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Reina Valera New Testament of the Bible 1862 by Anon.

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17 Lo cual es la sombra de lo [que estaba] por venir; mas el cuerpo [es] de
Cristo.

18 Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los
angeles, metiendose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido
de su propia carne,

19 Y no teniendo la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto
por [sus] ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios.

20 Pues si sois muertos con Cristo cuanto a los rudimentos del mundo, ?por
que, como si vivieseis al mundo, os someteis a ordenanzas,

21 [Tales como] no manejes, ni gustes, ni aun toques,

22 (Las cuales cosas son todas para destruccion en el uso [mismo,]) en
conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres?

23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputacion de sabiduria en culto
voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para
el saciar de la carne.



CAPITULO 3.

1 SI habeis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde
esta Cristo sentado a la diestra de Dios.

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3 Porque muertos sois, y vuestra vida esta escondida con Cristo en Dios.

4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros tambien
sereis manifestados con el en gloria.

5 Amortiguad, pues, vuestros miembros que estan sobre la tierra:
fornicacion, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es
idolatria:

6 Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelion;

7 En las cuales vosotros tambien anduvisteis en otro tiempo viviendo en
ellas.

8 Mas ahora dejad tambien vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia,
maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.

9 No mintais los unos a los otros, habiendoos despojado del viejo hombre con
sus hechos,

10 Y revestidoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme
a la imagen del que lo crio:

11 Donde no hay Griego, ni Judio, circuncision ni incircuncision, barbaro
[ni] Scytha, siervo [ni] libre; mas Cristo [es el] todo, y en todos.

12 Vestios, pues, como escogidos de Dios, santos, y amados, de entranas de
misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

13 Sufriendoos los unos a los otros, y perdonandoos los unos a los otros si
alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdono, asi
tambien [hacedlo] vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas [vestios de] caridad, la cual es el vinculo de
la perfeccion.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois
llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.

16 La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduria,
ensenandoos y exhortandoos los unos a los otros con salmos e himnos, y
canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Senor.

17 Y todo lo que haceis, sea de palabra, o de hecho, [hacedlo] todo en el
nombre del Senor Jesus, dando gracias al Dios y Padre por el.

18 Casadas, estad sujetas a [vuestros] maridos, como conviene en el Senor.

19 Maridos, amad a [vuestras] mujeres, y no seais desapacibles con ellas.

20 Hijos, obedeced a [vuestros] padres en todo; porque esto agrada al Senor.

21 Padres, no irriteis a vuestros hijos, porque no se hagan de poco animo.

22 Siervos, obedeced en todo a [vuestros] amos carnales, no sirviendo al
ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazon,
temiendo a Dios:

23 Y todo lo que hagais hacedlo de animo, como al Senor, y no a los hombres:

24 Sabiendo que del Senor recibireis la compensacion de la herencia; porque
al Senor Cristo servis.

25 Mas el que hace injuria, recibira la injuria que hiciere; que no hay
acepcion de personas.

CAPITULO 4.

1 AMOS, haced lo que es justo y derecho con [vuestros] siervos, sabiendo que
tambien vosotros teneis Amo en los cielos.

2 Perseverad en oracion, velando en ella con hacimiento^ de gracias:

3 Orando tambien juntamente por nosotros, que el Senor nos abra la puerta de
la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso,

4 Para que lo manifieste como me conviene hablar.

5 Andad en sabiduria para con los extranos, redimiendo el tiempo.

6 [Sea] vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que
sepais como os conviene responder a cada uno.

7 Todos mis negocios os hara saber Tichico, hermano amado y fiel ministro, y
consiervo en el Senor:

8 El cual os he enviado a esto mismo, para que entienda vuestros negocios, y
consuele vuestros corazones,

9 Con Onesimo, amado y fiel hermano, el cual es de vosotros. Todo lo que aca
pasa os haran saber.

10 Aristarcho, mi companero en la prision, os saluda, y Marcos el sobrino de
Bernabe, (acerca del cual habeis recibido mandamientos: si fuere a vosotros,
recibidle;)

11 Y Jesus, el que se llama Justo; los cuales son de la circuncision. Estos
solos [son] los que me ayudan en el reino de Dios, [y] me han sido consuelo.

