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Reina Valera New Testament of the Bible 1909 by Anon.

A >> Anon. >> Reina Valera New Testament of the Bible 1909

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19 Y preguntaronles, diciendo: ?Es este vuestro hijo, el que vosotros
decis que nacio ciego? ?Como, pues, ve ahora?

20 Respondieronles sus padres y dijeron: Sabemos que este es nuestro
hijo, y que nacio ciego:

21 Mas como vea ahora, no sabemos; o quien le haya abierto los ojos,
nosotros no lo sabemos; el tiene edad, preguntadle a el; el hablara de si.

22 Esto dijeron sus padres, porque tenian miedo de los Judios: porque ya
los Judios habian resuelto que si alguno confesase ser el el Mesias, fuese
fuera de la sinagoga.

23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a el.

24 Asi que volvieron a llamar al hombre que habia sido ciego, y
dijeronle: Da gloria a Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador.

25 Entonces el respondio, y dijo: Si es pecador, no lo se: una cosa se,
que habiendo yo sido ciego, ahora veo.

26 Y volvieronle a decir: ?Que te hizo? ?Como te abrio los ojos?

27 Respondioles: Ya os [lo] he dicho, y no habeis atendido: ?por que lo
quereis otra vez oir? ?quereis tambien vosotros haceros sus discipulos?

28 Y le ultrajaron, y dijeron: Tu eres su discipulo; pero nosotros
discipulos de Moises somos.

29 Nosotros sabemos que a Moises hablo Dios: mas este no sabemos de
donde es.

30 Respondio aquel hombre, y dijoles: Por cierto, maravillosa cosa es
esta, que vosotros no sabeis de donde sea, y [a mi] me abrio los ojos.

31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores: mas si alguno es temeroso
de Dios, y hace su voluntad, a este oye.

32 Desde el siglo no fue oido, que abriese alguno los ojos de uno que
nacio ciego.

33 Si este no fuera de Dios, no pudiera hacer nada.

34 Respondieron, y dijeronle: En pecados eres nacido todo, ?y tu nos
ensenas? Y echaronle fuera.

35 Oyo Jesus que le habian echado fuera; y hallandole, dijole: ?Crees tu
en el Hijo de Dios?

36 Respondio el, y dijo: ?Quien es, Senor, para que crea en el?

37 Y dijole Jesus: Y le has visto, y el que habla contigo, el es.

38 Y el dice: Creo, Senor; y adorole.

39 Y dijo Jesus: Yo, para juicio he venido a este mundo: para que los
que no ven, vean; y los que ven, sean cegados.

40 Y [ciertos] de los Fariseos que estaban con el oyeron esto, y
dijeronle: ?Somos nosotros tambien ciegos?

41 Dijoles Jesus: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado: mas ahora
porque decis, Vemos, por tanto vuestro pecado permanece.



Capitulo 10

1 DE cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el
corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladron y robador.

2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.

3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz: y a sus ovejas llama
por nombre, y las saca.

4 Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las
ovejas le siguen, porque conocen su voz.

5 Mas al extrano no seguiran, antes huiran de el: porque no conocen la
voz de los extranos.

6 Esta parabola les dijo Jesus; mas ellos no entendieron que era lo que
les decia.

7 Volvioles, pues, Jesus a decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy
la puerta de las ovejas.

8 Todos los que antes de mi vinieron, ladrones son y robadores; mas no
los oyeron las ovejas.

9 Yo soy la puerta: el que por mi entrare, sera salvo; y entrara, y
saldra, y hallara pastos.

10 El ladron no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he
venido para que tengan vida, y para que [la] tengan en abundancia.

11 Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.

12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las
ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye, y el lobo las
arrebata, y esparce las ovejas.

13 Asi que, el asalariado, huye, porque es asalariado, y no tiene
cuidado de las ovejas.

14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis [ovejas], y las mias me conocen.

15 Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por
las ovejas.

16 Tambien tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas tambien
me conviene traer, y oiran mi voz; y habra un rebano, y un pastor.

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a
tomar.

18 Nadie me la quita, mas yo la pongo de mi mismo. Tengo poder para
ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibi de mi
Padre.

19 Y volvio a haber disension entre los Judios por estas palabras.

20 Y muchos de ellos decian: Demonio tiene, y esta fuera de si; ?para
que le ois?

21 Decian otros: Estas palabras no son de endemoniado: ?puede el demonio
abrir los ojos de los ciegos?

22 Y se hacia la fiesta de la dedicacion en Jerusalem; y era invierno;

23 Y Jesus andaba en el templo por el portal de Salomon.

24 Y rodearonle los Judios y dijeronle: ?Hasta cuando nos has de turbar
el alma? Si tu eres el Cristo, dinos[lo] abiertamente.

