tambien algunos de
vuestros poetas dijeron: Porque linaje de este somos tambien.
29 Siendo pues linaje de Dios, no hemos de estimar la Divinidad ser
semejante a oro, o a plata, o a piedra, o a escultura de artificio, o de
imaginacion de hombres.
30 Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora
denuncia a todos los hombres en todos lugares que se arrepientan:
31 Por cuanto ha establecido un dia, en el cual ha de juzgar al mundo con
justicia por aquel varon al cual determino, dando fe a todos con haberle
levantado de los muertos.
32 Y asi que oyeron la resurreccion de los muertos, unos se burlaban, y
otros decian: Te oiremos acerca de esto otra vez.
33 Y asi Pablo se salio de en medio de ellos.
34 Mas algunos creyeron juntandose con el; entre los cuales tambien [fue]
Dionisio el del Areopago, y una mujer llamada Damaris, y otros con ellos.
CAPITULO 18.
1 PASADAS estas cosas, Pablo partio de Atenas, y vino a Corinto.
2 Y hallando a un Judio llamado Aquila, natural del Ponto, que hacia poco
que habia venido de Italia, y a Priscila su mujer, (porque Claudio habla
mandado que todos los Judios saliesen de Roma) se vino a ellos:
3 Y porque era de su oficio, poso con ellos, y trabajaba: porque el oficio
de ellos era hacer tiendas.
4 Y disputaba en la sinagoga, todos los Sabados, y persuadia a Judios, y a
Griegos.
5 Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba constrenido
del espiritu, testificando a los Judios que Jesus [era] el Cristo.
6 Mas contradiciendo y blasfemando ellos, les dijo, sacudiendo sus vestidos:
Vuestra sangre [sea] sobre vuestra cabeza: yo, limpio; desde ahora me ire a
los Gentiles.
7 Y partiendo de alli, entro en casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios,
la casa del cual estaba junto a la sinagoga.
8 Y Crispo, el preposito de la sinagoga, creyo al Senor con toda su casa: y
muchos de los Corintios oyendo, creian, y eran bautizados.
9 Entonces el Senor dijo de noche en vision a Pablo: No temas, sino habla, y
no calles.
10 Porque yo estoy contigo, y ninguno te podra hacer mal; porque yo tengo
mucho pueblo en esta ciudad.
11 Y se detuvo [alli] un ano y seis meses, ensenandoles la palabra de Dios:
12 Y siendo Galion proconsul de Achaia, los Judios se levantaron de comun
acuerdo contra Pablo, y le llevaron al tribunal,
13 Diciendo: Que este persuade a los hombres honrar a Dios contra la ley.
14 Y comenzando Pablo a abrir la boca, Galion dijo a los Judios: Si fuera
algun agravio, o algun crimen enorme, oh Judios, conforme a derecho yo os
tolerara;
15 Mas si son cuestiones de palabras y de nombres, y de vuestra ley, vedlo
vosotros, yo no quiero ser juez de estas cosas.
16 Y les echo del tribunal.
17 Entonces todos los Griegos tomando a Sostenes, preposito de la sinagoga,
le herian delante del tribunal: y a Galion nada se le daba de ello.
18 Mas Pablo habiendose detenido aun [alli] muchos dias, despues se despidio
de los hermanos, y navego a Siria, y con el Priscila y Aquila, habiendose
trasquilado la cabeza en Cenchreas, porque tenia voto.
19 Y llego a Efeso, y los dejo alli: y el entrando en la sinagoga, disputo
con los Judios.
20 Los cuales le rogaban que se quedase con ellos por mas tiempo; mas no
accedio,
21 Sino que se despidio de ellos, diciendo: Es menester que en todo caso
tenga la fiesta que viene en Jerusalem: otra vez volvere a vosotros,
queriendo Dios. Y partio de Efeso.
22 Y habiendo arribado a Cesarea, subio [a Jerusalem;] y despues de saludar
a la iglesia, descendio a Antioquia.
23 Y habiendo estado [alli] algun tiempo, partio, andando por orden la
provincia de Galacia, y la Phrygia, confirmando a todos los discipulos.
24 Llego entonces a Efeso un Judio, llamado Apolos, natural de Alejandria,
varon elocuente, poderoso en las escrituras.
25 Este era instruido en el camino del Senor, y, ferviente de espiritu,
hablaba y ensenaba diligentemente las cosas que son del Senor, ensenado
solamente en el bautismo de Juan.
26 Y comenzo a hablar confiadamente en la sinagoga; al cual como oyeron
Priscila, y Aquila, le tomaron y le declararon mas particularmente el camino
de Dios.
27 Y queriendo el pasar a Achaia, los hermanos exhortados escribieron a los
discipulos que le recibiesen; y venido el, aprovecho mucho por la gracia a
los que habian creido.
28 Porque con gran vehemencia convencia publicamente a los Judios, mostrando
por las escrituras que Jesus era el Cristo.
CAPITULO 19.