12 Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre
solicito por vosotros en oraciones, que esteis [firmes,] perfectos y
cumplidos en todo lo que Dios quiere.

13 Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los
[que estan] en Laodicea, y los [que] en Hierapolis.

14 Os saluda Lucas, el medico amado, y Demas.

15 Saludad a los hermanos [que estan] en Laodicea, y a Nimfas, y a la
iglesia [que esta] en su casa,

16 Y cuando [esta] carta fuere leida entre vosotros, haced que tambien sea
leida en la iglesia de los Laodicenses; y la [que es escrita] de Laodicea que
la leais tambien vosotros.

17 Y decid a Archipo: Mira que cumplas el ministerio que has recibido del
Senor.

18 La salutacion de mi mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia
[sea] con vosotros. Amen.

Escrita de Roma a los Colosenses; [enviada] con Tichico y Onesimo.





LA PRIMERA EPISTOLA DEL APOSTOL SAN PABLO

A LOS

TESALONICENSES.



CAPITULO 1.

1 PABLO, y Silvano, y Timoteo, a la iglesia de los Tesalonicenses, [que es]
en Dios Padre, y en el Senor Jesu-Cristo. Gracia y paz a vosotros de Dios
nuestro Padre y del Senor Jesu-Cristo.

2 Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de
vosotros en nuestras oraciones;

3 Sin cesar acordandonos delante de Dios y Padre nuestro de la obra de
vuestra fe, y del trabajo de amor. y de la tolerancia de la esperanza del
Senor nuestro Jesu-Cristo:

4 Sabiendo, hermanos amados de Dios, vuestra eleccion:

5 Por cuanto nuestro Evangelio no fue a vosotros en palabra solamente, mas
tambien en potencia, y en Espiritu Santo, y en gran plenitud; como sabeis
cuales fuimos entre vosotros por amor de vosotros.

6 Y vosotros fuisteis hechos imitadores de nosotros, y del Senor, recibiendo
la palabra con mucha tribulacion, con gozo del Espiritu Santo:

7 En tal manera que habeis sido ejemplo a todos los que han creido en
Macedonia y en Achaia.

8 Porque de vosotros ha sido divulgada la palabra del Senor, no solo en
Macedonia y en Achaia, mas aun en todo lugar vuestra fe en Dios se ha
extendido; de modo que no tenemos necesidad de hablar nada.

9 Porque ellos cuentan de nosotros cual entrada tuvimos a vosotros; y como
os convertisteis de los idolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,

10 Y esperar a su Hijo de los cielos, al cual resucito de los muertos; a
Jesus, el cual nos libro de la ira que ha de venir.



CAPITULO 2.

1 PORQUE, hermanos, vosotros mismos sabeis que nuestra entrada a vosotros no
fue vana:

2 Pues aun habiendo padecido antes, y sido afrentados en Filipos, como
sabeis, tuvimos denuedo en Dios nuestro para anunciaros el Evangelio de Dios
con gran combate.

3 Porque nuestra exhortacion no [fue] de error, ni de inmundicia, ni por
engano;

4 Sino segun fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el
Evangelio, asi hablamos; no como los que agradan a los hombres, sino a Dios,
el cual prueba nuestros corazones.

5 Porque nunca fuimos lisonjeros en la palabra, como sabeis, ni tocados de
avaricia: Dios [es] testigo.

6 Ni buscamos de los hombres gloria, ni de vosotros, ni de otros: aunque
podiamos seros carga, como apostoles de Cristo.

7 Antes fuimos blandos entre vosotros como la que cria, que regala a sus
hijos:

8 Tan amadores de vosotros, que quisieramos entregaros no solo el Evangelio
de Dios, mas aun nuestras propias almas; porque nos erais carisimos.

9 Porque ya, hermanos, os acordais de nuestro trabajo y fatiga: que
trabajando de noche y de dia por no ser gravosos a ninguno de vosotros, os
predicamos el Evangelio de Dios.