25 Respondioles Jesus: Os [lo] he dicho, y no creeis: las obras que yo
hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mi;

26 Mas vosotros no creeis, porque no sois de mis ovejas, como os he
dicho.

27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;

28 Y yo les doy vida eterna y no pereceran para siempre, ni nadie las
arrebatara de mi mano.

29 Mi Padre que me [las] dio, mayor que todos es y nadie [las] puede
arrebatar de la mano de mi Padre.

30 Yo y el Padre una cosa somos.

31 Entonces volvieron a tomar piedras los Judios para apedrearle.

32 Respondioles Jesus: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre;
?por cual obra de esas me apedreais?

33 Respondieronle los Judios, diciendo: Por buena obra no te apedreamos,
sino por la blasfemia; y porque tu, siendo hombre, te haces Dios.

34 Respondioles Jesus: ?No esta escrito en vuestra ley: Yo dije, Dioses
sois?

35 Si dijo, dioses, a aquellos a los cuales fue hecha palabra de Dios (y
la Escritura no puede ser quebrantada);

36 ?A quien el Padre santifico y envio al mundo, vosotros decis: Tu
blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?

37 Si no hago obras de mi Padre, no me creais.

38 Mas si las hago, aunque a mi no creais, creed a las obras; para que
conozcais y creais que el Padre esta en mi, y yo en el Padre.

39 Y procuraban otra vez prenderle; mas el se salio de sus manos;

40 Y volviose tras el Jordan, a aquel lugar donde primero habia estado
bautizando Juan; y estuvose alli.

41 Y muchos venian a el, y decian: Juan, a la verdad, ninguna senal
hizo; mas todo lo que Juan dijo de este, era verdad.

42 Y muchos creyeron alli en el.



Capitulo 11

1 ESTABA entonces enfermo uno [llamado] Lazaro, de Bethania, la aldea de
Maria y de Marta su hermana.

2 (Y Maria, cuyo hermano Lazaro estaba enfermo, era la que ungio al
Senor con ungueento, y limpio sus pies con sus cabellos.)

3 Enviaron, pues, sus hermanas a el, diciendo: Senor, he aqui, el que
amas esta enfermo.

4 Y oyendolo Jesus, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por
gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

5 Y amaba Jesus a Marta, y a su hermana, y a Lazaro.

6 Como oyo pues que estaba enfermo, quedose aun dos dias en aquel lugar
donde estaba.

7 Luego, despues de esto, dijo a los discipulos: Vamos a Judea otra vez.

8 Dicenle los discipulos: Rabbi, ahora procuraban los Judios apedrearte,
?y otra vez vas alla?

9 Respondio Jesus: ?No tiene el dia doce horas? El que anduviere de dia,
no tropieza, porque ve la luz de este mundo.

10 Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en el.

11 Dicho esto, diceles despues: Lazaro nuestro amigo duerme; mas voy a
despertarle del sueno.

12 Dijeron entonces sus discipulos: Senor, si duerme, salvo estara.

13 Mas [esto] decia Jesus de la muerte de el: y ellos pensaron que
hablaba del reposar del sueno.

14 Entonces, pues, Jesus les dijo claramente: Lazaro es muerto;

15 Y huelgome por vosotros, que yo no haya estado alli, para que creais:
mas vamos a el.

16 Dijo entonces Tomas, el que se dice el Didimo, a sus condiscipulos:
Vamos tambien nosotros, para que muramos con el.

17 Vino pues Jesus, y hallo que habia ya cuatro dias que estaba en el
sepulcro.

18 Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;

19 Y muchos de los Judios habian venido a Marta y a Maria, a consolarlas
de su hermano.

20 Entonces Marta, como oyo que Jesus venia, salio a encontrarle; mas
Maria se estuvo en casa.

21 Y Marta dijo a Jesus: Senor, si hubieses estado aqui, mi hermano no
fuera muerto;

22 Mas tambien se ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dara Dios.

23 Dicele Jesus: Resucitara tu hermano.

24 Marta le dice: Yo se que resucitara en la resurreccion en el dia
postrero.

25 Dicele Jesus: Yo soy la resurreccion y la vida: el que cree en mi,
aunque este muerto, vivira.

26 Y todo aquel que vive y cree en mi, no morira eternamente. ?Crees
esto?

27 Dicele: Si, Senor; yo he creido que tu eres el Cristo, el Hijo de
Dios, que has venido al mundo.

28 Y esto dicho, fuese, y llamo en secreto a Maria su hermana, diciendo:
El Maestro esta aqui y te llama.

29 Ella, como lo oyo, levantase prestamente y viene a el.

30 (Que aun no habia llegado Jesus a la aldea, mas estaba en aquel lugar
donde Marta le habia encontrado.)