1 Y ACONTECIO que entretanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, andadas
las regiones superiores, vino a Efeso, donde hallando ciertos discipulos,
2 Dijoles: ?Habeis recibido el Espiritu Santo despues que creisteis? Y ellos
le dijeron: Antes ni aun hemos oido si hay Espiritu Santo.
3 Entonces dijo: ?En que pues sois bautizados? Y ellos dijeron: En el
bautismo de Juan.
4 Y dijo Pablo: Juan bautizo con bautismo de arrepentimiento, diciendo al
pueblo que creyesen en el que habla de venir despues de el; es a saber, en
Jesus el Cristo.
5 Oido que hubieron [esto,] fueron bautizados en el nombre del Senor Jesus.
6 Y como Pablo les puso las manos encima, vino sobre ellos el Espiritu
Santo, y hablaban en lenguas, y profetizaban.
7 Y eran en todos como unos doce hombres.
8 Y entrando el dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de
tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios.
9 Mas endureciendose algunos, y no creyendo, maldiciendo el camino [del
Senor] delante de la multitud, apartandose de ellos, separo los discipulos,
disputando cada dia en la escuela de un cierto Tiranno.
10 Y esto fue por espacio de dos anos; de manera que todos los que habitaban
en Asia, Judios, y Griegos, oyeron la palabra del Senor.
11 Y hacia Dios singulares maravillas por manos de Pablo:
12 De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los
panuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos
espiritus salian de ellos.
13 Y algunos de los Judios exorcistas vagabundos tentaron a invocar el
nombre del Senor Jesus sobre los que tenian espiritus malos, diciendo: Os
conjuro por Jesus, el que Pablo predica.
14 Y habia unos siete hijos de un Sceva Judio, principe de los sacerdotes,
que hacian esto.
15 Y respondiendo el espiritu malo, dijo: A Jesus conozco, y se [quien es]
Pablo; mas vosotros, ?quien sois?
16 Y el hombre, en quien estaba el espiritu malo, saltando en ellos, y
ensenoreandose de ellos, pudo mas que ellos de tal manera que huyeron de
aquella casa desnudos y heridos.
17 Y esto fue notorio a todos, asi Judios como Griegos, los que habitaban en
Efeso; y cayo temor sobre todos ellos, y era ensalzado el nombre del Senor
Jesus.
18 Y muchos de los que habian creido venian confesando, y dando cuenta de
sus hechos.
19 Asimismo muchos de los que habian practicado vanas artes, trajeron los
libros, y los quemaron delante de todos; y echada cuenta del precio de ellos,
hallaron [ser] cincuenta mil denarios.
20 Asi crecia poderosamente la palabra del Senor, y prevalecia.
21 Y acabadas estas cosas, propusose Pablo en espiritu partir a Jerusalem,
despues de andada Macedonia y Achaia, diciendo: Despues que hubiere estado
alla, me sera menester ver tambien a Roma.
22 Y enviando a Macedonia a dos de los que le ayudaban, Timoteo, y Erasto,
el se estuvo por algun tiempo en Asia.
23 Entonces hubo un alboroto no pequeno acerca del camino [del Senor.]
24 Porque un platero, llamado Demetrio, el cual hacia de plata templecillos
de Diana, daba a los artifices no poca ganancia;
25 A los cuales, reunidos con los oficiales de semejante oficio, dijo:
Varones, [ya] sabeis que de este oficio tenemos ganancia:
26 Y veis y ois que este Pablo, no solamente en Efeso, sino muchas gentes de
casi toda el Asia ha apartado con persuasion, diciendo, que no son dioses los
que se hacen con las manos.
27 Y no solamente hay peligro de que este negocio se nos vuelva en reproche,
sino tambien que el templo de la grande diosa Diana sea estimado en nada, y
comience a ser destruida su majestad, la cual honra toda el Asia y el mundo.
28 Oidas estas cosas, llenaronse de ira, y dieron alarido, diciendo: Grande
Diana de los Efesios.
29 Y la ciudad se lleno de confusion, y unanimes se arrojaron al teatro,
arrebatando a Gayo, y a Aristarco, Macedonios, companeros de Pablo.
30 Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discipulos no le dejaron.
31 Tambien algunos de los principales de Asia, que eran sus amigos, enviaron
a el rogando que no se presentase en el teatro.
32 Y otros gritaban otra cosa; porque la concurrencia estaba confusa, y los
mas no sabian por que se habian juntado.
33 Y sacaron de entre la multitud a Alejandro, empujandole los Judios.
Entonces Alejandro, pedido silencio con la mano, queria dar razon al pueblo.
34 Mas como conocieron que era Judio, fue hecha una voz de todos que
gritaron casi por dos horas: Grande Diana de los Efesios.
35 Entonces el escribano, apaciguado que hubo la gente, dijo: Varones
Efesios, ?y quien hay de los hombres que no sepa que la ciudad de los Efesios
es honradora de la grande diosa Diana, y de la [imagen] venida de Jupiter?
36 Asi que, pues esto no puede ser contradicho, conviene que os apacigueeis,
y que nada hagais temerariamente:
37 Pues habeis traido a estos hombres sin ser sacrilegos, ni blasfemadores
de vuestra diosa.