10 Vosotros sois testigos, y Dios, de cuan santa, y justa e
irreprensiblemente nos condujimos con vosotros que creisteis:

11 Asi como sabeis de que modo exhortabamos y consolabamos a cada uno de
vosotros, como el padre a sus hijos,

12 Y os protestabamos que anduvieseis [como es] digno de Dios, que os llamo
a su reino y gloria.

13 Por lo cual tambien nosotros damos gracias a Dios sin cesar, de que
habiendo recibido la palabra de Dios, que oisteis de nosotros, recibisteis no
palabra de hombres, sino segun es en verdad, la palabra de Dios, el cual obra
en vosotros los que creisteis.

14 Porque vosotros, hermanos, habeis sido imitadores de las iglesias de Dios
en Cristo Jesus, que estan en Judea; pues habeis padecido tambien vosotros
las mismas cosas de los de vuestra propia nacion, como tambien ellos de los
Judios:

15 Los cuales aun mataron al Senor Jesus y a sus propios profetas, y a
nosotros nos han perseguido; y no agradan a Dios, y se oponen a todos los
hombres,

16 Prohibiendonos hablar a los Gentiles, a fin de que se salven, para
henchir [la medida de] sus pecados siempre: pues vino sobre ellos la ira
hasta el extremo.

17 Mas nosotros, hermanos, privados de vosotros por un poco de tiempo, de
vista, no de corazon, tanto mas procuramos con mucho deseo ver vuestro
rostro.

18 Por lo cual quisimos ir a vosotros, yo Pablo a la verdad, una vez y otra;
mas Satanas nos embarazo.

19 Porque ?cual es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me glorie? ?No
sois vosotros delante de nuestro Senor Jesu-Cristo en su venida?

20 Que vosotros sois nuestra gloria y gozo.



CAPITULO 3.

1 POR lo cual no pudiendo esperar mas, acordamos quedarnos solos en Atenas.

2 Y enviamos a Timoteo, nuestro hermano, y ministro de Dios, y colaborador
nuestro en el Evangelio de Cristo, a confirmaros y exhortaros en vuestra fe,

3 Para que nadie se conmueva por estas tribulaciones; porque vosotros sabeis
que nosotros somos puestos para esto.

4 Que aun estando con vosotros, os predeciamos que habiamos de pasar
tribulaciones, como ha acontecido y [lo] sabeis.

5 Por lo cual tambien yo, no esperando mas, he enviado a reconocer vuestra
fe, [temiendo] que no os haya tentado el tentador, y que nuestro trabajo haya
sido en vano.

6 Empero volviendo de vosotros a nosotros Timoteo, y haciendonos saber
vuestra fe y caridad, y que siempre teneis buena memoria de nosotros,
deseando vernos, como tambien nosotros a vosotros,

7 En ello, hermanos, recibimos consolacion de vosotros en toda nuestra
necesidad y afliccion por causa de vuestra fe:

8 Porque ahora vivimos, si vosotros estais firmes en el Senor.

9 Por lo cual ?que hacimiento de gracias podremos dar a Dios por vosotros
por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro
Dios,

10 Orando de noche y de dia con grande instancia, que veamos vuestro rostro,
y que cumplamos lo que falta a vuestra fe?

11 Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y el Senor nuestro Jesu-Cristo,
encamine nuestro viaje a vosotros.

12 Y a vosotros multiplique el Senor, y haga abundar el amor entre vosotros
y para con todos, como [es] tambien de nosotros para con vosotros:

13 Para que sean confirmados vuestros corazones en santidad, irreprensibles
delante de Dios y nuestro Padre, para la venida de nuestro Senor Jesu-Cristo
con todos sus santos.



CAPITULO 4.

1 RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Senor Jesus, que
de la manera que fuisteis ensenados de nosotros de como os conviene andar, y
agradar a Dios, [asi] vayais creciendo.