31 Entonces los Judios que estaban en casa con ella, y la consolaban,
como vieron que Maria se habia levantado prestamente, y habia salido,
siguieronla, diciendo: Va al sepulcro a llorar alli.

32 Mas Maria, como vino donde estaba Jesus, viendole, derribose a sus
pies, diciendole: Senor, si hubieras estado aqui, no fuera muerto mi hermano.

33 Jesus entonces, como la vio llorando, y a los Judios que habian
venido juntamente con ella llorando, se conmovio en espiritu, y turbose,

34 Y dijo: ?Donde le pusisteis? Dicenle: Senor, ven, y ve.

35 Y lloro Jesus.

36 Dijeron entonces los Judios: Mirad como le amaba.

37 Y algunos de ellos dijeron: ?No podia este que abrio los ojos al
ciego, hacer que este no muriera?

38 Y Jesus, conmoviendose otra vez en si mismo, vino al sepulcro. Era
una cueva, la cual tenia una piedra encima.

39 Dice Jesus: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se habia
muerto, le dice: Senor, hiede ya, que es de cuatro dias.

40 Jesus le dice: ?No te he dicho que, si creyeres, veras la gloria de
Dios?

41 Entonces quitaron la piedra de donde el muerto habia sido puesto. Y
Jesus, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oido.

42 Que yo sabia que siempre me oyes; mas por causa de la compania que
esta alrededor, lo dije, para que crean que tu me has enviado.

43 Y habiendo dicho estas cosas, clamo a gran voz: Lazaro, ven fuera.

44 Y el que habia estado muerto, salio, atadas las manos y los pies con
vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Diceles Jesus: Desatadle, y
dejadle ir.

45 Entonces muchos de los Judios que habian venido a Maria, y habian
visto lo que habia hecho Jesus, creyeron en el.

46 Mas algunos de ellos fueron a los Fariseos, y dijeronles lo que Jesus
habia hecho.

47 Entonces los pontifices y los Fariseos juntaron concilio, y decian:
?Que hacemos? porque este hombre hace muchas senales.

48 Si le dejamos asi, todos creeran en el: y vendran los Romanos, y
quitaran nuestro lugar y la nacion.

49 Y Caifas, uno de ellos, sumo pontifice de aquel ano, les dijo:
Vosotros no sabeis nada;

50 Ni pensais que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no
que toda la nacion se pierda.

51 Mas esto no lo dijo de si mismo; sino que, como era el sumo pontifice
de aquel ano, profetizo que Jesus habia de morir por la nacion:

52 Y no solamente por aquella nacion, mas tambien para que juntase en
uno los hijos de Dios que estaban derramados.

53 Asi que, desde aquel dia consultaban juntos de matarle.

54 Por tanto, Jesus ya no andaba manifiestamente entre los Judios; mas
fuese de alli a la tierra que esta junto al desierto, a una ciudad que se
llama Ephraim: y estabase alli con sus discipulos.

55 Y la Pascua de los Judios estaba cerca: y muchos subieron de aquella
tierra a Jerusalem antes de la Pascua, para purificarse;

56 Y buscaban a Jesus, y hablaban los unos con los otros estando en el
templo. ?Que os parece, que no vendra a la fiesta?

57 Y los pontifices y los Fariseos habian dado mandamiento, que si
alguno supiese donde estuviera, lo manifestase, para que le prendiesen.



Capitulo 12

1 Y JESUS, seis dias antes de la Pascua, vino a Bethania, donde estaba
Lazaro, que habia sido muerto, al cual habia resucitado de los muertos.

2 E hicieronle alli una cena: y Marta servia, y Lazaro era uno de los
que estaban sentados a la mesa juntamente con el.

3 Entonces Maria tomo una libra de ungueento de nardo liquido de mucho
precio, y ungio los pies de Jesus, y limpio sus pies con sus cabellos: y la
casa se lleno del olor del ungueento.