38 Que si Demetrio y los oficiales que estan con el, tienen negocio con
alguno, audiencias se hacen, y proconsules hay; acusense los unos a los
otros.
39 Y si demandais alguna otra cosa, en legitima asamblea se puede decidir:
40 Porque peligro hay de que seamos argueidos de sedicion por hoy; no
habiendo ninguna causa por la cual podamos dar razon de este concurso. Y
habiendo dicho esto, despidio la concurrencia.
CAPITULO 20.
1 Y DESPUES que ceso el alboroto llamando Pablo los discipulos, habiendoles
exhortado y abrazado, se despidio, y partio para ir a Macedonia.
2 Y andado que hubo aquellas partes y exhortadoles con abundancia de
palabra, vino a Grecia:
3 [Donde] despues de haber estado tres meses, y habiendo de navegar a Siria,
le fueron puestas asechanzas por los Judios; y asi tomo consejo de volverse
por Macedonia.
4 Y le acompanaron hasta Asia Sopater, Bereense; y Tesalonicenses,
Aristarco, y Segundo; y Gayo de Derbe, y Timoteo; y Asianos, Tichico, y
Trofimo.
5 Estos yendo delante, nos esperaron en Troas.
6 Y nosotros, pasados los dias de los panes sin levadura, navegamos de
Filipos, y vinimos a ellos a Troas en cinco dias, donde estuvimos siete dias.
7 Y el [dia] primero de la semana, juntos los discipulos a partir el pan,
Pablo les ensenaba, habiendo de partir al dia siguiente; y alargo el discurso
hasta la media noche.
8 Y habia muchas lamparas en el aposento alto donde estaban juntos.
9 Y un mancebo llamado Euticho, que estaba sentado en una ventana, tomado de
un sueno profundo, como Pablo disputaba largamente, postrado del sueno, cayo
desde el tercer piso abajo, y fue alzado muerto.
10 Entonces descendio Pablo, y derribose sobre el, y abrazandole, dijo: No
os alboroteis, que su alma esta en el.
11 Despues subiendo, y partiendo el pan, y gustando, hablo largamente hasta
el alba, y asi partio.
12 Y llevaron al mozo vivo, y fueron consolados no poco.
13 Y nosotros, subiendo en el navio navegamos a Ason, para recibir de alli a
Pablo; porque asi habia determinado venir por tierra.
14 Y como se junto con nosotros en Ason, tomandole vinimos a Mitilene.
15 Y navegando de alli, al [dia] siguiente llegamos delante de Chio, y al
otro [dia] tomamos puerto en Samo: y habiendo reposado en Trogilio, al [dia]
siguiente llegamos a Mileto.
16 Porque Pablo se habia propuesto pasar adelante de Efeso, por no detenerse
en Asia: porque se apresuraba por hacer el dia de Pentecostes, si le fuese
posible, en Jerusalem.
17 Y enviando desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la
iglesia.
18 Y cuando vinieron a el, les dijo: Vosotros sabeis como, desde el primer
dia que entre en Asia, he estado con vosotros por todo el tiempo,
19 Sirviendo al Senor con toda humildad, y con lagrimas, y tentaciones, que
me han venido por las asechanzas de los Judios:
20 Como nada que [os] fuese util, he rehuido de anunciaros, y ensenaros
publicamente, y por las casas,
21 Testificando a los Judios y a los Gentiles arrepentimiento para con Dios,
y la fe en nuestro Senor Jesu-Cristo.
22 Y ahora he aqui, ligado yo en mi espiritu, voy a Jerusalem sin saber lo
que alla me ha de acontecer:
23 Mas que el Espiritu Santo por todas las ciudades me da testimonio,
diciendo, que prisiones y tribulaciones me esperan.
24 Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mi mismo;
solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibi del Senor
Jesus, para dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios.
25 Y ahora he aqui yo se, que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado
predicando el reino de Dios, vera mas mi rostro.
26 Por tanto yo os protesto el dia de hoy, que yo soy limpio de la sangre de
todos:
27 Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.
28 Por tanto mirad por vosotros, y por todo el rebano en que el Espiritu
Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Senor, la cual
gano por su sangre.
29 Porque yo se, que despues de mi partida entraran en [medio de] vosotros
graves lobos que no perdonaran al ganado.
30 Y de vosotros mismos se levantaran hombres, que hablen cosas perversas,
para llevar discipulos tras si.
31 Por tanto velad, acordandoos que por tres anos, de noche y de dia, no he
cesado de amonestar con lagrimas a cada uno.
32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia; el
cual es poderoso para sobreedificar, y daros heredad con todos los
santificados.
33 La plata, o el oro, o el vestido, de nadie he codiciado.
34 Antes vosotros sabeis que para lo que me ha sido necesario, y a los que
estan conmigo, estas manos me han servido.
35 [En] todo os he ensenado, que trabajando asi, es necesario sobrellevar a
los enfermos, y tener presente las palabras del Senor Jesus, el cual dijo:
Bienaventurada cosa es dar antes que recibir.
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