2 Porque ya sabeis que mandamientos os dimos por el Senor Jesus.

3 Porque la voluntad de Dios es, vuestra santificacion; que os aparteis de
fornicacion;

4 Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificacion y honor;

5 No con afecto de concupiscencia como los Gentiles que no conocen a Dios:

6 Que ninguno oprima, ni engane en nada a su hermano; porque el Senor es
vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado:

7 Porque no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificacion.

8 Asi que el que menosprecia, no menosprecia a hombre, sino a Dios, el cual
tambien nos dio su Espiritu Santo.

9 Mas acerca de la caridad fraterna no habeis menester que os escriba;
porque vosotros mismos habeis aprendido de Dios que os ameis los unos a los
otros.

10 Y tambien lo haceis [asi] con todos los hermanos que estan por toda
Macedonia. Empero os rogamos, hermanos, que abundeis mas;

11 Y que procureis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obreis de
vuestras manos de la manera que os hemos mandado:

12 A fin que andeis honestamente para con los extranos, y no necesiteis de
nada.

13 Tampoco, hermanos, queremos que ignoreis acerca de los que duermen, que
no os entristezcais como los otros que no tienen esperanza.

14 Porque si creemos que Jesus murio y resucito, asi tambien traera Dios con
el a los que durmieron en Jesus.

15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Senor: que nosotros que
vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Senor, no seremos
delanteros a los que durmieron.

16 Porque el mismo Senor con aclamacion, con voz de arcangel, y con trompeta
de Dios, descendera del cielo; y los muertos en Cristo resucitaran primero:

17 Luego nosotros los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos
seremos arrebatados en las nubes a recibir al Senor en el aire, y asi
estaremos siempre con el Senor.

18 Por tanto consolaos los unos a los otros en estas palabras.



CAPITULO 5.

1 EMPERO acerca de los tiempos y de los momentos, no teneis, hermanos,
necesidad de que yo os escriba:

2 Porque vosotros sabeis bien, que el dia del Senor vendra asi como ladron
de noche.

3 Que cuando diran, Paz y seguridad, entonces vendra sobre ellos destruccion
de repente, como los dolores a la mujer prenada; y no escaparan.

4 Mas vosotros, hermanos, no estais en tinieblas, para que aquel dia os
sobrecoja como ladron.

5 [Porque] todos vosotros sois hijos de luz, e hijos del dia: no somos de la
noche, ni de las tinieblas.

6 Por tanto, no durmamos como los demas; antes velemos y seamos sobrios.

7 Porque los que duermen, de noche duermen; y los que estan borrachos, de
noche estan borrachos.

8 Mas nosotros, que somos [hijos] del dia, estemos sobrios, vestidos de cota
de fe, y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo.

9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por
nuestro Senor Jesu-Cristo;

10 El cual murio por nosotros, para que, o que velemos, o que durmamos,
vivamos juntamente con el.

11 Por lo cual consolaos los unos a los otros; y edificaos los unos a los
otros, asi como lo haceis.

12 Y os rogamos, hermanos, que reconozcais a los que trabajan entre
vosotros, y os presiden en el Senor, y os amonestan:

13 Y que los tengais en mucha estima por amor de su obra. Tened paz los unos
con los otros.

14 Tambien os rogamos, hermanos, que amonesteis a los que andan
desordenadamente, que consoleis a los de poco animo, que soporteis a los
flacos, que seais sufridos para con todos.

15 Mirad que ninguno de a otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre
los unos para con los otros, y para con todos.

16 Estad siempre gozosos.

17 Orad sin cesar.

18 Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros
en Cristo Jesus.

19 No apagueis el Espiritu.

20 No menosprecieis las profecias.

21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

22 Apartaos de toda especie de mal.

23 Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espiritu, y
alma, y cuerpo, sea guardado entero sin reprension para la venida de nuestro
Senor Jesu-Cristo.

24 Fiel es el que os ha llamado; el cual tambien [lo] hara.

25 Hermanos, orad por nosotros.

26 Saludad a todos los hermanos en osculo santo.

27 Conjuroos por el Senor, que esta carta sea leida a todos los santos
hermanos.

28 La gracia de nuestro Senor Jesu-Cristo [sea] con vosotros. Amen.

La primera [epistola^] a los Tesalonicenses fue escrita de Atenas.





LA SEGUNDA EPISTOLA DEL APOSTOL SAN PABLO

A LOS

TESALONICENSES.