4 Y dijo uno de sus discipulos, Judas Iscariote, [hijo]de Simon, el que
le habia de entregar:

5 ?Por que no se ha vendido este ungueento por trescientos dineros, y se
dio a los pobres?

6 Mas dijo esto, no por el cuidado que el tenia de los pobres; sino
porque era ladron, y tenia la bolsa, y traia lo que se echaba en ella.

7 Entonces Jesus dijo: Dejala: para el dia de mi sepultura ha guardado
esto;

8 Porque a los pobres siempre los teneis con vosotros, mas a mi no
siempre me teneis.

9 Entonces mucha gente de los Judios entendio que el estaba alli; y
vinieron no solamente por causa de Jesus, mas tambien por ver a Lazaro, al
cual habia resucitado de los muertos.

10 Consultaron asimismo los principes de los sacerdotes, de matar
tambien a Lazaro;

11 Porque muchos de los Judios iban y creian en Jesus por causa de el.

12 El siguiente dia, mucha gente que habia venido a la fiesta, como
oyeron que Jesus venia a Jerusalem,

13 Tomaron ramos de palmas, y salieron a recibirle, y clamaban:
iHosanna, Bendito el que viene en el nombre del Senor, el Rey de Israel!

14 Y hallo Jesus un asnillo, y se sento sobre el, como esta escrito:

15 No temas, hija de Sion: he aqui tu Rey viene, sentado sobre un
pollino de asna.

16 Estas cosas no las entendieron sus discipulos de primero: empero
cuando Jesus fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban
escritas de el, y que le hicieron estas cosas.

17 Y la gente que estaba con el, daba testimonio de cuando llamo a
Lazaro del sepulcro, y le resucito de los muertos.

18 Por lo cual tambien habia venido la gente a recibirle, porque habia
oido que el habia hecho esta senal;

19 Mas los Fariseos dijeron entre si: ?Veis que nada aprovechais? he
aqui, el mundo se va tras de el.

20 Y habia ciertos Griegos de los que habian subido a adorar en la
fiesta:

21 Estos pues, se llegaron a Felipe, que era de Bethsaida de Galilea, y
rogaronle, diciendo: Senor, querriamos ver a Jesus.

22 Vino Felipe, y dijolo a Andres: Andres entonces, y Felipe, lo dicen a
Jesus.

23 Entonces Jesus les respondio, diciendo: La hora viene en que el Hijo
del hombre ha de ser glorificado.

24 De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la
tierra y muere, el solo queda; mas si muriere, mucho fruto lleva.

25 El que ama su vida, la perdera; y el que aborrece su vida en este
mundo, para vida eterna la guardara.

26 Si alguno me sirve, sigame: y donde yo estuviere, alli tambien estara
mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrara.

27 Ahora esta turbada mi alma; ?y que dire? Padre, salvame de esta hora.
Mas por esto he venido en esta hora.

28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y lo he
glorificado, y lo glorificare otra vez.

29 Y la gente que estaba presente, y habia oido, decia que habia sido
trueno. Otros decian: Angel le ha hablado.

30 Respondio Jesus, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, mas por
causa de vosotros.

31 Ahora es el juicio de este mundo: ahora el principe de este mundo
sera echado fuera.

32 Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traere a mi mismo.

33 Y esto decia dando a entender de que muerte habia de morir.

34 Respondiole la gente: Nosotros hemos oido de la ley, que el Cristo
permanece para siempre: ?como pues dices tu: Conviene que el Hijo del hombre
sea levantado? ?Quien es este Hijo del hombre?

35 Entonces Jesus les dice: Aun por un poco estara la luz entre
vosotros: andad entre tanto que teneis luz, porque no os sorprendan las
tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe donde va.

36 Entre tanto que teneis la luz, creed en la luz, para que seais hijos
de luz. Estas cosas hablo Jesus, y fuese, y escondiose de ellos.

37 Empero habiendo hecho delante de ellos tantas senales, no creian en
el.

38 Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaias: ?Senor,
quien ha creido a nuestro dicho? ?Y el brazo del Senor, a quien es revelado?

39 Por esto no podian creer, porque otra vez dijo Isaias:

40 Cego los ojos de ellos, y endurecio su corazon; Porque no vean con
los ojos, y entiendan de corazon, Y se conviertan, Y yo los sane.

41 Estas cosas dijo Isaias cuando vio su gloria, y hablo de el.

42 Con todo eso, aun de los principes, muchos creyeron en el; mas por
causa de los Fariseos no [lo] confesaban, por no ser echados de la sinagoga.