CAPITULO 1.

1 PABLO, y Silvano, y Timoteo, a la iglesia de los Tesalonicenses [que es]
en Dios nuestro Padre, y en el Senor Jesu-Cristo:

2 Gracia y paz a vosotros de Dios nuestro Padre, y del Senor Jesu-Cristo.

3 Debemos siempre dar gracias a Dios de vosotros, hermanos, como es digno,
por cuanto vuestra fe va creciendo, y la caridad de cada uno de todos
vosotros abunda entre vosotros;

4 Tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de
Dios, de vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y
tribulaciones que sufris:

5 Una demostracion del justo juicio de Dios, para que seais tenidos por
dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padeceis.

6 Porque [es] justo para con Dios pagar con tribulacion a los que os
atribulan:

7 Y a vosotros, que sois atribulados, [dar] reposo con nosotros, cuando se
manifestara el Senor Jesus del cielo con los angeles de su potencia,

8 Como llama de fuego, para dar el pago a los que no conocieron a Dios, ni
obedecen al Evangelio de nuestro Senor Jesu-Cristo;

9 Los cuales seran castigados de eterna perdicion por la presencia del
Senor, y por la gloria de su potencia,

10 Cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y a hacerse admirable
en aquel dia en todos los que creyeron: (por cuanto nuestro testimonio ha
sido creido entre vosotros.)

11 Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os
tenga por dignos de [su] vocacion, e hincha de bondad todo buen intento, y a
[toda] obra de fe con potencia.

12 Para que el nombre de nuestro Senor Jesu-Cristo sea glorificado en
vosotros, y vosotros en el, por la gracia de nuestro Dios, y del Senor Jesu-
Cristo.



CAPITULO 2.

1 EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto a la venida de nuestro Senor Jesu-
Cristo, y nuestro recogimiento a el,

2 Que no os movais facilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbeis ni
por espiritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el dia del
Senor este cerca.

3 No os engane nadie en ninguna manera; porque [no vendra,] sin que venga
antes la apostasia, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de
perdicion,

4 Oponiendose, y levantandose contra todo lo que se llama Dios, o que se
adore; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciendose
parecer Dios.

5 ?No os acordais que, cuando estaba todavia con vosotros, os decia esto?

6 Y ahora vosotros sabeis lo que [le] impide, para que a su tiempo se
manifieste.

7 Porque ya esta obrando el misterio de iniquidad: solamente [espera] hasta
que sea quitado de en medio el que ahora impide;

8 Y entonces sera manifestado aquel inicuo, al cual el Senor matara con el
espiritu de su boca, y destruira con el resplandor de su venida:

9 [A aquel inicuo] cuyo advenimiento es segun operacion de Satanas, con
grande potencia, y senales, y milagros mentirosos,

10 Y con todo engano de iniquidad [obrando] en los que perecen; por cuanto
no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

11 Por tanto, pues, les envia Dios operacion de error, para que crean a la
mentira;

12 Para que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, antes
consintieron a la iniquidad.

13 Mas nosotros debemos dar siempre gracias a Dios por vosotros, hermanos
amados del Senor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salud,
por la santificacion del Espiritu y fe de la verdad:

14 A lo cual os llamo por nuestro Evangelio, para alcanzar la gloria de
nuestro Senor Jesu-Cristo.

15 Asi que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habeis
aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.

16 Y el mismo Senor nuestro Jesu-Cristo, y Dios y Padre nuestro, el cual nos
amo, y [nos] dio consolacion eterna, y buena esperanza por gracia,

17 Consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.



CAPITULO 3.

1 RESTA, hermanos, que oreis por nosotros, que la palabra del Senor corra y
sea glorificada asi como entre vosotros:

2 Y que seamos librados de hombres importunos y malos; porque no es de todos
la fe.

3 Mas fiel es el Senor, que os confirmara y guardara de mal.

4 Y tenemos confianza de vosotros en el Senor, que haceis y hareis lo que os
hemos mandado.

5 Y el Senor enderece vuestros corazones en el amor de Dios, y en la
paciencia de Cristo.

6 Empero os denunciamos, hermanos, en el nombre de nuestro Senor Jesu-
Cristo, que os aparteis de todo hermano que anduviere fuera de orden, y no
conforme a la doctrina que recibieron de nosotros:

7 Porque vosotros mismos sabeis de que manera debeis imitarnos: porque no
anduvimos desordenadamente entre vosotros,

8 Ni comimos el pan de ninguno de balde; antes obrando con trabajo y fatiga
de noche y de dia, por no ser gravosos a ninguno de vosotros.

9 No porque no tuviesemos potestad, sino por daros en nosotros un dechado,
para que nos imitaseis.

10 Porque aun estando con vosotros os denunciamos esto: Que si alguno no
quisiere trabajar, tampoco coma.

11 Porque oimos que andan algunos entre vosotros fuera de orden, no
trabajando en nada, sino ocupados en curiosear.

12 Y a los tales requerimos y rogamos por nuestro Senor Jesu-Cristo, que
trabajando con reposo, coman su pan.

13 Y vosotros, hermanos, no os canseis de hacer bien.

14 Y si alguno no obedeciere a nuestra palabra por carta, notad al tal, y no
os junteis con el, para que se avergueence.

15 Mas no lo tengais como a enemigo; sino amonestadle como a hermano.

16 Y el mismo Senor de paz os de siempre paz en toda manera. El Senor [sea]
con todos vosotros.

17 Salud de mi mano, Pablo; que es [mi] signo en toda carta [mia.] Asi
escribo.

18 La gracia de nuestro Senor Jesu-Cristo [sea] con todos vosotros. Amen.

La segunda [epistola] los Tesalonicenses fue escrita de Atenas.





LA PRIMERA EPISTOLA DEL APOSTOL SAN PABLO

A

TIMOTEO.



CAPITULO 1.

1 PABLO, apostol de Jesu-Cristo por la ordenacion de Dios nuestro Salvador,
y del Senor Jesu-Cristo, nuestra esperanza;

2 A Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz de Dios
nuestro Padre, y de Cristo Jesus nuestro Senor.

3 Como te rogue que te quedases en Efeso, cuando parti para Macedonia, para
que requirieses a algunos que no ensenen diversa doctrina,

4 Ni presten atencion a fabulas y genealogias sin termino, que antes
engendran cuestiones que la edificacion de Dios, que es por fe, [asi te
encargo ahora.]

5 Pues el fin del mandamiento es la caridad [nacida] de corazon limpio y de
buena conciencia, y de fe no fingida:

6 De lo cual distrayendose algunos, se apartaron a vanas platicas;

7 Queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan, ni lo que
afirman.

8 Sabemos empero que la ley [es] buena, si alguno usa de ella legitimamente;

9 Conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los
injustos, y para los desobedientes, para los impios y pecadores, para los
malos y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,

10 Para los fornicarios, para los sodomitas, para los ladrones de hombres,
para los mentirosos y perjuros; y si hay alguna otra cosa contraria a la sana
doctrina,

11 Segun el Evangelio de la gloria del Dios bendito, el cual a mi me ha sido
encargado.

12 Y doy gracias al que me fortifico, a Cristo Jesus nuestro Senor, de que
me tuvo por fiel, poniendome en el ministerio;

13 Habiendo sido antes blasfemo, y perseguidor, e injuriador: mas fui
recibido a misericordia, porque lo hice con ignorancia en incredulidad.

14 Mas la gracia de nuestro Senor fue mas abundante con la fe y amor que es
en Cristo Jesus.

15 Palabra fiel, y digna de ser recibida de todos: Que Cristo Jesus vino al
mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero;

16 Mas por esto fui recibido a misericordia, para que Jesu-Cristo mostrase
en mi el primero toda [su] clemencia, para ejemplo de los que habian de creer
en el para vida eterna.

17 Por tanto al Rey de siglos, inmortal, invisible, al solo sabio Dios,
[sea] honor y gloria por siglos de los siglos. Amen.

18 Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme a las
profecias pasadas de ti, milites por ellas buena milicia;

19 Manteniendo la fe y buena conciencia, la cual echando de si algunos,
hicieron naufragio en la fe:

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