43 Porque amaban mas la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

44 Mas Jesus clamo y dijo: El que cree en mi, no cree en mi, sino en el
que me envio;

45 Y el que me ve, ve al que me envio.

46 Yo [la] luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mi no
permanezca en tinieblas.

47 Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque
no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.

48 El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue:
la palabra que he hablado, ella le juzgara en el dia postrero.

49 Porque yo no he hablado de mi mismo: mas el Padre que me envio, el me
dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.

50 Y se que su mandamiento es vida eterna: asi que, lo que yo hablo,
como el Padre me lo ha dicho, asi hablo.



Capitulo 13

1 ANTES de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesus que su hora habia
venido para que pasase de este mundo al Padre, como habia amado a los suyos
que estaban en el mundo, amolos hasta el fin.

2 Y la cena acabada, como el diablo ya habia metido en el corazon de
Judas, [hijo] de Simon Iscariote, que le entregase,

3 Sabiendo Jesus que el Padre le habia dado todas las cosas en las
manos, y que habia salido de Dios, y a Dios iba,

4 Levantase de la cena, y quitase su ropa, y tomando una toalla, cinose.

5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzo a lavar los pies de los
discipulos, y a limpiarlos con la toalla con que estaba cenido.

6 Entonces vino a Simon Pedro; y Pedro le dice: ?Senor, tu me lavas los
pies?

7 Respondio Jesus, y dijole: Lo que yo hago, tu no entiendes ahora; mas
[lo] entenderas despues.

8 Dicele Pedro: No me lavaras los pies jamas. Respondiole Jesus: Si no
te lavare, no tendras parte conmigo.

9 Dicele Simon Pedro: Senor, no solo mis pies, mas aun las manos y la
cabeza.

10 Dicele Jesus: El que esta lavado, no necesita sino que lave los pies,
mas esta todo limpio: y vosotros limpios estais, aunque no todos.

11 Porque sabia quien le habia de entregar; por eso dijo: No estais
limpios todos.

12 Asi que, despues que les hubo lavado los pies, y tomado su ropa,
volviendose a sentar a la mesa, dijoles: ?Sabeis lo que os he hecho?

13 Vosotros me llamais, Maestro, y, Senor: y decis bien; porque lo soy.

14 Pues si yo, el Senor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros
tambien debeis lavar los pies los unos a los otros.

15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros
tambien hagais.

16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su senor, ni
el apostol es mayor que el que le envio.

17 Si sabeis estas cosas, bienaventurados sereis, si las hiciereis.

18 No hablo de todos vosotros: yo se los que he elegido: mas para que se
cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levanto contra mi su calcanar.

19 Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere,
creais que yo soy.

20 De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, a mi
recibe; y el que a mi recibe, recibe al que me envio.

21 Como hubo dicho Jesus esto, fue conmovido en el espiritu, y protesto,
y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.

22 Entonces los discipulos mirabanse los unos a los otros, dudando de
quien decia.

23 Y uno de sus discipulos, al cual Jesus amaba, estaba recostado en el
seno de Jesus.

24 A este, pues, hizo senas Simon Pedro, para que preguntase quien era
aquel de quien decia.

25 El entonces recostandose sobre el pecho de Jesus, dicele: Senor,
?quien es?

26 Respondio Jesus: Aquel es, a quien yo diere el pan mojado. Y mojando
el pan, diolo a Judas Iscariote, [hijo] de Simon.

27 Y tras el bocado Satanas entro en el. Entonces Jesus le dice: Lo que
haces, haz[lo] mas presto.

28 Mas ninguno de los que estaban a la mesa entendio a que proposito le
dijo esto.

29 Porque los unos pensaban, por que Judas tenia la bolsa, que Jesus le
decia: Compra lo que necesitamos para la fiesta: o, que diese algo a los
pobres.

30 Como el pues hubo tomado el bocado, luego salio: y era [ya] noche.

31 Entonces como el salio, dijo Jesus: Ahora es glorificado el Hijo del
hombre, y Dios es glorificado en el.

32 Si Dios es glorificado en el, Dios tambien le glorificara en si
mismo, y luego le glorificara.

33 Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscareis; mas, como dije
a los Judios: Donde yo voy, vosotros no podeis venir; asi digo a vosotros
ahora.

34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os ameis unos a otros: como os he
amado, que tambien [os] ameis los unos a los otros.

35 En esto conoceran todos que sois mis discipulos, si tuviereis amor
los unos con los otros.

36 Dicele Simon Pedro: Senor, ?adonde vas? Respondiole Jesus: Donde yo
voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguiras despues.

37 Dicele Pedro: Senor, ?por que no te puedo seguir ahora? mi alma
pondre por ti.

38 Respondiole Jesus: ?Tu alma pondras por mi? De cierto, de cierto te
digo: No cantara el gallo, sin que me hayas negado tres veces.



Capitulo 14

1 NO se turbe vuestro corazon: creeis en Dios, creed tambien en mi.

2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os [lo]
hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

3 Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendre otra vez, y os tomare a mi
mismo: para que donde yo estoy, vosotros tambien esteis.

4 Y sabeis a donde yo voy; y sabeis el camino.

5 Dicele Tomas: Senor, no sabemos a donde vas: ?como, pues, podemos
saber el camino?

6 Jesus le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene
al Padre, sino por mi.

7 Si me conocieseis, tambien a mi Padre conocierais: y desde ahora le
conoceis, y le habeis visto.

8 Dicele Felipe: Senor, muestranos el Padre, y nos basta.

9 Jesus le dice: ?Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has
conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ?como, pues, dices
tu: Muestranos el Padre?

10 ?No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mi? Las palabras que
yo os hablo, no [las] hablo de mi mismo: mas el Padre que esta en mi, el hace
las obras.

11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mi: de otra manera,
creedme por las mismas obras.

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Poetry Workshop creature features

For many years my local corner shop displayed a large sign in its window telling local residents to "use us or lose us!" It always looked a rather toothless threat to me. After all, if I didn't use them, what difference would it make to me if they weren't there? And surely a corner shop, one that had been there for years, would have enough customers to survive without recourse to such apocalyptic warning? But it didn't and was soon converted into flats.

This community shop was destroyed not so much by the pressures of the supermarkets or people's commuting patterns, but simply by customer apathy. It's something to think about as crime writers and readers across the world mourn the imminent passing of Maxim Jakubowski's celebrated Charing Cross Road bookshop in London, Murder One.

Apathy is a strange word to connect to a bookstore that thrives on passion. It's noticeable when you walk through the door, when you speak to the friendly, knowledgeable staff, when you look at the shelves and see the vast range of titles on offer. This isn't your regular kind of bookstore: the first time I visited spent a whole lunch break looking up and down, from floor to ceiling from table to table; it was an hour that changed my perception of both crime writing and of bookselling.

Murder One was – and for a few weeks will remain – a shop that took crime seriously. Not in the sense that it intellectualised it, or made unsubstantiated claims for its importance, but in the way that it treated crime writing with the respect it was due. With a genre that has so many off-shoots, branches and sub-genres, it took a shop of Murder One's calibre to show just how diverse, interesting and mentally stimulating crime could be – far more than the guilty pleasure I had, until then, considered it.

Thanks to judicious recommendations, enticing table displays and hours of foraging among the stacks, I discovered writers that I would never have picked up, let alone read. You could always get the latest blockbuster, but delve a little deeper and you'd find books that were not stocked anywhere else, novels that, like the perfect crime, were hidden from public view. The Martin Beck novels by Sjöwall & Wahlöö – probably my favourite sequence of novels in any genre – were introduced to me via Murder One, as were Kem Nunn, Sue Grafton, and Henning Mankell. It's also the staff of Murder One who piqued my interest in the inimitable Fred Vargas, and I can't thank them enough for the introduction.

Inclusive and without snobbery, Murder One amply demonstrated that the best bookshops are places not just of commerce, but of community; places that make feel you belong. It's the kind of store that bibliophiles dream about: well-stocked, well-staffed and shabby enough to lose days browsing within. It's just unfortunate that such shops don't have enough paying customers to keep them afloat, or that these customers visit all too infrequently – something of which I'm certainly guilty.

These kinds of shops are facing a long, bloody battle – and one which, without significant reinforcements, they are likely to lose. As we hear of the travesty of another brilliant independent going down, we'll mourn the loss, wring our hands and damn Amazon and the supermarkets and Waterstone's. Yet perhaps the most important detail we'll probably keep under wraps: the last time we actually spent any money there.

Murder One closing its doors for the final time is undoubtedly a .38 shell for independent bookshops, but whether it's body blow or a warning shot all depends upon us, the consumers. No one, no matter how iconic or established, can exist on fond memories alone: just ask Woolworths. Use these shops now, because it doesn't take a master sleuth to deduce what will happen if we don't.

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